July 2009 - Artículos

Hoy en Pocono el tema siguió siendo la penalización a Juan Pablo Montoya en Indianapolis. Un buen sector de la prensa americana – no la internacional que somos minoría – sigue del lado del bogotano, preguntando a pilotos, oficiales y jefes de equipo en torno a qué hacer para que en el futuro una situación similar tenga un castigo menos dacroniano. A todos los pilotos que pasaron hoy por la sala de prensa del Pocono Raceway se les indagó al respecto.

También habló Montoya, quien asegura ya haber pasado la página aunque en sus palabras aun se percibe la misma rabia con la que habló por la radiocomuniacación al final de la carrera, cuando la dieron a conocer que había excedido el límite de velocidad en la zona de pits en su última detención tras haber sido el auto a vencer.

Estas las respuestas del piloto del Earnhardt Ganassi hoy.

¿Es necesario implementar velocímetros en NASCAR para impedir que situaciones como la suya la semana anterior se repitan? ¿Puede clarificar a lo que se refirió la semana pasada en torno a NASCAR pidiéndole disculpas por una penalización equivocada que le impuso en Phoenix?
Nosotros revisamos el tacómetro después de la carrera, estaba bien y todo en su lugar. Por alguna razón [NASCAR n.d.l.r.] dijo que nosotros excedimos el límite de velocidad y es lo que es. En cuanto a lo de Phoenix creo que es historia. Ya pasé la página y eso quedó atrás. Cuando pasan estas cosas, tenga yo la razón o la tenga [NASCAR], ya no se puede cambiar lo que sucedió. Yo no puedo cambiar el resultado. Al menos demostramos a todo el mundo nuestro potencial y el buen trabajo que está haciendo el equipo. Simplemente tenemos que seguir haciéndolo.

Usted dice que no puede cambiar lo que pasó. ¿Pero mirando a futuro estará cómodo entrando a pits acá  y piensa que podrá creer en su tacómetro?
Si, hemos creído en el tacómetro desde el inicio de la temporada y ha funcionado. Creo que el 90 por ciento de los equipos usan en mismo tacómetro que nosotros. Yo estoy tranquilo con eso y simplemente tenemos que seguir haciendo lo mismo que nos ha funcionado en las demás carreras.

¿Pero no se cuestiona en torno a lo que sucedió la semana pasada?
¿Gano algo por preguntarme o pensar si el velocímetro o el tecómetro estaba diciendo la verdad, o si NASCAR estaba en lo cierto o no? ¿A quién le importa? Yo ya dejé eso atrás y no lo puedo cambiar. Aun si vinieron hoy y me dijeran que cometieron un error, no cambiaría nada. Es lo que es. Para nosotros ahora nuestro objetivo es esta carrera.

Usted dice que no cambiaría nada. ¿Pero no le daría más tranquilidad saber bien qué pasó?
A decir verdad nada me da más tranquilidad que el desempeño que tuvimos en la pista. Teníamos por mucho el carro más rápido y fue bueno ver eso.

¿Puede hablar en torno a encontrar el equilibrio entre presionar y rodar a esa velocidad límite en los pits? ¿Qué tan difícil es mantenerse justo por debajo de ese límite?
Hay veces que hay que presionar, pero creo que cuando se tiene una ventaja de cinco segundos al frente faltando 30 vueltas, no hay necesidad de hacerlo y yo no lo hice. No sé. Entre más lento sea el carril de pits, más difícil es para mi porque en un cambio más corto es más complicado mantener la velocidad constante. Cuando uno va más rápido [como en Indianapolis n.d.l.r.] es más fácil mantener estables las revoluciones. A veces solo hay necesidad de llevar el acelerador en cierta posición, pero en otras ocasiones hay que frenar mucho mientras se acelera al mismo tiempo para mantenerse por debajo del límite.

Esta pista es similar a Indy. ¿Le da eso confianza acá, sabiendo que tiene el mismo auto de la semana anterior?
Trajimos el mismo auto porque no estábamos muy contentos con el que íbamos a traer en principio. Sin embargo dudo que eso signifique que vamos a ser tan rápidos como el domingo anterior. Me gustaría que así fuera pero esta pista tiene muchos baches. No sé qué es lo que la gente ve igual entre esta pista e Indy, pero si lo encuentro, seguro que empezaremos a andar muy bien.

