March 2009 - Artículos

El noveno lugar de Juan Pablo Montoya el domingo anterior en Bristol es su primer top 10 desde cuando terminó cuarto en Watkins Glen en Agosto del año pasado. Para encontrar otro resultado así de bueno en un óvalo, hay que dar marcha atrás casi once meses a Talladega, donde fue segundo detrás del mismo ganador de este fin de semana, Kyle Busch.

Un top 10 en Bristol es algo valioso y sin duda un resultado que trae la moral de vuelta al equipo Earnhardt Ganassi Racing pues las dos carreras anteriores habían resultado muy frustrantes. Montoya es ahora puesto 15 en el campeonato y se acerca de nuevo a ese objetivo de entrar a los doce primeros, aunque aun la temporada es demasiado joven pues estamos a 21 carreras del corte.

Montoya dejó sus impresiones sobre su carrera y lo que espera para Martinsville en esta entrevista con el Canal SPEED después de la Food City 500 en Bristol.

Canal SPEED: Por fin regresa al top 10. Habían pasado casi siete meses desde la última vez…
Juan Pablo Montoya:
Si, ya era hora. La verdad fue una carrera de esas difíciles que para que salgan las cosas bien hay que trabajar muy duro. Estoy muy contento porque esto muestra para donde va el equipo y dónde estamos ahora. Yo creo que ya varias veces habíamos tenido el carro para terminar entre los diez primeros y no se nos había dado y obtener este resultado finalmente nos motiva.
CS: No fue para ud. una carrera sin los toques propios de las pistas cortas,  pues hubo el toque con Jamie McMurray al principio. ¿Cómo se dio el incidente?

JPM: Fue más error mío porque yo estaba tratando de subir en el peralte para salirle por dentro en la recta de atrás. Él frenó mucho y no me lo esperaba. Ya cuando paró tanto no había nada que hacer y me lo llevé. Es una lástima porque con él nos llevamos muy bien.
CS:Por la radiocomunicación habló de problemas de frenos en un momento, también preocupación por la llanta delantera derecha en las tandas largas. ¿Fueron esas las principales dificultades?
JPM: Yo creo que la mayor difucultad fue cuando perdimos posiciones en la segunda mitad de la carrera. Decidimos hacer un cambio en la puesta a punto y lo hicimos en la dirección equivocada. Eso nos costó mucho pero luego tomamos las cosas con calma, agachamos la cabeza y las cosas salieron muy bien.
CS: Las paradas en pits fueron mejorando conforme avanzaba la carrera…
JPM: Si, la gente del equipo se ha puesto más las pilas y está muy motivada. Ellos ya entienden qué toca hacer y estamos muy contentos.
CS: En las dos carreras anteriores parecía haber velocidad pero no consistencia. Esta vez hubo las dos. ¿Qué hizo la diferencia?
JPM: La verdad hemos hecho mucho trabajo en la sede del equipo, tratando de preparar unas mejores puestas a punto de base para arrancar mejor el fin de semana, clasificar mejor y todo eso. La carrera de Atlanta nos dejó tristemente sorprendidos porque esa carrera ha sido la peor del año hasta ahora, en una pista que ha sido una de las mejores para nosotros siempre. Eso fue bueno sin embargo porque nos despertó a todos y caímos en cuenta de que tenemos que ponernos las pilas y tener más cuidado.
CS: No fue tan buena carrera para su compañeros de equipo. ¿Qué ha sabido de lo que pasa con ellos?
JPM: Esta carrera ellos tuvieron problemas pero la verdad no tan graves. Ellos tienen un carro diferente al mío y lo que estamos haciendo es tratando de ver en qué pistas funciona mejor el de ellos y en cuáles el mío. La idea es llegar a un carro único y todavía no lo hemos hecho. Es parte del proceso de unir los dos equipos.
CS: ¿Le da confianza de cara al resto de la temporada el haber rodado bien en Bristol, la primera carrera en pista corta del año?
JPM: Si, me tiene contento porque las pistas cortas habían sido el talón de Aquiles del equipo y poder andar bien en ellas nos ayuda muchísimo y nos da mayor oportunidad de entrar al Chase. Si uno no anda bien en todas las pistas, no va a poder aspirar a estar ahí. La idea es estar ahi metidos al final del año.  No va a ser fácil, pero por lo menos hay con qué pelear.
CS: Viene Martsinville, una pista que históricamente le ha sido a usted más favorable que Bristol…
JPM: Si, Martinsville normalmente ha sido muy buena para nosotros pero eso no quiere decir nada. No porque nos fue en Bristol nos va a ir bien en Martinsville tampoco. No se puede relacionar el año pasado con este aunque esa sea una buena pista para mí. Hoy estuvimos en una pista pequeña probando los frenos para asegurarnos de que vamos a estar listos para correr en Martinsville.
 

