Friday, July 04, 2008 12:07 AM
diegomejiablog
Ganassi se reduce
No ha sido una buena semana para el equipo Chip Ganassi Racing. Ó bueno; no el menos para el equipo de NASCAR, pues en la Rolex ganaron de nuevo en Daytona y en la IRL van volando. Pero para 71 personas que hasta el pasado martes trabajaban en la base del equipo en Concord, Carolina del Norte la semana empezó con una inesperada liquidación.
Salió gente de varios niveles dentro del equipo, no solamente mecánicos. John Fernandez, la cabeza de la operación de NASCAR (Managing Director decía su tarjeta de presentación de Chip Ganassi Racing with Felix Sabates) fue uno de los que tuvo que recojer sus cosas en ese martes negro para un equipo que se está viendo sumido en su más profunda crisis. Fernandez duró casi dos años con el equipo.
Tal vez para él y los otros 70 las cosas sean en este momento más duras y complicadas que para un Dario Franchitti, a quien no lo liquidaron, pero si le pusieron punto y aparte en su temporada de debut en la Copa Sprint de NASCAR. El campeón 2007 de la IRL y las 500 de Indianápolis, tiene opciones para seguir con su carrera, sea en NASCAR o en otra categoría.
El equipo Ganassi oficialmente ha citado la falta de patrocinio como la razón única para la decisión de cerrar el equipo número 40 para el cual él conducía, pero detrás de eso están los pobres resultados del escocés, que no se comparan bien con los que lograba Juan Pablo Montoya hace un año. Tal vez el equipo en general se haya venido a menos este año, pero después de no haberse calificado para la carrera de Sonoma (y lo comentaba al aire en días pasados) ya se rumoraba que su temporada no iba a llegar a Homestead.
Chip Ganassi le ha ofrecido a Franchitti regresar a la IRL si así lo quiere, o correr en una serie de menor perfil como la Rolex. En ambas tendría sin duda la opción de ser ganador nuevamente, pero segúramente él no querrá cerrar el capítulo de NASCAR dejando la impresión de un rotundo fracaso. Está también la opción de correr el resto del año en Nationwide y Franchitti tendrá que decidir qué es lo que quiere hacer.
Es aun incierto también el futuro del otro piloto del equipo, el americano Reed Sorenson, quien no tiene un contrato para el próximo año. Sin embargo hemos sabido que él está cerca de renovar con Ganassi para el 2009 y en cierta forma le ayuda el haber terminado sexto la semana pasada, después de que lo reemplazaran con Scott Pruett en Sonoma. El veterano corredor de circuitos estuvo lejos de la punta todo el fin de semana en Infineon Raceway.
De unas 300 personas que el equipo tenía para tres autos, ahora quedarán unas 230 aproximadamente para operar dos autos. Proporcionalmente habrá más gente y recursos para el 41 y el 42. Eso es bueno y parte de la razón para cesar con las pérdidas en las que incurría el equipo poniendo en pista el 40. Sin embargo el equipo entra de nuevo en un período de reestructuración, ante el despido masivo de personal de esta semana. Probablemente esto retarde aun más la recuperación de todo el escuadrón.
¿Y qué piensa Juan Pablo Montoya de todo esto? Él está dejando que Ganassi haga los movimientos que él considere necesarios y aunque sabe que su temporada probablemente se verá afectada, no pierde de vista el largo plazo y entiende que todo esto es parte de un proceso en el cual él se mantiene fiel a su compromiso con el equipo. La NASCAR ha resultado una lección de paciencia para Montoya en todo sentido, aunque como vimos en New Hampshire, aun la pierde de vez en cuando…