September 2008 - Artículos

“Estamos fuera de la lucha por el título, eso seguro,” dijo Kyle Busch en entrevista con la radio MRN después de una catastrófica falla de motor en su Toyota Camry número 18, que lo dejó no solamente fuera de carrera en Dover, sino más importante muy lejos de la punta del Chase, donde Edwards, Johnson y Biffle se convierten ahora en los tres protagonistas.

Una falla en la culata del motor  – en principio un resorte de válvula - casi le ha puesto punto final al Chase de ‘Rowdy’. Al menos así lo transmitió él mismo. “Lo mismo pasó hace dos años, exactamente lo mismo,” agregó decepcionado.  “Chocamos en Loudon, rompimos motor en Dover. ¿Y dónde terminamos el Chase? De últimos…”  Hablaba con la frustración de ver como todo el buen trabajo de las primeras 26 carreras salía hecho humo por el exhosto de su auto.

Lo de Loudon el equipo lo confirmó como una falla humana, aparentemente un error de un mecánico al ajustar la barra delantera del auto después de haberlo colocado sobre las básculas para ajustar los pesos en cada esquina. Es un procedimiento normal el dejar la barra suelta de un extremo para poder tener una lectura real de esa distribución de pesos en cada esquina. El problema fue que no se volvió a ajustar debidamente para la carrera.

Sin embargo lo de Dover es difíicil atribuírlo a algo específico. ¿Habrá arriesgado de más el equipo con un motor un poco más llevado al límite? ¿Habrá errado un cambio de marcha ‘Rowdy’ en algún reinicio? Ese será tema de investigación, pero en principio resulta dificil pensar que de un momento para otro el equipo y piloto que parecían hacer todo perfecto, de repente empezaron a equivocarse en el peor momento.

Lógicamente Kyle es ahora víctima también del formato del campeonato. Sin Chase, él seguiría metido en la lucha por el título pues contaba con más de 200 puntos de ventaja sobre su más cercano rival cumplida la válida 26.  Diluir dos malos resultados entre 36 carreras, sería más fácil que hacerlo entre solo 10. En el Chase un mal resultado de pega duro y aún más cuando está apenas iniciando.

En el mismo año en el que Kyle quedó último en el Chase con un arranque similar en las últimas diez, Johnson estaba 136 puntos atrás del entonces lider Jeff Burton, cumplidas las dos primeras fechas del playoff. Al final el 48 se llevó el tan anhelado primer título y Burton quedó sèptimo. Así que volviendo al presente, aún no hay nada escrito y el trofeo se lo puede llevar casi cualquiera.Y digo casi porque el déficit de Kyle es de más de 200 puntos. Solo una racha de mala suerte en los punteros y una de victorias para él, lo pondrían de nuevo en el mapa del camino al título.

Pero igualmente sorprendente a la estrepitosa caída de Busch es sin duda la resurrección de Biffle. Es fácil olvidar que en 2005, cuando Roush tenía la sartén por el mango, el ‘Biff’ se quedó con el subcampeonato por detrás de Tony Stewart. Él sabe lo que es meterse en la lucha por el título y el hecho de ganar por primera vez  en su carrera dos competencias consecutivas es suficiente como para creer que se puede mantener en la pelea.

En Kansas ganó el año pasado, ahorrando combustible y pasando la meta con el impulso, pero al fin y al cabo ganó. En la última pista intermedia que visitó la serie que fue California, Biffle fue el mejor detrás de un Johnson que estaba en una liga aparte. Esta próxima fecha será un termómetro interesante para lo que nos queda, pues es una de cinco carreras en óvalos de milla y media. Ahí se dará la selección natural de quienes en realidad van a llegar con opción a Homestead.

Ahora sí la cosa se puso seria. Llegamos a la parte definitiva de la temporada: 10 fines de semana en donde 12 pilotos de 4 equipos, representando a 3 constructores, buscarán el título de la Copa Sprint de NASCAR en 10 pistas diferentes, 5 intermedias, 4 cortas y 1 superóvalo. 207 puntos de diferencia que acumuló Kyle Busch sobre Carl Edwards en las primeras 26 carreras, se convierten en 30, y a 40 del de Gibbs viene el 2 veces campeón Jimmie Johnson.  Entre New Hampshire y Homestead, los 12 del Chase correrán junto a otros 31 pilotos, incluyendo 2 debutantes y recorrerán un total de 4679.4 millas en las que muchas cosas pueden pasar.