La semana anterior la FOTA (Asociación de Equipos de Fórmula Uno) dio a conocer una serie de iniciativas “innovadoras” para reducir los millonarios costos de operación y además para integrar más al aficionado, darle más y mejor información.

En esto último sobretodo al leer las ideas de los equipos me parecía estar viendo un listado de cosas que en NASCAR se hacen desde hace tiempo. Sesiones de autógrafos obligatorias para los pilotos, mayor fllujo de información a la prensa, páginas de Internet más completas y que mejoren la experiencia de los aficionado que no están en la pista (como NASCAR.com/espanol) y una transmisión de televisión más amigable y que también suministre más información y reacciones de voz de los protagonistas antes, durante y después de la carrera.

En NASCAR el aficionado siempre ha tenido un rol muy importante, desde cuando el mismo Bill France tomara las riendas de lo que es hoy la categoría más importante del automovilismo norteamericano. Tal vez sin quererlo necesariamente, la Fórmula Uno ha marginado un poco a quienes llenan las tribunas y se sientan los domingos frente a un televisor durante dos horas en diferentes partes del mundo. Desafortunadamente la guerra de poderes y la política han pesado más en este deporte en el que se mueven más de dos billones de dólares en cada temporada.

Esta semana la FIA convirtió en norma algunas de esas iniciativas de la FOTA – aunque impuso otras de forma unilateral.  Al igual que NASCAR lo hiciera desde el año pasado, se ha restringido de forma importante el número de entrenamientos que los equipos pueden realizar durante la temporada, por supuesto contribuyendo a disminuir los costos. La reducción se hará aun mayor el próximo año y la difeencia con NASCAR es que se rueda mucho más en la pretemporada, algo que se explica porque en la Fórmula Uno los autos son diferentes cada año, mientras que en NASCAR los autos de base son los mismos desde el año pasado.

Una norma interesante de las aprobadas por el Consejo Mundial de FIA este martes tiene que ver con la forma en la que se definirá ahora el campeón de  la máxima categoría. El piloto que más carreras gane será coronado a final de año, así no sea el que más puntos sume en total. Es un poco el espíritu de lo que quería NASCAR con esa bonificación de 10 puntos por victoria en las primeras 26 fechas una vez se inicie el Chase, pero esto va aun más allá.

De aplicarse esa norma que pondrá en práctica la Fórmula Uno, a los últimos 10 años de la Copa Sprint de NASCAR, solamente en 2001 y 2007 el nombre del campeón sería el mismo.

Por ejemplo, el año pasado el título  habría sido para Carl Edwards, ganador de nueve carreras frente a siete de Jimmie Johnson. El piloto de Hendrick no sería tri, sino bicampeón, mientras que algunos como Ryan Newman, Greg Biffle y Kasey Kahne ya habrían sido campeones en una ocasión, al igual que Tony Stewart quien perdería sus títulos de 2002 y 2005, pero ganaría en 2000 cuado sumó seis victorias contra dos del virtual campeón Bobby Labonte.

