En Atlanta Jeff Gordon corrió en 1992 su primera carrera en la Copa Sprint de NASCAR y en su momento nadie sabía que ese día tendría un significado histórico. En esa misma competencia que cerraba la temporada, el ‘Rey’ Richard Petty corrió por última vez. Él ya no era el mismo piloto de antes pues habían pasado ocho años desde su última victoria, la número 200, pero en forma tácita se pasó la antorcha de una generación a otra, del pasado al futuro de NASCAR.
También en Atlanta, Gordon fue por última vez lider del campeonato, exactamente en Octubre de 2007. Después de eso Jimmie Johnson lo vencería en el Chase y vendría luego un 2008 complicado para el segundo piloto más popular de la categoría. Este fin de semana Gordon regresa a Atlanta casi 17 meses después liderando nuevamente el puntaje después de haberse disputado tres carreras de la temporada 2009.
Es temprano aun para saber si el piloto activo más exitoso de NASCAR podrá mantener la bola rodando como hasta ahora durante el resto de la temporada, pero ciertamente las señales son positivas. Ante la imposibilidad de probar como en años anteriores, la recuperación de Gordon y su jefe de mecánicos Steve Letarte, es de aplaudir. Ellos hicieron uso de las herramientas de simulación que tienen a disposición en el equipo para revisar lo que salió mal el año pasado y cómo podrían volver a encarrilar la locomotora número 24.
Gordon siempre fue un enemigo del nuevo auto de la Copa Sprint, desde los días en que se conoció como el Car of Tomorrow. Curiosamente en la primera sesión de entrenamientos oficial con el auto, que se cumplió en Bristol en Marzo de 2007, él fue el más rápido de todos. Sin embargo el año pasado se vio que en las pistas intermedias su estilo de manejo no se acoplaba del todo al diseño de suspensión del auto, radicalmente diferente al de la generación anterior que él ya tenía aprendido. Ha tomado tiempo, pero parece que finalmente han llegado a soluciones que le permiten a Gordon ser competitivo con este auto en este tipo de pistas como California, Las Vegas o Atlanta.
Otro factor que según el propio Gordon ha contado en su recuperación ha sido le haber superado una etapa de su vida personal que tal vez no le permitió tener todo el enfoque que necesitaba. Como él mismo lo ha admitido, el ser padre y tener que criar a su hija en ocasiones le quitó muchas horas de sueño que luego le pasaban factura a la hora de trabajar tanto dentro como fuera del auto. Parece increíble, pero así es según sus propias palabras. Esto muestra que al final estos pilotos son personas que tienen que vivir su vida como cualquiera. Él eligió ser padre y ser además uno muy responsable. Ya su pequeña Ella Sofía (en la foto) duerme en horarios normales y él también puede dormir tranquilo.
Sorprendente lo de Roush en Las Vegas con las fallas de motor. Según admitió el propio hombre del sombrero, ellos subestimaron la velocidad a la que girarían sus motores con la especificación de llanta que seleccionó Goodyear para esa fecha. Los tiempos en carrera eran mucho mejores de lo que ellos anticipaban y se dieron cuenta tarde que habían elegido además una relación de transmisión demasiado picada, que mantenía muy arriba de vueltas los motores. Greg Biffle, Carl Edwards y Jamie McMurray corrieron al 80 por ciento o menos después de la falla de motor de David Ragan. El impetuoso Edwards arriesgó al final y perdió. Los daños en los autos fueron uno por un pistón (Kenseth), otro por resorte de válvula (Ragan) y el último en los casquetes de biela (Edwards).
También se aclaró el tema de los motores Toyota. Para Atlanta cambiarán la bomba de aceite de los fabricados en Costa Mesa por Toyota Racing Development. Colocarán una bomba que usaron hasta finales del año pasado, la cual permite una mejor lubricación en bajo régimen, pues según pudieron detectar los ingenieros de Toyota, allí era donde se producían los daños y no cuando se ponía a tope el motor. Toyota también usará un lubricante diferente que ya puso a prueba en competencia el fin de semana anterior en Las Vegas.
Y bueno, volvió a ganar Kyle. El ruidoso está de vuelta y esta vez triunfó en forma metódica y no tan abrumadora como en otras ocasiones. Hace un año le dio a Toyota su primer triunfo en Atlanta y será de nuevo favorito para este fin de semana, aun si vuelve a romper el motor antes de la carrera.
Corridas tres carreras el actual campeón Jimmie Johnson se encuentra 19 en el puntaje. Sin embargo la cifra es engañosa y no muestra su verdadero desempeño. El californiano ha sido el piloto que más giros ha liderado en lo poco que va de la temporada, casi un cuarto de la distancia recorrida. En Daytona quedó en el ‘Big One’ y la semana pasada tuvo mala suerte y cometió errores en pits y en la pista. En Atlanta puede estar de vuelta.
Juan Pablo Montoya tuvo una carrera para olvidar en Las Vegas. A pesar de haber ascendido muy rápido en el orden en los primeros giros, tras el incidente con Clint Bowyer vino el problema de la rueda suelta. Sumados los infortunios cayó cuatro vueltas atrás del lider. También en un momento de la carrera Ganassi se mostró disgustado por lo que Montoya decía en la radiocomunicación respecto a otro piloto que le estaba complicando la vida en pista. Había frustración en el equipo y fue una jornada negra para los tres autos pues Truex también tuvo problemas con una rueda y Almirola chocó contra el muro.
Atlanta debría darle alguna opción de repunte a Montoya, pues estuvo en Enero pasado probando allí como parte de los ensayos que Goodyear hace en preparación para cada competencia. Fue uno de cuatro pilotos que rodaron con los compuestos que la llantera avaló para la cita de este fin de semana. Ojalá lo de Vegas haya sido un lunar y que de nuevo en Atlanta se puedan sumar buenos puntos para regresar a los primeros doce.