Juan Pablo Montoya no lució decepcionado después de terminar sexto en Sonoma este domingo, aunque seguramente sus aficionados lo hubiesen querido ver tomándose el vino tinto y recibiendo el trofeo por segunda vez en Infineron Raceway. Sin embargo se consiguió el objetivo principal que era sobrepasar en el puntaje a Jeff Burton y David Reutimann, para regresar a los doce primeros, aunque fue un poco frustrante ver a Montoya sin las herramientas para pelear por el triunfo y en versión conservadora.
La razón por la cual su auto parecía no tener la aceleración saliendo de las curvas que si tenían Kahne, Johnson o Stewart, era la carburación. Durante las prácticas se trabajó en reducir al máximo el consumo, usando chicleres cada vez más pequeños, bajando el ralentí al mínimo de revoluciones y haciendo todo pensando en tener la mayor autonomía posible para hacer la última detención en pits antes que los demás.
El plan era entrar a pits en las vueltas 29 y 69 y se cumplió casi al pie de la letra, pero la carrera realmente no se definió por consumo como cuando Montoya la ganó hace dos años. Esta vez hubo cinco banderas de precaución en las últimas 40 vueltas, suficiente para que todos los que en algún momento pintaron para no terminar sin detenerse de nuevo, pudieran hacerlo sin problema ya que cada vuelta detrás del pace car permitía prolongar la autonomía en casi una vuelta más (0.7 vueltas de acuerdo a los cálculos de Brian Pattie).
Predecir cómo se va a dar la carrera desde el viernes es como tirar unos dados y esta vez no le salieron pares a Montoya y su equipo. Se jugaron a algo que no pasó y por eso se vio al colombiano casi abriendo las puertas para defenderse al final. Sin embargo con llantas frías en los reinicios fue notable lo que logró ganar. En un momento pasó de cuarto a segundo, adelantando a Tony Stewart y tal vez solo en las últimas banderas de precaución no ganó nada, aunque siempre puso presión. Tampoco el auto estaba óptimo de puesta a punto y las llantas terminaron casi en las lonas.
Con una puesta a punto más volcada hacia el desempeño y no al ahorro de combustible probablemente otra habría sido la historia, pero el equipo pensó conservador, se alineó con la historia reciente de esta carrera y en últimas un sexto lugar, que no esta nada mal contextualizado dentro del campeonato, fue el resultado. Hay que ver el “big picture” como le insistía Pattie por la radiocomunuicación a Montoya. Es decir, abstraerse, ver el campeonato y tomar esta carrera como si fuera cualquier otra. En Richmond sabremos si hizo falta sumar más puntos en Sonoma.
Bien por Kahne. Impecable y admito que no lo tenía en las cuentas a pesar de su velocidad en clasificación y prácticas. Creo que su equipo tuvo la mejor estrategia, con esas tres paradas y la última cinco vueltas antes que la última de Stewart. Mientras 'Smoke' rodaba en punta con llantas gastadas, Kahne estaba con un juego nuevo y aunque tenía el tanque de gasolina lleno, rodaba muy rápido porque la llanta así se lo permitía. Kenny Francis, el jefe de mecánicos de Kahne, leyó muy bien el tema de las Goodyear, un compuesto más blando que el del año pasado, pero que al mismo tiempo se deterioraba mucho más que en el pasado con cada vuelta.
Esto dijo Juan Pablo Montoya después de la carrera.
Empecemos por la clasificación. ¿Qué pasó?
Experimentando. La verdad teníamos una primera (velcidad) muy larga y cuando salimos de la curva 11 el carro no aceleró. Normalmente en llantas usadas el carro se porta mejor en esa parte de la pista, sobretodo con el compuesto de llantas de este año. Sin embargo en estas carreras la clasificación realmente no importa mucho. Si mira bien, clasifiqué 17 y ya estaba octavo como cinco vueltas después. En los años anteriores habíamos clasificado peor, esta vez fue menos malo, jaja.
Tenían un planteamiento claro para la carrera y lo siguieron al pie de la letra. ¿Qué no funcionó?
La verdad es que nos mataron tantas banderas amarillas al final. Creo que ni Kahne, ni Stewart, niHamlin, ni otros tenían gasolina para llegar hasta el final si hubiese sido toda esa parte con bandera verde. Nosotros pensábamos que nuestra estrategia era muy buena, pero nos costó porque todas esas neutralizaciones les ayudaron a ellos a sacar provecho de la potencia que tenían.
¿En retrospectiva cuál hubiese sido la estrategia ideal?
Es difícil saber porque hubo muchas estrategias diferentes esta vez y varios de los que estaban adelante al final hicieron unos tres paradas, otros dos, unos más temprano y otros más tarde. Nosotros lo tomamos con calma y la idea era llegar entre los cinco primeros; llegamos sextos, la semana pasada también, la anterior fuimos octavos, entonces ahí estamos en la lucha. Nos falta un poquito para estar donde queremos, pero estamos trabajando duro.
Al final parecía tener con qué terminar más adelante pero terminó corriendo a la defensiva…
Si, la verdad esutvo duro el final porque hicimos unos cambios de presión de aire que pensábamos que nos iban a ayudar y no fue así. Eso nos complicó las cosas un poco, pero la idea era defenderse y cuidar el carro para llegar al final. Entre llegar cuarto, quinto o sexto, la verdad no cambiaba nada.
Lo positivo del día fue haber entrado a los doce primeros nuevamente…
Si, esa es la idea. Pero la cosa está muy peleada y en un fin de semana malo uno puede volver a quedar de quince en el campeonato. Hay que correr con calma y lo más importante es seguir sumando puntos todas las semanas.
¿Qué espera para New Hampshire el próximo fin de semana?
La última vez que corrimos ahí estuvimos rápidos y tuvimos un carro competitivo. Espero que hagamos buenos cambios en la puesta a punto, buena estrategia y otra vez lo mismo, tratar de estar entre los diez primeros de aquí a la carrera 26 a ver qué pasa. Yo sé que todo el mundo quiere que ganemos una carrera, pero para nosotros entrar al Chase sería como una victoria.