Muchas cifras, sí. Esta es mi radiografía de como llegan los escogidos a disputar el título 2009 de la máxima división de NASCAR. Escojan su favorito.

1. Kyle Busch. 5080 puntos.

¿Qué se puede decir de Kyle que ya no se haya dicho? ‘Rowdy’ podría estar a diez semanas de tocar el cielo con las manos. Este año todo le funciona al joven de 23 años que Rick Hendrick sacó de su equipo para abrirle espacio a un tal Dale Earnhardt Jr. Lo bueno de eso es que ahora sí pudimos ver realmente lo bueno que es el de Las Vegas. No es fácil ver cómo Kyle pueda de repente perder todo el impulso que trae este año sumando ocho victorias, además de las otras diez que tiene entre Nationwide y camionetas. Ganando a punta de talento como en Atlanta o tocando el muro como en Darlington, él ha sabido acumular una victoria tras otra para llegar a su tercer Chase con un record de triunfos antes de las últimas diez. Además ha ganado en todos los tipos de pista que se correrán en las próximas semanas. Es difícil no apostar por él como Campeón. Mientras mantenga su cabeza encima de sus hombros y sepa manejar las nuevas presiones que le llegarán como lo ha hecho con otras hasta ahora, el título debe estar a su alcance.

2. Carl Edwards. 5050 puntos.
Edwards fue tercero en el campeonato 2005 en su primera temporada completa en la Copa Sprint. Es decir, que esto de estar peleando el título en el Chase no es nuevo para el actual campeón de la Nationwide. El de Columbia, Missouri, nos ha deleitado con seis saltos mortales este año, aunque en uno lo rajaron los jueces (Las Vegas). Edwards ha mostrado una versatilidad similar a la de Kyle este año, y a principios de temporada parecía imbatible en las pistas intermedias (entre 1.5 y 2 millas), de las cuales hay cinco en el Chase. Eso fue en parte gracias a un buen trabajo de Roush durante el invierno, pero esa ventaja ya no es tan holgada como en Febrero o Marzo. La rivalidad con Kyle es sin duda uno de los temas que más llaman la atención después de lo que pasó en Bristol, pero el atleta consumado de NASCAR lo único que ha dejado claro es que si tiene que golpear para pasar y ganar su primer título, lo va a hacer al estilo de Dale Sr. Me pregunto qué tanta distracción será para él la defensa de su título de la segunda división, pues allí marcha segundo en el puntaje a falta de siete fechas. Ni Kyle ni Johnson tienen esa preocupación.

3. Jimmie Johnson. 5040 puntos.

Así que Jimmie está de vuelta. Justo cuando pensábamos que esto iba a ser tema de dos, el 48 gana, igual que el año pasado, las dos últimas carreras antes del Chase, California y Richmond. Lo de California dice mucho, pues muestra que el local y su jefe de mecánicos Chad Knaus han logrado finalmente resolver los problemas que tenían con el auto en las pistas intermedias. Si fueron bien en Fontana, deben ir bien en los cinco óvalos de milla y media que se correrán en el Chase. El año pasado Johnson corrió a otro nivel en las últimas diez, ganando cuatro de las últimas cinco fechas. Si es capaz de repetir ese nivel de desempeño, lo sentiré por Kyle y por Edwards porque no habrá mucho que puedan hacer. Tal vez ir más al límite, pero cuando lo hagan  podrán venir los errores. Jimmie ya sabe ganar títulos con el Chase, algo que ninguno de sus jóvenes rivales ha hecho antes. De hecho Johnson siempre ha estado en el play-off final. Él sabe que lo más importante con este formato en el campeonato no es cuánto ganas, sino cuándo ganas.

