August 2008 - Artículos

Llegó este martes la confirmación de lo que se veía venir por parte de Reed Sorenson: El joven piloto del auto 41 ya no lo será más en 2009 y después de cinco años le dará la espalda a la organización que le dió su gran oportunidad en NASCAR.

"Tras una larga discusión interna durante los últimos meses hemos acordado con Reed que ir por caminos diferentes era la decisión correcta para todos," dijo Chip Ganassi sobre el anuncio de Sorenson y su nuevo equipo para 2009, el Gillett Evernham. "El lado de negocio de los deportes nunca es fácil y esta fue simplemente una decisión de negocio tomada por ambas partes. Le deseamos a Reed lo mejor." 

Léase como: "Después de varios meses de discusión Reed y yo nunca logramos ponernos de acuerdo. El chico cree que vale más de lo que yo estoy dispuesto a pagar. Si se quiere ir, la puerta está abierta."

Pero en el fondo las declaraciones de Ganassi tienen una buena intención pues vienen como un poco de hielo tras las calientes palabras de Felix Sabates, quien afirmara que Sorenson es ahora tan bueno como alguna vez llegará a serlo.

Por ahora Sorenson pinta como posible piloto del auto número 10, aunque podría llegar a conducir una cuarta máquina en Gillett Evernham si ellos consiguen un patrocinador para mantener a Patrick Carpentier a bordo.

Siendo sensatos, quien está haciendo negocio a primera vista es Sorenson. Probablemente Gillett Evernham no le haya hecho una gran oferta a nivel económico, pero un contrato por varias temporadas con el mejor equipo Dodge del momento le abre un nuevo panorama a su carrera y le genera la ilusión que tal vez en Ganassi cada vez se apaga más.

¿Y qué piensa Montoya de todo esto? ¿Estará a punto de saltar del Titanic?  "La verdad, si yo quisiera irme del equipo y voy a donde Chip y se lo digo, creo que él me dejaría ir," dijo Montoya hace unas semanas. "Ese es el tipo de relación que tenemos con él. Sin embargo mientras él esté comprometido con hacer que este equipo funcione, yo también voy a estarlo."

Esas declaraciones siguen vigentes y el colombiano se siente en este momento parte de la solución, más no del problema. Cuando decidió dejar la Fórmula Uno, no solamente lo hizo pensando en correr en NASCAR sino, por encima de eso, en regresar junto a un jefe con el que después de muchos desacuerdos terminó teniendo una relación franca, abierta y hoy día más estrecha que la que tuviera en la Fórmula Uno con Frank Williams.

Ver a Montoya vestido de rojo como piloto de Target una vez más es una opción que se ha barajado durante el año, que por un momento tomó fuerza, luego se fue diluyendo, pero no ha quedado descartada del todo. Estaría bien revivir esa asociación ganadora que consiguió el título de la CART en su primera temporada en 1999 y luego las 500 Millas de Indianapolis al año siguiente. Eso de por sí no traerá de vuelta el éxito, aunque al menos lo evocará.

Pero volviendo al tema de Sorenson: ¿Quién llenará su silla? Probablemente el primer nombre que viene a la mente es el de Dario Franchitti. ¿Pero querrá el escocés seguir en NASCAR? Después de hablar con él hace dos semanas no estoy muy convencido de que él tenga aun la Copa Sprint encabezando su lista de prioridades. Él mencionó American Le Mans y la misma IRL como opciones.

Un veterano como Jeremy Mayfield también podría ser sacado del retiro por un discreto salario.  Está también por ahí JJ Yeley buscando silla y un tal Brad Keselowski, segundo en la Nationwide, quiere dar el paso arriba aunque a él le interesará más el auto 5 de Hendrick en 2010 y no querrá amarrarse a un equipo aun con futuro incierto, competitivamente hablando, menos teniendo a Junior como padrino.

