Thursday, February 19, 2009 7:34 PM
diegomejiablog
Final mojado, polémica al rojo, radar loco
Después de pasar casi dos semanas en Daytona tengo que admitir que el final de las 500 Millas de este año me cayeron como un baldado de agua fría. Fueron doce días exactamente en los que estuve pensando en lo que podría pasar en las vuelta 200, quién estaría al frente iniciando ese último giro, quién trabajaría con quién en el draft, dónde estaría Montoya, y quién sería el gran derrotado y el gran vencedor de la carrera más importante y esperada del año, pues pasaron casi tres meses desde Homestead.
Sin embargo la lluvia no permitió ver ese esperado final. La carrera fue cortada abruptamente cuando apenas se habían corrido 380 de las 500 millas. No por culpa de nadie, simplemente pasó así. Todo el trabajo de los equipos en preparación para esta fecha, quedó en un segundo plano porque prevaleció la habilidad para obtener la información del clima más acertada posible y por supuesto la suerte. Obvio había que estar adelante en el momento que era, pero un cambio de dos en la última detención era suficiente para pasar de repente de no tener ninguna opción de ganar la carrera a tener una buena opción.
Nada de esto es para demeritar el triunfo de Matt Kenseth, quien le entregó a Jack Roush y a él mismo un primer triunfo en esta, la Gran Carrera Americana. El campeón de 2003 lideró solamente una vuelta bajo bandera verde después de haber dado cuenta de un pesimista Elliot Sadler, pero lideró la vuelta más importante. Él admitió después de la carrera que aunque sabía que se venía la lluvia, no pensaba en su momento que ese sobrepaso le daría la victoria. Kenseth mojó Daytona aun más con sus lágrimas de emoción y ahora lidera por primera vez el puntaje desde Octubre de 2006.
Pero bueno, así de frío como fue el final, muy a lo Kenseth, fue de caliente la polémica por el ‘Big One’. Dale Earnhardt Jr por supuesto está en el ojo de la tormenta y con seguridad se hablará de nuevo sobre el tema este fin e semana en California. En la vuelta 125, Junior intentó pasar a Brian Vickers, este último lo bloqueó, el 88 bajó de la línea amarilla buscando el espacio y luego subió de nuevo haciendo contacto con la esquina trasera izquierda del auto del equipo Red Bull. El toque envió a Vickers en trompo y de ahí en adelante se armó la moñona que involucró al menos a diez autos, incluyendo el de Kyle Busch que había liderado más vueltas que ninguno.
Durante la transmisión expresé mi punto de vista, que creo que no quiso compartir Tony. No sé si tenía puesta la camiseta del 88... bromeo por supuesto. Viendo el incidente una y otra vez, mi punto de vista es el mismo: Vickers bloqueó, pero el 88 golpeó y lo uno no necesariamente causó lo otro. Si a esto se le suman los antecedentes de Junior en la carrera, creo que hay más razones para pensar que su juicio no fue el mejor en esa maniobra. Primero se pasó su caja de pits cuando lideraba, tuvo que entrar de nuevo y perdió la punta, y luego detuvo su auto sobre la línea blanca que demarca su caja, haciéndose acreedor a una penalización de una vuelta. Cuando habló después de la carrera, ni siquiera sabía que Vickers y él peleaban por el ‘lucky dog’.
La penalización por la que lo retuvieron en pits fue muy en el límite y se puede decir que el oficial fue poco benévolo, pero nadie veía mejor que él qué tanto estaba pisando la línea blanca la llanta delantera derecha del 88. Otra penalización a Junior por el accidente con Vickers no habría sido muy popular con los aficionados que casi hacen caer las tribunas cuando su piloto lideró la carrera durante una vuelta – poruqe no lideró una sola más. Si el apellido de Junior fuera Busch, Smith, Leffler o Díaz, probablemente el incidente se habría visto con otros ojos.
¿Y Montoya? Creo que tuvo la suerte que le faltó el año pasado. Si bien un puesto 14 no es para celebrar, hay que ver que cuando se generó el accidente múltiple Montoya estaba justo adelante del derbi de demolición. ¿Porqué? Él quedó en el reinicio físicamente delante del líder real de la carrera, Elliot Sadler. Esto se dio porque Montoya iba una vuelta abajo cuando apareció la bandera de precaución anterior, pero él la recuperó cuando los punteros entraron a pits. Juan Pablo se quedó fuera detrás del pace car, que no le cedió el paso porque el ‘lucky dog’ se lo habían dado a Jeff Gordon. Solo un auto puede pasar al pace car en cada bandera de precaución.
Me habría gustado ver a un Juan Pablo más protagonista, como el de las primeras vueltas. Esa detención en pits en la primera bandera de precaució impidió eso y luego el radar del equipo les dijo que la lluvia se demoraba aun en llegar. Evidentemente se equivocaron y cuando le dijeron a Juan Pablo por el radio que avanzara que se venía la lluvia, era muy tarde. Sin embargo recuperó más de doce posiciones en cuestión de un par de vueltas. Textualmente dijo por la radio cuando apareció la bandera roja “teníamos un carro para ganar la carrera.” Lástima que lo vimos tan poco.