Thursday, September 04, 2008 8:16 PM
diegomejiablog
Bye, bye Dario
En en blog de la semana pasada comentaba cómo Franchitti hace unas semanas no parecía muy convencido de continuar con su carrera como piloto de NASCAR, al dialogar con él en Watkins Glen. Así que el comunicado de este martes (ahora el día favorito para los anuncios que tienen que ver con Ganassi) confirmando su regreso a la IndyCar no es ninguna sorpresa.
Tal vez sea sí un contrasentido porque después de los sustos que tuvo el año pasado cuando en un par de ocasiones salió por los aires en su Dallara-Honda antes de coronarse campeón, él mismo admitió que esos episodios lo pusieron a pensar sobre su futuro. Hablando con Christian Fittipaldi hace poco, él admitía que dificilmente hay algo más estresante para un piloto que correr un auto de la IRL en un óvalo. Así que Franchitti esperaba encontrase en la NASCAR la tranquillidad por ese lado, independiente del riesgo que siempre corren los pilotos.
Irónicamente terminó fracturándose el tobillo izquierdo en un accidente en Abril en la carrera de la Nationwide en Talladega. Ese fue el tercer gran revés que tuvo su temporada, después de haber perdido el lugar que su auto tenía en el top 35 del campeonato de propietarios y de no haberse clasificado para la primera carrera del año en Texas. Luego vino la no clasificación en Sonoma que resultó “de lápida” - robándome unas palabras de taylor37. Ese fin de semana alguna gente en Ganassi con la que hablé se cuestionaba en torno a si Franchitti había dado el paso a NASCAR por los motivos correctos.
En últimas se cerró su equipo y casi de inmediato Chip Ganassi le ofreció al escocés regresar a la IRL como piloto de su escuadra. Eso fue en Julio y desde entonces pasaron casi dos meses. Y pasó tanto tiempo porque Franchitti ya no quería volver a correr un IndyCar en un óvalo. Ya ha ganado el título y las 500 Millas de Indianapolis, así que tal vez pensó que no tenía motivos para seguir jugándose la vida, después de dos avisos que él se tomó muy en serio con esos backflips en Michigan y Kentucky. Pero en últimas cedió, porque el precio que estaba pagando por dejar eso atrás, era el protagonismo y la opción de ganar.
Así que Chip Ganassi está de nuevo sonriendo, así su equipo de NASCAR siga en la misma situación. Ahora se ha dado el lujo de dejar sin silla a un excampeón de la serie y de la Indy 500, para tener como todo pinta, a los dos más recientes campeones de la IndyCar y de la competencia de fórmulas más famosa en los Estados Unidos. Dixon y Franchitti son una pareja de fábula para él. Así que el Chip finalmente se salió con la suya y terminó sacando un conejo del sombrero, aunque se vió salir un poco asustado. Ya no habrá tanta proporción de óvalos en la temporada 2009 de la serie, pero igual los habrá para Franchitti.
Haciendo un poco de justicia con él sin embargo, hay que decir que tal vez su llegada a NASCAR coincidió con un año en el que el equipo Ganassi se vino a menos, pero al mismo tiempo cabe anotar que en ningún momento sus resultados llegaron a parecerse a los que Montoya logró el año pasado como novato. Tampoco estuvo cerca del ritmo del colombiano. Él este año fue uno más de los ex pilotos de fórmulas que se la pasaron muy mal tratando de seguir la senda del colombiano. Otros casos: Jacques Villeneuve ni siquiera pudo arrancar la temporada, Patrick Carpentier está buscando silla para el año entrante, a Michael McDowell lo bajaron del auto y pusieron a Skinner, igual con Allmendinger, y Hornish está ahora fuera del top 35 y deberá clasificar para correr en Richmond. Todo eso da más valor a lo hecho por Montoya el año pasado.
Punto y aparte para hablar de lo que se viene este fin de semana en Richmond. Si tuviera que apostar por las posiciones que quedan por definirse en el Chase y quienes las ocuparán, creo que me inclinaría por decir que se quedan como están. Es decir, con cuatro equipos acaparando los doce primeros: Los tres de Gibbs, los tres de RCR, tres de Hendrick y otros tres de Roush. Esto en últimas se vuelve en este punto casi como en la Fórmula Uno: Una décima parte de la parrilla es la que realmente puede aspirar al título.
Será una lástima si Kahne se queda fuera, pero realmente ha tenido mala suerte en Michigan y Brisol. Los accidentes lo han dejado al margen a él y la marca, que ahora seguramente se concentrará en empezar a darle rodaje a su nuevo motor R7 en preparación para una eventual remontada el próximo año. Aunque sinceramente no se puede culpar del todo a la falta de potencia, pues como lo reiteraba en la transmisión del pasado Domingo, el Dodge de Kurt Busch marcó la mayor potencia en los dinamómetros en Michigan. Que esos ponys los tenga en el rango máximo y las otras marcas tengan curvas de potencia diferentes es otra historia, pero de que hay potencia, la hay.
Un comentario final sobre Montoya. Me alegró verlo de nuevo competitivo, sobretodo en un óvalo que en el pasado no se le ha dado, igual que Michigan. Él estaba furioso al final. La última detención en pits fue mala y los ajustes que ordenó Brian Pattie no fueron tampoco acertados en el cierre de la carrera y acabaron por diluir lo que parecía un top diez con letra mayúscula. Así y todo él se mantiene enfocado en cerrar bien un 2008 que es más que todo a esta altura una preparación para el 2009.
A ver si la lluvia nos deja ver carrera este sábado. Lo más importante es la seguridad de los fans antes estas amenazantes tormentas en la costa este de los Estados Unidos.