Eventualmente AJ Allmendinger podría quedar también en el aire si Red Bull decide reemplazarlo con Scott Speed y ese podría ser otro nombre más para poner en la lista.

Ganassi necesita sacarse un conejo del sombrero. Lo ha hecho varias veces y debe estar preparando la cortina de humo para su número. Más vale que sea mejor que los de aquel mago llamado Beto El Boticario...(Si no saben quien es acá va una muestra a los 39 segundos del video: http://www.youtube.com/watch?v=3fRBNSKShPo)

Este fin de semana infortunadamente no estaré en los comentarios de la Sharpie 500 desde Bristol por el Canal Speed, pues algunos compromisos me ha traído a España a presenciar el Gran Premio de Europa de Fórmula Uno en el nuevo trazado citadino de Valencia, el cual cumplidas las prácticas y previo a la clasificación ha pasado el exámen desde todo punto de vista.

Por supuesto la magnitud del evento se ha visto un tanto opacada por lo que ha sido no solamente una tragedia nacional sino mundial, el accidente aéreo del pasado miércoles en el aeropuerto de Madrid, Barajas. Fue lindo ver la comunidad de la Fórmula Uno unida en un minuto de silencio este Viernes para reflejar su respaldo a las familias afectadas y su respeto por quienes allí perdieron la vida.

Mientras en el fondo escucho de nuevo los motores V8 de los Fórmula Uno, no puedo dejar de pensar en la complicada situación que enfrenta el equipo Chip Ganassi Racing, que recibió la mala noticias (ya conocida por ellos de antemano) de la partida de Texaco como su patrocinador. La firma Chevron, dueña de la marca, tuvo que ver con la contratación de Montoya y apenas en la segunda temporada de su asociación, ponen punto y aparte.

Por fortuna en la actualidad Texaco no es el único patrocinador del equipo y en particular del auto de Montoya, pero igual el que un peso pesado como ellos decida cerrar un capíutulo con tanta historia como el de su paso por NASCAR, es otra mala señal del momento por el cual está pasando un equipo que no acaba de tocar fondo aparentemente.

La firma Wrigley’s con sus marcas Juicy Fruit y Big Red tiene el cincuenta por ciento del espacio disponible en el auto 42 y se espera que se mantengan abordo para el próximo año.

Juan Pablo Montoya, su imágen y popularidad serán de mucha ayuda para conseguir ese otro cincuenta por ciento del dinero para la temporada 2009, pero no así los resultados que ha venido teniendo el equipo, principalmente debido al rendimiento y en parte a la mala suerte y circunstancias propias de las carreras.

La mala califiación para Bristol es de alguna forma un reflejo de como están las cosas en este momento. Primero fue el cierre del equipo de Franchitti, luego el despido de esas 70 personas, luego el martes el comunicado de Chevron anunciando su salida de NASCAR con sus marcas Texaco y Havoline y por allí el miércoles también estuvo el toque final con la multa a Donnie Wingo, jefe de mecánicos de Sorenson, por una violación técnica en el auto 41 en la carrera de Michigan.

Sorenson dicen se va del equipo. ¿A quién va a contratar Ganassi ahora que todos los peces gordos se le han escapado? El equipo necesita ahora más que nunca estar unido para salir de su mal momento y conseguir los resultados que le permitan atraer la mirada de compañías nuevas, algo nada fácil en esta época de desaceleración económica en los Estados Unidos.

Lo triste por el lado de Montoya es que él haya decidido mantenerse fiel a Ganassi en un momento en el cual la coyuntura era perfecta para poder conseguir un mejor asiento. Hubo sillas en Joe Gibbs Racing, Hendrick Motorsports, Roush Fenway (antes de que confirmaran a Biffle) y Richard Childress Racing (Se viene el anuncio de Mears).

Ese momento ya pasó y la única silla buena que queda disponible es la de Penske, que a propósito marcó la pauta en las pruebas de dinamómetro en Michigan la semana pasada con el auto de Kurt Busch con 839 caballos de potencia a la rueda.

