Monday, June 29, 2009 9:56 PM
diegomejiablog
Suerte de principiante
Con 19 años, 1 mes y 4 días, Joey Logano se ha convertido en el más joven ganador en la historia de la Copa Sprint de NASCAR, tras conseguir una inesperada victoria que le cayó del cielo literalmente. Si, en forma de lluvia, esa que ya en tres ocasiones este año ha forzado a que competencias en Daytona, Charlotte y Loudon, terminen antes de que se agite la bandera a cuadros.
El “rebanada de pan” tuvo la suerte de principiante, pero desde pits lo asistió con la jugada que le ganó la carrera el experimentado y bien curtido Greg Zipadelli, cómplice de muchas victorias del auto número 20 en el pasado de la mano de Tony Stewart. “Él se arriesgó y yo solamente tuve la suerte de estar sentado en su auto,” dijo Logano sobre la decisión de su jefe de mecánicos de prolongar su última detención al máximo posible.
Antes de que entrara a jugar la estrategia en la parte final de la carrera, la mejor ubicación de Logano en carrera era el puesto 20. Realmente no tenía la velocidad para pelear al frente, tanto así que cayó vuelta abajo poco después de la mitad de carrera, pero la recuperó con un lucky dog en la séptima de once banderas de precaución.
Luego la llanta trasera derecha de su Toyota se cortó tras un toque con Ryan Newman, hizo un trompo entrando a la zona de pits que estaba cerrada (foto), excedió el límite de velocidad y quedó vuelta abajo otra vez. Sin embargo solo siete vueltas después apareció de nuevo la bandera de precaución - por décima ocasión - y por segunda vez él ganó el lucky dog.
Zipadelli llamó a Logano a pits para llenar el tanque a tope bajo esa bandera de precaución en la vuelta 194, con lo cual tenía combustible para ir por lo menos hasta la 274 antes de tanquear por última vez.
Gracias a que Loudon tiene apenas una milla, Logano logró sacar máximo provecho de las entradas a pits de los punteros - y de su estrategia - para colocarse en la punta de la carrera en la vuelta 264, a unas 10 de cumplir su última detención y a dos de que llegara la última neutralización.
El resto de la historia ya la sabemos: Llego la llovizana, luego el aguacero y después la celebración. Hay que darle crédito a Logano y sobretodo a Zipadelli por haberse recuperado de situaciones desfavorables durante la carrera, pero siendo claros y a juzgar por las declaraciones de ambos, no es que hubiesen planeado tan detalladamente su éxito.
Sin embargo la historia de la carrera ya está escrita y ganar así no da menos puntos. Tal vez menos satisfacción al piloto, pero igual suma 190 puntos para el campeonato. Una victoria y el muy probable rótulo de Novato del Año, no estarán nada mal para Logano en su temporada de debutante.
Unas se ganan así y otras se perderán de la misma forma. Zipadelli lo sabe y recordó que el año pasado él y ‘Smoke’ debieron haber ganado esta misma carrera de no haber sido por la lluvia que en esa ocasión también marcó un final temprano para la competencia.
Moralmente el triunfo tendrá un gran valor para Logano, quien ha dado muestras de claro progreso durante la temporada, en la que poco a poco ha ido respondiendo a las expectativas que sobre él se han venido creando desde antes de que condujera un auto de NASCAR por primera vez. Aun no ha hecho nada espectacular, pero tal vez este triunfo le prenda la mecha.
Muchos fueron superiores a Logano durante el día y entre esos estuvo Juan Pablo Montoya. El Colombiano iba rumbo de otro top 10 hasta que su auto perdió el balance en el último juego de llantas.
Aun así, de no haber sido por la lluvia, probablemente habría estado entre los 10 al final, pues aparte de Logano, también Reutimann, Keselowski y Mears – cuarto, sexto y undécimo respectivamente - también habrían caído en el orden si la carrera hubiese llegado al final programado, pues los tres corrieron con una estrategia similar a la del ganador.
Así de conservador como fue Montoya en Sonoma la semana pasada, esta vez lo fue Brian Pattie con sus decisiones desde los pits. Mientras muchos apostaron a cambiar solamente dos llantas al menos en dos ocasiones, Pattie siempre fue por cuatro aun sabiendo que sacfrificaba posición en la pista. Su piloto sin embargo siempre hizo su parte y recuperó el terreno perdido.
En la última parte Montoya vió pasar a Kahne y seguramente le pasó por la mente la posibilidad de perder su posición con él en el campeonato. Sin embargo por cuarta vez en la temporada lideraron una carrera y esos puntos de bonificación le permitieron mantenerse en zona del Chase apenas por un punto. Necesitan liderar más carreras, así sea con estrategia, mientras no haya la velocidad para hacerlo de otra forma.
El próximo sábado estaremos con todo lo que pase en la segunda visita de la temporada a Datyona. Esta vez será una pista diferente a la de Febrero, pues las temperaturas del verano generarán menor agarre y eso pondrá más énfasis en el trabajo de los jefes de mecánicos. No dejen de ver las 400 de Daytona por SPEED.