4. Dale Earnhardt Jr. 5010 puntos.
Dale Jr inició la temporada como el mejor piloto de Hendrick. Mientras Knaus y Letarte aun trataban de entender el funcionamiento del auto en las pistas intermedias, Tony Eury Jr le daba a su piloto un auto competitivo, si bien no perfecto. Sin embargo con el paso de la temporada parece que muchos mejoraron y Junior y su equipo no progresaron. Ganaron en Michigan apostándole al combustible, pero desde entonces sus resultados no han sido lo que uno esperaría después de una primera victoria junto a su nuevo equipo. El cuarto lugar de Richmond la semana pasada, es de hecho apenas el primer top cinco desde que ganaron en el mes de Junio. Con el formato del Chase, Junior ha sido quinto en dos ocasiones y por ahora no dan muestras de poder conseguir algo mejor que el cuarto puesto en el que inician las últimas diez carreras. La historia tampoco le ayuda: En los dos años que entró al Chase, nunca ganó una de las últimas diez.

5. Clint Bowyer. 5010 puntos.
Bowyer es uno de esos pilotos que puede por ahí dar alguna sorpresa. El año pasado era de no creer cuando no solo entró al Chase sino que ganó la primera fecha en New Hampshire y al final fue tercero en el campeonato detrás del dúo dinámico de Johnson y Gordon. Es de esos pilotos que suelen agrandarse ante los retos. Hace una año conseguía la primera victoria de su carrera y este año ganó de nuevo en Richmond. No ha tenido una temporada espectacular, pero tampoco la tuvo el año pasado en esas primeras veintiséis carreras. El único pero en su caso, es el mismo de Edwards: Bowyer es el líder de la Nationwide y si el de Roush lo aprieta por el lado de la segunda división no será fácil para él manejar esa dualidad. Además nadie espera que él salga campeón de la Copa Sprint, pero si que lo haga en Nationwide.

6. Denny Hamlin. 5010 puntos.
Otro año que pasa para Hamlin en la máxima división y uno más que está en el Chase. Después de haber sido tercero en el campeonato en su primera temporada completa, tuvo un 2007 complicado y fue el peor de los doce primeros. Este año ganó en Martinsville, una pista del Chase donde tendrá la oportunidad de repetir. Sin embargo sus declaraciones contra su equipo después de una carrera en Michigan, muestran que aun le falta madurar un poco. Él aun no es el piloto que se hecha su grupo al hombro, ni mucho menos.  Kyle lo tiene igual opacado dentro de Gibbs. Además Pocono no se corre en el Chase.

7. Jeff Burton. 5010 puntos.
El buen Burton logra entrar al Chase por tercer año consecutivo. En 2006 alcanzó a asustar por ahí cuando ganó en Dover en esas últimas diez carreras pero el año pasado no brilló tanto. En esta temporada de nuevo ha sido muy consistente y por eso se ganó su lugar en el Chase, pero sus resultados últimamente han sido demasiado fluctuantes. Es un gran piloto y nunca hay que descontarlo, sobretodo por su experiencia, la cual le ha permitido tomar un segundo aire en su carrera tras los buenos años en Roush. Al fin y al cabo él ya lideró el puntaje durante esta temporada. Pero ante la superioridad de los tres punteros del Chase, necesitará mostrar algo que por ahora no se ve de donde pueda sacar para dar realmente la pelea por el título.

8. Tony Stewart. 5000 puntos.
Van 40 carreras desde la última victoria de ‘Smoke’. Watkins Glen en Agosto del año pasado exactamente. Eso debe tener a Stewart con sed de triunfo y parece que por algún motivo en esta temporada siempre que va camino de la victoria algo pasa. En Richmond fue una mejor detención de Johnson que lo puso de nuevo a ver el aviso de Lowe’s en frente suyo en la parte final. Y concluida la carrera, otro casco más que irá a dar a la basura después de que lo aventó dentro del auto. Ese es Tony Stewart el corredor. Pero ahora hay Tony Stewart el dueño de equipo. Quedan no solamente diez carreras sino cuatro meses antes de que termine el año para él, en esa carrera contra el tiempo para armar su equipo Stewart-Haas para el 2009. Por lo visto recientemente, ese tema puede distraerlo lo suficiente como para que esté totalmente enfocado en lograr el tricampeonato.