Lo lamento por Juan, porque creo que se merece un auto mejor que el que Ganassi está en posición de darle y también porque dejó pasar mejores oportunidades al ver un panorama que le pintó su equipo, pero que dados los hechos que se vienen presentando, no era más que lo que un velo en una sala de cuidados intensivos.

Si bien Kyle Busch marcó la vuelta más rápida en carrera en Watkins Glen, Juan Pablo Montoya estuvo a milésimas de ese mejor giro en varias ocasiones y por un momento pareció que podía conseguir su segunda victoria en la Copa Sprint de NASCAR. La estrategia adoptada por Brian Pattie no fue arriesgada, más bien conservadora y la velocidad estaba.

Pero lo que me dejó en su momento intrigado fue como después de haber hecho una secuencia de vueltas rápidas y de haber cumplido una muy buena última detención en pits - considerando que los equipos tenían que hacer todo al revés por la configuración del carril de pits en esta pista – Montoya regresó a la pista detrás de varios autos que ya había adelantado previamente.

Algo similar pasó en la primera detención, pero en esa la maniobra de los mecánicos no fue tan buena. Lo de la segunda era muy intrigante. Sin embargo después de hablar con Brian Pattie, el jefe de mecánicos de Montoya, quedó todo más claro. Esto en una entrevista para mi programa de radio Motores RCN (www.motoresrcn.com) que salió al aire el pasado Lunes. Acá la transcribo para que entiendan donde Montoya perdió la opción de ganar en Watkins Glen.

¿Brian contento con el cuarto lugar? Tuvieron auto para ganar aparentemente…
Brian Pattie: Un cuarto puesto es grandioso y obviamente con el año que hemos tenido cada vez que podamos terminar entre los cinco primeros es muy bueno. Pero no se, cuando te acercas tanto a la victoria es frustrante. Tú sabes, fuimos los terceros en la lista de perdedores, nos ganó el mismo de siempre y creo que tenemos que hacerlo mejor que esto. Creo que si a Juan le damos el auto él puede ganar las carreras, definitivamente. Yo estoy frustrado pero esto no es culpa del equipo, ellos hicieron un gran trabajo aunque todavía tenemos tareas pendientes. No se. Ah!!! Estuvimos cerca. Quiero llevarme a casa un trofeo de la Copa Sprint y me habría gustado hacerlo en mi pista favorita.

Parece que se perdió tiempo en pits. ¿Cómo ves en retrospectiva que funcionó la estrategia?
BP: De las dos estrategias que hubo, solamente una nos ganó, la del 21 (Ambrose). Los otros dos (Busch y Stewart) estaban adelante de nosotros antes de que todos los que estábamos en esa misma estrategia nos detuviéramos por última vez. Mirándolo bien, si hubiésemos sido los primeros en la estrategia de llanta, cambiándolas bajo bandera de precaución y luego hubiésemos puesto solamente combustible al final bajo bandera verde  (como Ambrose), entonces el 20 y el 18 (Busch y Stewart) tendrían que habernos alcanzado y mostrarnos lo que tenían. Lo interesante sin embargo es el tema de la velocidad en pits. Parece que realmente nos ganaron en los pits, pero Juan Pablo es muy bueno en eso y no veo que haya sido él peridiendo el tiempo entrando o saliendo de pits. Perdimos seis segundos en ambas detenciones y es algo que tenemos que revisar. Tenemos que saber si el segundo auto de seguridad en realidad iba a la velocidad correcta.