Punto y aparte.

A continuación algunas líneas de lo que dijo Jeff Gordon, el cuatro veces campeón de la Copa Sprint en torno al control de la velocidad en el carril del pits, al preguntársele sobre el tema Montoya en Indy.

“En todas las demás categorías entras a pits y presionas un botón que regula las revoluciones por minuto y la velocidad  automáticamente. No entiendo porqué no lo tenemos aquí también, con toda la tecnología que hay disponible. Creo que la preocupación es tal vez el tener un sensor de velocidad en la rueda que pueda generar la posibilidad técnica de que aparezcan sistemas como el control de tracción y esas cosas. Esa es la parte negativa, pero hoy en día tenemos tacómetros muy buenos y precisos.

“El sistema de medición de NASCAR es muy preciso. Pero el nuestro es 90 por ciento preciso. Sería agradable para nosotros encontrar algo que funcione un poco mejor, pero para mí, mientras el acelerador sea nuestro método de control, van a existir inconsistencias. Con motores de 850 caballos, tratando de rodar a 4000 revoluciones por minuto en segunda marcha, no importa si estamos hablando de millas por hora o revoluciones por minuto, es muy difícil ser preciso.

“Siempre estamos intentando rodar en el límite en pits. El auto de seguridad rueda en la pista 5 millas por hora por debajo del límite. Eso nos pone a calcular las siguientes 5 millas por hora para poder ir acorde al límite. Es extraño y no lo entiendo. No sé porqué el auto de seguridad no rueda al límite exacto. A nosotros nos dan una ventana de 5 millas por hora y creo que todos la aprovechamos al máximo. Pero cuando uno intenta ir muy al límite, lo van a atrapar. Yo prefiero ser conservador a que me atrapen por encima del límite, pues es algo que puede arruinar tu día.”

Interesantes comentarios de Gordon que dan para pensar muchas cosas. Y lo dice el piloto que más tiene el oído de NASCAR.

Con la cancelación de la clasificación Stewart y Johnson partirán en primera fila. Montoya tomará la verde desde la quinta fila tras haberse mostrado satisfecho con el balance del 42 en puesta a punto de carrera durante la práctica de 90 minutos del viernes, que quedó reducida a 53 efectivos como consecuencia de la lluvia.

Antes de terminar, recordarle a nuestros amigos en Argentina que este fin de semana en Potrero de los Funes podrán presenciar en pista tres autos del equipo Roush Fenway Racing que serán conducidos por Ken Schrader, Matías Rossi y Diego Aventín. Va a ser de no perdérselo. Ya Rossi lo condujo el año pasado en Buenos Aires y quedó tan sorprendido con la potencia que por poco termina en percance pues aplicó los frenos pensando que era un TC y se llevó otra sorpresa.

Saludos a todos y gracias de nuevo por sus posts.

Antes que nada quiero agradecer a todos los bloggers sus mensajes y opiniones. Me gustaría poder responderle a cada uno sus preguntas, pero afortunadamente - y no desafortunadamente - son muchas y cada vez más. Siempre leo sus posts y trataré en los míos de dar respuesta a algunos interrogantes.

Este Lunes Brian France, jefe pluma blanca de NASCAR, opinó en torno a la penalización de Juan Pablo Montoya, la cual se ha convertido en el tema de encuestas en línea. Me he encontrado ya varias, algunas que preguntan qué habría pasado si no penalizan al colombiano (con resultado abrumador a favor de una victoria), otras que preguntan si NASCAR le hizo una mala jugada al piloto del EGR (con opiniones divididas casi por igual) y en general se comenta mucho sobre el asunto.

Una colega de la cadena FOX llamada Lee Spencer, crítica de Montoya en el pasado, cuestionaba en un artículo la credibilidad de ese tipo de penalizaciones en un estilo muy suyo. Otro colega llamado Monte Dutton del Gaston Gazzette, también criticó al ente regulador por haber estropeado un resultado final que habría sido histórico y un cuento con mucha más sustancia que el enésimo triunfo del actual campeón Jimmie Johnson y la armada del Hendrick Motorsports.

