Thursday, October 02, 2008 11:46 PM
diegomejiablog
Vuelven el bump-drafting y el Big One

Hace un año vivimos en Talladega la primera carrera en un superóvalo con el nuevo auto de la Copa Sprint de NASCAR. Los pilotos descubrieron que esta máquina creaba un hueco en el aire mayor al auto de especificación anterior y además, hacer el famoso bump-drafting resultaba bastante fácil porque el paragolpes delantero del auto que empuja concide perfectamente con el trasero de quien está adelante. Esto no pasaba con el auto antigüo con el cual una maniobra de estas mal calculada, inclusive en línea recta, podía hacer que quien iba atrás literalmente levantara la parte trasera del auto que iba adelante, como puede pasar hoy día en la Nationwide.
Esa novedad hizo que en Octubre del año pasado muchos pilotos se mostraran temerosos de estar en el lote principal de autos, pues veían en prácticas que sus colegas se habían tomado demasiada confianza a la hora de golpear por detrás. Sobretodo los pilotos del Chase en ese entonces, prefirieron correr casi toda la tarde a no correr, simplemente a dar vueltas desprendidos del grupo para evitar el Big One. Luego esperaron la última bandera de precaución y ahí si manos a la obra. Gordon terminó llevándosela por segunda vez en el año en territorio Earnhardt para desconcierto de los aficionados locales y no locales que vestían aún de rojo y tomaban Budweiser, no Pepsi.
La carrera de la primavera de este año mostró ya cierta evolución y un espectáculo mucho mejor que el que vimos hace 12 meses. También es cierto que a esa altura del año, apenas en la novena fecha, la capacidad de asumir riesgo en términos del campeonato era mucho mayor porque quedaban demasiados puntos y carreras por disputarse. El ganador fue Kyle, quien se la llevó en gran parte con ayuda de un Juan Pablo Montoya que alcanzó a oler su primer triunfo en óvalo en la que fue su primera carrera con Jimmy Elledge como jefe de mecánicos, algo que resultó ser a mi parecer una coincidencia que hizo ver muy bien al cuñado de Earnhardt – está casado con la hermana de Dale Jr.
Sin embargo Talladega, de todas las pistas, es probablemente en la que menos influencia tiene el jefe de mecánicos a mi modo de ver. Las curvas con 33 grados de peralte se toman con el acelerador a fondo con un auto bueno o no muy bueno, así que el trabajo que hay que hacer previo es de preperar un motor potente pero que aguante, verificar en el túnel de viento que el auto aerodinámicamente va bien y está dentro de las reglas y en pista asegurarse de no usar un camber excesivo que reviente llantas como le pasó a Carl Edwards este año. Además el trabajo en pits tiene menos importancia que en otras pistas porque en Talladega en una vuelta se pueden fácilmente ganar o perder cinco posiciones, o más.
Pero ya cuando se baja la bandera verde es tema del piloto y su spotter encontrar los espacios en el grupo y crear las sociedades que sean del caso para trabajar y llegar a la cabeza cuando cuenta, es decir en la última vuelta, la número 188.
Así que aunque no lo parezca por la relativa simpleza del trazado, esta es una pista en la que la habilidad del piloto pesa más que en otras y no es coincidencia que al mirar la lista de ganadores allí se encuentre uno a los mejores de todos los tiempos. Más allá de la habilidad conductiva pesa la habilidad competitiva, la de saber donde poner el auto y en qué momento para pasar primero la meta. Es la misma habilidad que llevó a Montoya a ganarle un histórico mano a mano a Michael Andretti en Michigan en el 2000 (http://www.youtube.com/watch?v=K5AoTROb0H0&feature=related) en el entonces conocido como campeonato CART. Allí llevar el auto a tope no era tan difícil como saber juzgar en qué momento ir por adentro, por afuera, cuando intentar pasar o cuando mejor dejar pasar.
Por eso pienso que esta es de las carreras que se le dan bien a Montoya, porque depende más de él mismo que del equipo y no necesita el mejor auto para estar adelante. No lo tenía cuando fue segundo este año. A diferencia de hace un año ya sabe que su compeñero de equipo no va a trabajar con él, y podrá tal vez de nuevo asociarse con esos como Kyle, Hamlin o Stewart, quienes como él, van por todo o nada.
¡Que llegue rápido el mediodía del Domingo!