Wednesday, May 20, 2009 8:51 PM
diegomejiablog
Stewart: Estrella de estrellas
Tony Stewart y su equipos Stewart Haas Racing brillaron con luz propia en la noche de los mejores de la Copa Sprint. No era cuestión de si iban a ganar una carrera sino de cuándo lo iban a hacer, fuera con Stewart o con Ryan Newman. Desafortunadamente esta no les sumará un solo punto en el campeonato, en el que van segundos con ‘Smoke’, pero si les dará la confianza de saber que pueden ser los mejores. Eso y el millón de dólares el cual Stewart no tendrá que repartirse con nadie probablemente, pues él es su propio jefe.
Es de admirar lo que ha conseguido el bicampeón de la Copa Sprint en tan poco tiempo. Apenas en Julio del año pasado anunció sus planes de convertirse en propietario de un equipo que contaba con varios activos importantes pero que históricamente no había conseguido nada mejor a un quinto puesto. Gene Haas, fundador del entonces Haas CNC, estaba cumpliendo con una sentencia de dos años en prisión por fraude con el fisco americano de su empresa Haas Automation y en parte por ello la oportunidad se abrió y Stewart la agarró con ambas manos.
Pocos se atreverían a montar un negocio en Estados Unidos en medio de la recesión, menos uno que tenga que ver con un sector tan golpeado como el automotor, y menos aún si se habla de una compañía que depende de los presupuestos publicitarios de empresas que al ver cifras en rojo lo primero que recortan es justamente eso. Era una apuesta con muchos factores en contra, pero diez meses después se puede decir que Stewart la ganó a pesar de que el equipo aun necesita completar el presupuesto para el auto de Newman. Con los resultados que han tenido, los patrocinadores aparecerán.
La semana pasada antes del All-Star, Newman hablaba en torno a la relación que él tiene con los pilotos de Hendrick, teniendo en cuenta que usan los mismos chasises y motores. “Un 66 por ciento de nuestros autos, a los que les ponemos nuestras propias carrocerías, son fabricados por Hendrick Motorsports,” dijo Newman. “Por eso el 66 por ciento de la gente que trabaja en Hendrick, se podría decir que hace parte de nuestro equipo. Siento que Jeff, Jimmie, Mark y Junior son grandes pilotos y los considero mis compañeros de equipo.”
También sobre la relación entre Hendrick y Stewart Haas habló Chad Knaus, el jefe de mecánicos de Jimmie Jhonson. “Con la llegada a ese equipo de Darian Grubb (jefe de mecánicos de Stewart) directamente desde Hendrick Motorsports, se abrió una línea de comunicación tal vez más ancha que la que teníamos el año pasado,” dijo Knaus. “En cuanto a las herramientas con las que ellos cuentan y como fluye la información, creo que no ha cambiado mucho sin embargo. Honestamente, intercambiamos mucha información. Ellos saben todo lo que nosotros tenemos en los autos.”
Estas declaraciones solo para ilustrar un poco lo que es realmente Stewart Haas. No es solo el equipo de Tony Stewart, sino más bien un equipo satélite de Hendrick Motorsports. Desde este ángulo, es claro porqué Stewart vio el potencial de convertirse en un propietario exitoso en la Copa Sprint, tras haber tenido ya su propia escuadra en otras categorías inferiores. Cuenta con el mejor material, tiene de compañeros a dos campeones, un superveterano y el piloto más popular de la serie, además de un buen amigo y talentoso piloto como Newman.
Es un hecho que Stewart va a estar en el Chase. Después de Darlington se trepó al segundo lugar del campeonato y si las cosas siguen como van hasta ahora, tal vez hasta llegue primero a la fecha 26. Sin embargo ya en las últimas diez necesitará más que consistencia para poder realmente sentarse en la mesa en la que se va a jugar el título, entre otros, con dos equipos de la escuadra que le suministra el material.
No suena con mucho sentido que el cliente le gane al proveedor. Sin embargo está pasando en la Fórmula Uno donde Ross Brawn le gana con los motores Mercedes Benz al equipo McLaren, del que es socia la marca de la estrella de tres puntas. NASCAR es diferente a la máxima y es difícil, mas no imposible, que la historia se repita al otro lado del Atlántico.