9. Greg Biffle. 5000 puntos.
El ‘Biff'  ha tenido una temporada un poco irregular. Sin embargo no se puede olvidar que en 2005, cuando Roush era el equipo a vencer, fue él quien tuvo el papel protagónico dentro del escuadrón del hombre del sombrero. Salió subcampeón en ese año en el que Stewart consiguió el bicampeonato. Si los autos de Roush siguen tan bien como van, no hay que olvidarlo, así no haya ganado este año. Tal vez por esa justa razón hay que tenerlo en cuenta. Hipotéticamente hablando, si llegara con opción clara de título a Homestead, habría que apostar por él, pues en los últimos cuatro años ha ganado allí tres veces.  

10. Jeff Gordon. 5000 puntos.
Seguro todos los fans de Gordon estarán esperando que den relevo a Steve Letarte. El mismo chico que el año pasado todos elogiaban por ser instrumental en la excelente temporada que tenía el cuatro veces campeón, ahora está pagando los platos rotos por los malos resultados del 24. El problema que tienen es claro y radica en la puesta a punto del auto para las pistas intermedias, de las cuales hay cinco en el Chase. Teniendo esto en cuenta, no se le auguran muchas posibilidades de éxito en estas últimas diez carreras, pero tal vez si encuentran el norte de esa situación técnica, Gordon pueda por una vez estar de acuerdo en que el Chase realmente te puede ayudar a ganar el título en lugar de perderlo. Él nunca ha salido campeón con este formato.

11. Kevin Harvick. 5000 puntos.

Harvick es un gran piloto, además de un gran empresario. Es además uno que sabe cuidar su máquina y llevarla a la meta. Estadísticamente, cumple ya 70 carreras consecutivas sin un solo retiro. La última vez que no logró completar una competencia fue en Septiembre de 2006 por una falla de motor en Dover. Si solo así se ganaran los títulos, él ya tendría varios. Y los tiene, pero bajo el sistema de puntaje regular en la Nationwide y la Camping World. El Chase exige ganar más y sobretodo en esas últimas diez. Mirando sus resultados de las últimas siete semanas sin embargo, se ve una tendencia interesante, pues en todas esas carreras pasó la meta en el top diez. ¿Se trae algo entre manos el kickboxer Harvick?

12. Matt Kenseth. 5000 puntos.
El campeón del 2003 se metió al Chase y ni nos dimos cuenta. Bien por los de las 17 y el Pingüino. ¿Pero cómo lo hizo? Su otro sobrenombre de Mr. Consistencia lo explica. Kenseth tiene 15 top diez en lo que va de la temporada, algo en lo que solo lo mejoran Kyle y Edwards. Así puedes ganar un título bajo el formato antiguo, pero no bajo el actual y es algo que el mismo Kenseth tiene muy claro. En Richmond también dijo que corriendo como hasta ahora en esta temporada, no va a pelear ningún título. Es el primer año con Bolin y aunque Robbie Reiser esté aún allí, tal vez esté suficientemente ocupado con Carl Edwards y esa opción clara de título.







En en blog de la semana pasada comentaba cómo Franchitti hace unas semanas no parecía muy convencido de continuar con su carrera como piloto de NASCAR, al dialogar con él en Watkins Glen. Así que el comunicado de este martes (ahora el día favorito para los anuncios que tienen que ver con Ganassi) confirmando su regreso a la IndyCar no es ninguna sorpresa.

Tal vez sea sí un contrasentido porque después de los sustos que tuvo el año pasado cuando en un par de ocasiones salió por los aires en su Dallara-Honda antes de coronarse campeón, él mismo admitió que esos episodios lo pusieron a pensar sobre su futuro. Hablando con Christian Fittipaldi hace poco, él admitía que dificilmente hay algo más estresante para un piloto que correr un auto de la IRL en un óvalo. Así que Franchitti esperaba encontrase en la NASCAR la tranquillidad por ese lado, independiente del riesgo que siempre corren los pilotos.

Irónicamente terminó fracturándose el tobillo izquierdo en un accidente en Abril en la carrera de la Nationwide en Talladega. Ese fue el tercer gran revés que tuvo su temporada, después de haber perdido el lugar que su auto tenía en el top 35 del campeonato de propietarios y de no haberse clasificado para la primera carrera del año en Texas. Luego vino la no clasificación en Sonoma que resultó “de lápida” -  robándome unas palabras de taylor37. Ese fin de semana alguna gente en Ganassi con la que hablé se cuestionaba en torno a si Franchitti había dado el paso a NASCAR por los motivos correctos.