Retrocediendo más en la historia, Jeff Gordon tendría seis títulos (incluyendo cinco consecutivos), Dale Earnhardt tendría solo dos, el playboy de Tim Richmond uno y Richard Petty seis.

Ejercicio interesante, pero que deja muy claro que la filosofía de NASCAR es mantener el puntaje apretado para que varios tengan opción de ser campeones. Con el paso de los años se ha ido dando más a quien gana carreras, pero aun se está lejos de llegar a aplicar este polémico sistema de definir el título en base a las victorias.

A ver si en este caso la NASCAR es la que tiene que aprender de la máxima… ¿Qué opinan?

En nombre del Canal Speed presentamos disculpas por los inconvenientes técnicos que impidieron a nuestros televidentes ver las dos últimas vueltas de la Kobalt Tools 500 desde Atlanta.

Así como se rompen los motores o explotan las llantas, las máquinas también fallan y desafortunadamente eso sucedió este Domingo  justo cuando la carrera estaba por definirse en las dos últimas vueltas. Mil disculpas a todos nuestros televidentes en América Latina.

Como es costumbre durante la semana (Jueves y Viernes) estaremos presentando el resúmen de la carrera. En esta página pueden consultar la programación en el enlace que aparece en la parte superior, para ver la hora en que se presentará el programa (Sprint Highlights) en su país.

Eso sí, no resultó tan dramático como se esperaba el green-white-chequered, pues Busch fácilmente dio cuenta de Edwards en el reinicio, aunque luego le complicó la vida a Gordon un poco. El de Hendrick tal vez habría podido poner en aprietos a Busch de sobrepasar a Edwards más rápidamente.

Interesante la celebración del piloto de Penske. Una vuelta en reversa a la pista que quedó bautizada como el ‘Hot Rod’ por el mismo Busch después de la carrera. A ver cuántas veces más la vemos este año, pero si ganó en Atlanta en un día en el que el agarre era poco, debe ser capaz de repetirlo en otros escenarios.

En este enlace pueden ver el final de la carrera: http://www.youtube.com/watch?v=mVysaT1Qt-8
 

En Atlanta Jeff Gordon corrió en 1992 su primera carrera en la Copa Sprint de NASCAR y en su momento nadie sabía que ese día tendría un significado histórico. En esa misma competencia que cerraba la temporada, el ‘Rey’ Richard Petty corrió por última vez. Él ya no era el mismo piloto de antes pues habían pasado ocho años desde su última victoria, la número 200, pero en forma tácita se pasó la antorcha de una generación a otra, del pasado al futuro de NASCAR.  

También en Atlanta,  Gordon fue por última vez lider del campeonato, exactamente en Octubre de 2007. Después de eso Jimmie Johnson lo vencería en el Chase y vendría luego un 2008 complicado para el segundo piloto más popular de la categoría. Este fin de semana Gordon regresa a Atlanta casi 17 meses después liderando nuevamente el puntaje después de haberse disputado tres carreras de la temporada 2009.

Es temprano aun para saber si el piloto activo más exitoso de NASCAR podrá mantener la bola rodando como hasta ahora durante el resto de la temporada, pero ciertamente las señales son positivas. Ante la imposibilidad de probar como en años anteriores, la recuperación de Gordon y su jefe de mecánicos Steve Letarte, es de aplaudir. Ellos hicieron uso de las herramientas de simulación que tienen a disposición en el equipo para revisar lo que salió mal el año pasado y cómo podrían volver a encarrilar la locomotora número 24.

Gordon siempre fue un enemigo del nuevo auto de la Copa Sprint, desde los días en que se conoció como el  Car of Tomorrow. Curiosamente en la primera sesión de entrenamientos oficial con el auto, que se cumplió en Bristol en Marzo de 2007, él fue el más rápido de todos. Sin embargo el año pasado se vio que en las pistas intermedias su estilo de manejo no se acoplaba del todo al diseño de suspensión del auto, radicalmente diferente al de la generación anterior que él ya tenía aprendido. Ha tomado tiempo, pero parece que finalmente han llegado a soluciones que le permiten a Gordon ser competitivo con este auto en este tipo de pistas como California, Las Vegas o Atlanta.

