Wednesday, March 18, 2009 11:17 PM
diegomejiablog
La F1 aprende de NASCAR
La semana anterior la FOTA (Asociación de Equipos de Fórmula Uno) dio a conocer una serie de iniciativas “innovadoras” para reducir los millonarios costos de operación y además para integrar más al aficionado, darle más y mejor información.
En esto último sobretodo al leer las ideas de los equipos me parecía estar viendo un listado de cosas que en NASCAR se hacen desde hace tiempo. Sesiones de autógrafos obligatorias para los pilotos, mayor fllujo de información a la prensa, páginas de Internet más completas y que mejoren la experiencia de los aficionado que no están en la pista (como NASCAR.com/espanol) y una transmisión de televisión más amigable y que también suministre más información y reacciones de voz de los protagonistas antes, durante y después de la carrera.
En NASCAR el aficionado siempre ha tenido un rol muy importante, desde cuando el mismo Bill France tomara las riendas de lo que es hoy la categoría más importante del automovilismo norteamericano. Tal vez sin quererlo necesariamente, la Fórmula Uno ha marginado un poco a quienes llenan las tribunas y se sientan los domingos frente a un televisor durante dos horas en diferentes partes del mundo. Desafortunadamente la guerra de poderes y la política han pesado más en este deporte en el que se mueven más de dos billones de dólares en cada temporada.
Esta semana la FIA convirtió en norma algunas de esas iniciativas de la FOTA – aunque impuso otras de forma unilateral. Al igual que NASCAR lo hiciera desde el año pasado, se ha restringido de forma importante el número de entrenamientos que los equipos pueden realizar durante la temporada, por supuesto contribuyendo a disminuir los costos. La reducción se hará aun mayor el próximo año y la difeencia con NASCAR es que se rueda mucho más en la pretemporada, algo que se explica porque en la Fórmula Uno los autos son diferentes cada año, mientras que en NASCAR los autos de base son los mismos desde el año pasado.
Una norma interesante de las aprobadas por el Consejo Mundial de FIA este martes tiene que ver con la forma en la que se definirá ahora el campeón de la máxima categoría. El piloto que más carreras gane será coronado a final de año, así no sea el que más puntos sume en total. Es un poco el espíritu de lo que quería NASCAR con esa bonificación de 10 puntos por victoria en las primeras 26 fechas una vez se inicie el Chase, pero esto va aun más allá.
De aplicarse esa norma que pondrá en práctica la Fórmula Uno, a los últimos 10 años de la Copa Sprint de NASCAR, solamente en 2001 y 2007 el nombre del campeón sería el mismo.
Por ejemplo, el año pasado el título habría sido para Carl Edwards, ganador de nueve carreras frente a siete de Jimmie Johnson. El piloto de Hendrick no sería tri, sino bicampeón, mientras que algunos como Ryan Newman, Greg Biffle y Kasey Kahne ya habrían sido campeones en una ocasión, al igual que Tony Stewart quien perdería sus títulos de 2002 y 2005, pero ganaría en 2000 cuado sumó seis victorias contra dos del virtual campeón Bobby Labonte.
Retrocediendo más en la historia, Jeff Gordon tendría seis títulos (incluyendo cinco consecutivos), Dale Earnhardt tendría solo dos, el playboy de Tim Richmond uno y Richard Petty seis.
Ejercicio interesante, pero que deja muy claro que la filosofía de NASCAR es mantener el puntaje apretado para que varios tengan opción de ser campeones. Con el paso de los años se ha ido dando más a quien gana carreras, pero aun se está lejos de llegar a aplicar este polémico sistema de definir el título en base a las victorias.
A ver si en este caso la NASCAR es la que tiene que aprender de la máxima… ¿Qué opinan?