
La Copa Sprint de NASCAR llega este fin de semana a una de esas fechas que muchos pilotos tienen marcada en el calendario por diferentes razones. Por primera vez en el año la máxima división correrá en un circuito permanente con su visita anual al valle de Napa, en medio del cual se dibuja el trazado de Infineon Raceway.
Para unos cuantos esta carrera es vista como su gran oportunidad del año o en algunos casos la única. Es la carrera ideal para los pilotos que crecieron corriendo en open-wheel, y que por lo general tienen una técnica más desarrollada en el cambio de dirección del auto, el rebaje de cambios en las frenadas e inclusive la misma frenada que con el auto actual resulta más complicada que antes por su mayor peso respecto al modelo anterior.
Hablar de Sonoma es hablar de una oportunidad de oro para que brillen por primera vez un Franchitti, un Carpentier, un McDowell e inclusive un Hornish, quien sin ser el mejor piloto en circuitos, algo tiene de experiencia en Infineon Raceway por sus días en la IndyCar y además estuvo probando en esta pista hace un par de semanas con un auto de la serie Nationwide.
Pero tras el triunfo conseguido en esta pista el año pasado por Juan Pablo Montoya, él sin duda cobra aun más favoritismo para ser protagonista en la pista donde por primera vez condujo un auto de carreras.
En 1992 tomó allí el curso de la Escuela Skip Barber y regresó a Bogotá con una carta del veterano Vic Elford, quien le escribió al padre del colombiano diciéndole que su hijo era el piloto más talentoso que había visto en muchos años. Bonitos recuerdos, sin duda.
Sin embargo la pregunta hoy es si en el estado actual del equipo Chip Ganassi, Juan Pablo tendrá auto para estar peleando por la victoria. En las dos últimas semanas difícilmente los resultados habrían podido ser peores, a pesar de que en Pocono no lució mal,
Sin embargo lo de Michigan fue preocupante pues el auto siempre estuvo muy lejos de ser competitivo, a tal punto que Juan Pablo y su jefe de equipo Brian Pattie terminaron tomándose la segunda mitad de carrera como una sesión de pruebas, haciendo paradas en pits a destiempo para cambiar drásticamente la puesta a punto.
Fueron dos puestos 38 en dos semanas difíciles y aunque antes de correr en Pocono estuvieron probando en Virginia International Raceway con buenos resultados, la presión estará sobre el equipo (Montoya incluído) para dar con una puesta a punto que les permita ser competitivos desde la misma calificación del viernes.
Montoya correrá el mismo auto con el que ganó el año pasado – el chasis 741 - pero eso y los datos de la temporada anterior no garantizan nada más que una buena base desde la cual habrá que mejorar, pues en 12 meses el nuevo auto de la Copa Sprint ha evolucionado mucho en rendimiento, al menos en el caso de los equipos de punta.
Aunque Montoya y sus colegas ex-open-wheelers tengan toda la experiencia en la técnica de manejar en este tipo de pistas, siempre que se corra en Sonoma hay que tener en cuenta a Jeff Gordon, quien tiene casi todos los records en este escenario, ubicado apenas a unos kilómetros al oeste de su nativo Vallejo.
Tony Stewart, quien lució como el más rápido hace un año, será de nuevo un nombre a tener en cuenta, al igual que un Kyle Busch que en México dio cuenta de los especialistas en circuitos. Por supuesto es también una oportunidad de oro para un Robby Gordon, ya ganador en esta pista en el pasado.
Scott Pruett, quien es uno de los que hará en esta su primera carrera del año en la Copa Sprint, viene motivado con el gran año que está tendiendo en la serie Rolex y trabajará junto a Donnie Wingo y en reemplazo de Reed Sorenson en el auto 41 de Ganassi.
No hay que dejar pasar por alto que Wingo fue instrumental en el triunfo de Montoya el año pasado, pues planteó la estrategia ganadora y que le permitió su segundo triunfo en Sonoma como jefe de equipo.
Estarán en pista otros outsiders como Max Papis (Haas CNC), Ron Fellows (DEI), Marcos Ambrose (Robby Gordon Motorsports) Brain Simo y el simpático Boris Said.
Eso no quiere decir que los demás nombres no tengan opción, más cuando en Sonoma se corre típicamente pensando en la estrategia ideal de combustible para tener una buena posición en pista (track position) al final de la carrera. Si no, que lo digan Montoya y Wingo.
¿Usted por quién apuesta?