Es extraño porque en ambas ocasiones después de parar en pits, tuvo que adelantar de nuevo a otros que ya había pasado antes y que habían parado antes que él. Sobretodo porque la última detención fue buena.
BP: Si, la segunda parada fue muy buena. Fue de catorce segundos, que haciéndola invertida como hay que hacerla en esta pista es muy, muy buena. Fue algo consistente lo que pasó en las dos detenciones y tenemos la información para soportarlo. Es duro porque si excedes el límite de velocidad en pits, con tan solo dos detenciones programadas, nunca te vas a recuperar de una penalización. Nosotros teníamos que a 34 (millas por hora) el límite de velocidad en pits en el tacómetro nos marcaba cuando íbamos a 3500 (revoluciones por minuto en primera marcha). Juan dijo (por la radio) que detrás del auto de seguridad le marcaba a 3200 así que ¿qué podíamos hacer? No necesitábamos una penalización y sí un buen resultado a esta altura del juego, así que nos quedamos con 33 (millas por hora) probablemente y eso nos perjudicó, pero al final del día un top cinco es un top cinco y es muy bueno. El equipo trabaja muy duro para conseguir estos resultados. Tenemos que lograrlos de forma más consistente.

¿Perdieron tiempo tal vez quedándose en pista más tiempo con llantas usadas versus Busch y Stewart que rodaban con llantas nuevas tras haberse detenido antes por última vez?
BP: No, en realidad teníamos muy buena velocidad. Kyle podía ir muy rápido al inicio con llantas nuevas en esas primeras diez vueltas de las llantas, pero eso era siendo el lider y rodando con aire limpio. Nosotros hicimos muchas vueltas muy rápidas. Viendo desde donde arrancamos, no ganamos mucho con la estrategia y más bien Juan si pasó 21 autos de la forma correcta. En ese sentido lo bueno es que el auto estaba decente y Juan además hizo un gran trabajo. Tomaremos este resultado como base, el auto terminó bien y eso nos permitirá poder recopilar alguna información últil de la carrera.

¿Se perdió tal vez desde el mismo viernes cuando se canceló la clasificación?
BP: Absolutamente. Cuando llegamos a esta carrera y tras haber probado dos semanas atrás en Atlanta fue una lástima que el clima no nos hubiese permitido clasificar. De verdad quería ver cuánto tiempo tenía el auto y estaba seguro de que iba a ser muy bueno. Pusimos mucho esfuerzo en tener un buen auto para clasificar y con la lluvia tuvimos que pasar de una vez a la puesta a punto de carrera, que también era buena. Pero obviamente estas carreras siempre se inician los viernes y sé que es una lástima pero cuando clasificas bien, por lo general, corres bien.

¿Qué se llevan de Watkins Glen para estas próximas carreras?
BP: Probablemente confianza y sentirnos bien, pero en Michigan tuvimos muchos problemas en la carrera de la primavera, aunque desde entonces hemos cambiado muchas cosas en el auto como puestas a punto de chasis, geometrías, suspensiones, muchas cosas. Tengo curiosidad de ver si hemos progresado algo. El próximo fin de semana nos dirá si hemos dado un paso adelante en estos últimos dos meses.  

Se espera un fin de semana de lluvia una vez más para NASCAR en Watkins Glen. Al menos eso dice el pronóstico del tiempo que lo corroboró el sonado aguacero que nos recibió al llegar este jueves a Elmira, unos 19 kilómetros al sur de este hermoso escenario, lleno de historia y no solo de NASCAR, con algunos episodios épicos y otros trágicos como el horrible accidente que puso fin a la carrera del francés Francois Cevert en la calificación del Gran Premio de los Estados Unidos de Fórmula Uno en 1973.

Era una época aquella en la que los pilotos más que deportistas de alto nivel y de sueldos millonarios, eran héroes que se jugaban la vida cada fin de semana por amor a un deporte en el que los amigos y rivales hoy estaban allí para correr, pero mañana tal vez no. El automovilismo como tal le debe mucho al compañero de Cevert en Tyrrell en ese entonces, el escocés Sir Jackie Stewart, pues de no ser por él seguramente la cuenta de pilotos transformados en leyendas trágicamente sería mucho más alta.