Otro factor que según el propio Gordon ha contado en su recuperación ha sido le haber superado una etapa de su vida personal que tal vez no le permitió tener todo el enfoque que necesitaba. Como él mismo lo ha admitido, el ser padre y tener que criar a su hija en ocasiones le quitó muchas horas de sueño que luego le pasaban factura a la hora de trabajar tanto dentro como fuera del auto. Parece increíble, pero así es según sus propias palabras. Esto muestra que al final estos pilotos son personas que tienen que vivir su vida como cualquiera. Él eligió ser padre y ser además uno muy responsable. Ya su pequeña Ella Sofía (en la foto) duerme en horarios normales y él también puede dormir tranquilo.

Sorprendente lo de Roush en Las Vegas con las fallas de motor. Según admitió el propio hombre del sombrero, ellos subestimaron la velocidad a la que girarían sus motores con la especificación de llanta que seleccionó Goodyear para esa fecha. Los tiempos en carrera eran mucho mejores de lo que ellos anticipaban y se dieron cuenta tarde que habían elegido además una relación de transmisión demasiado picada, que mantenía muy arriba de vueltas los motores. Greg Biffle, Carl Edwards y Jamie McMurray corrieron al 80 por ciento o menos después de la falla de motor de David Ragan. El impetuoso Edwards arriesgó al final y perdió. Los daños en los autos fueron uno por un pistón (Kenseth), otro por resorte de válvula (Ragan) y el último en los casquetes de biela (Edwards).

También se aclaró el tema de los motores Toyota. Para Atlanta cambiarán la bomba de aceite de los fabricados en Costa Mesa por Toyota Racing Development. Colocarán una bomba que usaron hasta finales del año pasado, la cual permite una mejor lubricación en bajo régimen, pues según pudieron detectar los ingenieros de Toyota, allí era donde se producían los daños y no cuando se ponía a tope el motor. Toyota también usará un lubricante diferente que ya puso a prueba en competencia el fin de semana anterior en Las Vegas.

Y bueno, volvió a ganar Kyle. El ruidoso está de vuelta y esta vez triunfó en forma metódica y no tan abrumadora como en otras ocasiones. Hace un año le dio a Toyota su primer triunfo en Atlanta y será de nuevo favorito para este fin de semana, aun si vuelve a romper el motor antes de la carrera.

Corridas tres carreras el actual campeón Jimmie Johnson se encuentra 19 en el puntaje. Sin embargo la cifra es engañosa y no muestra su verdadero desempeño. El californiano ha sido el piloto que más giros ha liderado en lo poco que va de la temporada, casi un cuarto de la distancia recorrida. En Daytona quedó en el ‘Big One’ y la semana pasada tuvo mala suerte y cometió errores en pits y en la pista. En Atlanta puede estar de vuelta.

Juan Pablo Montoya tuvo una carrera para olvidar en Las Vegas. A pesar de haber ascendido muy rápido en el orden en los primeros giros, tras el incidente con Clint Bowyer vino el problema de la rueda suelta. Sumados los infortunios cayó cuatro vueltas atrás del lider. También en un momento de la carrera Ganassi se mostró disgustado por lo que Montoya decía en la radiocomunicación respecto a otro piloto que le estaba complicando la vida en pista. Había frustración en el equipo y fue una jornada negra para los tres autos pues Truex también tuvo problemas con una rueda y Almirola chocó contra el muro.

Atlanta debría darle alguna opción de repunte a Montoya, pues estuvo en Enero pasado probando allí como parte de los ensayos que Goodyear hace en preparación para cada competencia. Fue uno de cuatro pilotos que rodaron con los compuestos que la llantera avaló para la cita de este fin de semana. Ojalá lo de Vegas haya sido un lunar y que de nuevo en Atlanta se puedan sumar buenos puntos para regresar a los primeros doce.
 

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