En últimas se cerró su equipo y casi de inmediato Chip Ganassi le ofreció al escocés regresar a la IRL como piloto de su escuadra. Eso fue en Julio y desde entonces pasaron casi dos meses. Y pasó tanto tiempo porque Franchitti ya no quería volver a correr un IndyCar en un óvalo. Ya ha ganado el título y las 500 Millas de Indianapolis, así que tal vez pensó que no tenía motivos para seguir jugándose la vida, después de dos avisos que él se tomó muy en serio con esos backflips en Michigan y Kentucky.  Pero en últimas cedió, porque el precio que estaba pagando por dejar eso atrás, era el protagonismo y la opción de ganar.

Así que Chip Ganassi está de nuevo sonriendo, así su equipo de NASCAR siga en la misma situación. Ahora se ha dado el lujo de dejar sin silla a un excampeón de la serie y de la Indy 500, para tener como todo pinta, a los dos más recientes campeones de la IndyCar y de la competencia de fórmulas más famosa en los Estados Unidos. Dixon y Franchitti son una pareja de fábula para él. Así que el Chip finalmente se salió con la suya y terminó sacando un conejo del sombrero, aunque se vió salir un poco asustado. Ya no habrá tanta proporción de óvalos en la temporada 2009 de la serie, pero igual los habrá para Franchitti.

Haciendo un poco de justicia con él sin embargo, hay que decir que tal vez su llegada a NASCAR coincidió con un año en el que el equipo Ganassi se vino a menos, pero al mismo tiempo cabe anotar que en ningún momento sus resultados llegaron a parecerse a los que Montoya logró el año pasado como novato. Tampoco estuvo cerca del ritmo del colombiano. Él este año fue uno más de los ex pilotos de fórmulas que se la pasaron muy mal tratando de seguir la senda del colombiano. Otros casos:  Jacques Villeneuve ni siquiera pudo arrancar la temporada, Patrick Carpentier está buscando silla para el año entrante, a Michael McDowell lo bajaron del auto y pusieron a Skinner, igual con Allmendinger, y Hornish está ahora fuera del top 35 y deberá clasificar para correr en Richmond. Todo eso da más valor a lo hecho por Montoya el año pasado. 

Punto y aparte para hablar de lo que se viene este fin de semana en Richmond. Si tuviera que apostar por las posiciones que quedan por definirse en el Chase y quienes las ocuparán, creo que me inclinaría por decir que se quedan como están. Es decir, con cuatro equipos acaparando los doce primeros: Los tres de Gibbs, los tres de RCR, tres de  Hendrick y otros tres de Roush. Esto en últimas se vuelve en este punto casi como en la Fórmula Uno: Una décima parte de la parrilla es la que realmente puede aspirar al título.

Será una lástima si Kahne se queda fuera, pero realmente ha tenido mala suerte en Michigan y Brisol. Los accidentes lo han dejado al margen  a él y la marca, que ahora seguramente se concentrará en empezar a darle rodaje a su nuevo motor R7 en preparación para una eventual remontada el próximo año. Aunque sinceramente no se puede culpar del todo a la falta de potencia, pues como lo reiteraba en la transmisión del pasado Domingo, el Dodge de Kurt Busch marcó la mayor potencia en los dinamómetros en Michigan. Que esos ponys los tenga en el rango máximo y las otras marcas tengan curvas de potencia diferentes es otra historia, pero de que hay potencia, la hay.

Un comentario final sobre Montoya. Me alegró verlo de nuevo competitivo, sobretodo en un óvalo que en el pasado no se le ha dado, igual que Michigan. Él estaba furioso al final. La última detención en pits fue mala y los ajustes que ordenó Brian Pattie no fueron tampoco acertados en el cierre de la carrera y acabaron por diluir lo que parecía un top diez con letra mayúscula. Así y todo él se mantiene enfocado en cerrar bien un 2008 que es más que todo a esta altura una preparación para el 2009.

A ver si la lluvia nos deja ver carrera este sábado. Lo más importante es la seguridad de los fans antes estas amenazantes tormentas en la costa este de los Estados Unidos.

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