La Fórmula Uno, NASCAR y la IRL, entre otras, han intercambiado notas sobre seguridad desde hace ya años porque muchos de los avances que se hacen en una serie suelen ser aplicables a la otra o al menos adaptables. El auto actual de la Copa Sprint de NASCAR es un ejemplo de ello. Un auto más seguro y que implementa varios avances en términos de seguridad a pesar de que sus prestaciones aun no llegan a ser tan buenas como tal vez los pilotos quisieran.

El pensar en la seguridad también llevó a NASCAR la semana pasada a recortar la distancia programada para la carrera de la serie Nationwide en Montreal, la primera puntuable en la historia de la serie que se ha corrido bajo la lluvia. La razón por la cual se detuvo fue el nivel de precipitación que dejó la pista inundada y casi sumergida en las mismas aguas que aumentaron el caudal del río Saint Laurent, ese que abraza la isla de Notre Dame en donde queda el circuito.

Me resultó muy curioso que los accidentes más fuertes se presentaron justo cuando NASCAR decidió ondear la bandera de precaución final. Fue como prender la mecha para que luego aparecieran como salidos de una explosión los autos de Villeneuve y Logano con la parte frontal destruida. El local golpeó a Hornaday, mientras el chico maravilla paró contra la parte trasera del pana Alex García. Todo detrás del pace car. ¿Y si no hubiese ondeado la bandera habrían ocurrido esos dos incidentes? Seguramente no, pero NASCAR cree que se hubiesen presentado otros accidentes por el precario agarre. ¿Más fuertes que esos dos? No sé, queda la duda.

Ante el pronósitico del tiempo para este fin de semana, NASCAR ya ha dejado claro que si bien la Nationwide podría correr de nuevo en lluvia, eso no pasará con la Copa Sprint. Si es necesario la carrera se aplazará, pero en principio, no habra Gordon versus Stewart versus Montoya bajo la lluvia en Watkins Glen.

Me pregunto entonces. ¿Fué tan mala la carrera de la Nationwide en Canadá? ¿Se sometieron los pilotos a riesgos innecesarios en el Gilles Villeneuve? ¿Se fueron todos los aficionados de las tribunas? Creo que la victoria de Ron Fellows fue más interesante que la de Johnson en Indianápolis, al menos más luchada por el mismo piloto y ni hablar comparada a la de Edwards en Pocono. Tampoco vi demasiados trompos ni despistes en esa carrera en Montreal a pesar de las condiciones. Casi que hubo más en Indianápolis también. Además, la gran mayoría de los fans se quedaron hasta que NASCAR paró la carrera, si bien muchos ya no estaban en su asiento cuando Fellows se declaró ganador.

Desconozco si las llantas de lluvia Goodyear tienen un problema de compatibilidad con el nuevo auto de la Copa Sprint de NASCAR y averiguaré si es el caso. Algún jefe de mecánicos me dijo algo al respecto el año pasado. Pero de no ser así y de haber lluvia el domingo, me resultará triste pensar que no habrá carrera hasta que la pista esté seca. Sí, los fans se merecen un espectáculo, pero correr en lluvia bien lo puede ser. ¿Que se van a mojar en la tribuna? Si, pero igual caminando de regreso al estacionamiento.  Al menos esto sería algo nuevo. Algo nunca visto en los Estados Unidos. NASCAR corriendo en lluvia.

¿Quién luciría más en esas condiciones? ¿Mostrarían los pilotos que se formaron corriendo en óvalos de  tierra esa misma habilidad sobre el mojado?  Yo quisiera ver esa exhibición de pilotaje. Ver de nuevo a los héroes que dan vida a esas pesadas y potentes máquinas buscando agarre donde no lo hay y desafiando unas condiciones desconodidas con sobre una bestia casi indomable. A mí me gustaría ver eso.¿Y a ustedes?

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