Friday, June 13, 2008 12:17 AM
diegomejiablog
Montoya y su futuro
Cada día parace diluírse más la opción de ver a Juan Pablo Montoya en otro equipo diferente al Chip Ganassi Racing el próximo año, al menos juzgando por sus declaraciones el fin de semana pasado en Pocono antes de la carrera.
Montoya reafirmó su compromiso con Ganassi, quien le ofreció un muy buen contrato y la estabilidad que en sus últimos días en la Fórmula Uno añoró tanto. Chip le mostró al colombiano algo que ni Ron Dennis, ni Frank Williams, ni otros quisieron poner sobre la mesa de negociación.
Tal vez por esto y por lo que lograron juntos en el pasado cuando fueron campeones en ChampCar y la Indy 500, Montoya siente que le debe fidelidad a Ganassi y en parte por ello se quiere quedar en un equipo que francamente hoy no está a la altura de entrar al Chase y menos de disputar el título.
Resulta difícil entender porqué Ganassi no ha logrado transferir su éxito y tradición ganadora de la ChampCar, IndyCar y los prototipos Rolex a la NASCAR. Son categorías muy diferentes indiscutiblemente, pero en el fondo los principios de unas y otras son los mismos.
“La gente me dice ‘¿Pero porqué no trae ese equipo de gente de Ia IndyCar a NASCAR?’”, dijo al respecto Chip Ganassi en Concord, Carolina del Norte hace un par de semanas. “Mi respuesta es que ellos están contentos en lo que están haciendo y quieren seguir allá. Tener éxito en NASCAR es cuestión de lograr poner ese tipo de organización al servicio de Juan Pablo.”
Pero así de difícil como resulta explicarse porque Ganassi triunfa en todo menos en NASCAR (lo hicieron de nuevo la semana pasada con triunfo de Memo y Pruett en la Rolex y uno más de Dixon en la IndyCar en Texas), es entender como Montoya en su quinta carrera en la máxima división (Atlanta 2007) logró un top-five y ahora conseguir eso en un óvalo de milla y media parece inalcanzable.
Creo que Montoya ya ha demostrado que si tiene auto, puede ganar. Más en unas pistas que en otras, pero cuando los resultados dependen más de él que de su jefe de mecánicos, como en Talladega por ejemplo donde se va todo el tiempo con el pie a fondo, allí él puede brillar con luz propia si su equipo hace una labor al menos decente.
Igual que Montoya, probablemente tengo razones suficientes para tener una gran estima por Ganassi y así es. De todo corazón quisiera ver que el equipo reencuentre ese rumbo que tenían en su primera temporada en NASCAR cuando estuvieron cerca del título con el veterano Sterling Marlin en 2001.
Sin embargo no parece que las cosas vayan a mejorar de un día para otro y ya estamos a más de mitad de camino rumbo al Chase. Quisiera pensar que las declaraciones de Montoya son una cortina de humo para tapar sus negociaciones con el Joe Gibbs Racing, pero por ahora parece no ser el caso.
El sueño de ver a Montoya en el 20 el próximo año seguirá siendo eso por ahora… un sueño.