Cada uno tiene su opinión, pero eso no va a cambiar el resultado de la carrera. Esas penalizaciones no son apalables y una vez impuesta y cumplida, ya no hay nada qué hacer.

Me queda sin embargo la espinita de lo que Montoya mencionó que sucedió en Phoenix, cuando fue también penalizado por exceder el límite de velocidad pero luego NASCAR revisó y se disculpó con él y su equipo porque habia sido un error. Yo indagué al respecto con NASCAR, pero Robin Pemberton dijo no recordar el episodio, mientras que otro portavoz afirmó que pudo haber sido un problema electrónico en ese caso particular. ¿Y si esta vez pasó lo mismo? Como se dice en Colombia, simplemente en el  futuro no se puede "dar papaya".

Pero volviendo a lo que dijo Brian France en declaraciones a Sirius NASCAR Radio, aquí está.

"No hay nada que nos haya dolido más en el corazón que ver la luz indicadora de exceso de velocidad prenderse en el computador, que está en la cabina de televisión, es decir en nuestra cabina," dijo France. "Todos tienen acceso a esto y así debe ser. Y es lo que es. Es como cuando un equipo que ha dominado el juego de fútbol o algo así, luego comete una falta en la jugada crucial que los habría llevado a anotar. Así fue esta situación. Esto fue una mala noticia para Juan Pablo, Chip Ganassi y Felix Sabates.

"La buena noticia es que ellos van a ser contendores por el resto del año, creo que así es como se está dando. Pienso que ellos van a entrar al Chase. Al menos así es como están corriendo. Definitivamente Juan Pablo tenía el mejor auto y estaba manejándolo al límite y nada nos habría hecho más contentos que si él hubiese ganado y hubiese hecho un poco de historia con la Indy 500 y la Brickyard 400. Sin embargo las reglas son las reglas."

Definitivamente a NASCAR le preocupa dejar claro que aquí no hay ninguna persecución o favorecimiento de ningún tipo a nadie. France quiere ver a Montoya en el Chase y cree que se va a dar. Este viernes conoceremos más en torno a como ha digerido la situación Juan Pablo. El Lunes aún no había superado la decepción y permanecía incrédulo.

Para algunos de los bloggers que opinan que un Johnson o un Earnhardt Jr se habrían salido con la suya les pido que hagan memoria de las penalizaciones de las que han sido objeto en el pasado ambos pilotos por situaciones similares en la zona de pits.

Johnson fue penalizado tres veces por infracciones en pits en Richmond, una de ellas por velocidad, mientras que Earnhardt Jr ha cometido este año varias infracciones en pits, una de ellas muy polémica porque una de las ruedas apenas estaba ligeramente sobre la línea blanca en Darlington. Aun así fue penalizado. Está claro que no se compara esto con dominar como el 42 el domingo y perder casi todo por una infracción mínima, pero tampoco es que sean intocables pilotos del calibre de estos dos.

Son entendibles las teorías de conspiración, pero en este momento de la temporada, no hace bien tener esa mentalidad, no al menos al equipo ni a Montoya. Solo puede servir para estar lo más que se pueda dentro de los límites en todo sentido.

Se viene ya Pocono, donde el equipo correrá por segundo fin de semana consecutivo el chasis #819 con el cual fueron dominantes en Indianapolis. Recordemos sin embargo que aunque Montoya terminó octavo allí en Junio, tuvo muchos problemas con el balance del auto y solamente la estrategia y ahorro de combustible le permitieron sacar un as de la manga al final. El equipo aparentemente ya entendió lo que pasó en esa ocasión, pero la historia tampoco muestra que quien fue rápido en Indy necesariamente lo es también en Pocono.

A ver qué nos trae el trióvalo...

 

Montoya cumple con la penalización y se esfuma la opción de triunfoResulta difícil no sentirse frustrado después de haber visto como una victoria que estaba en el bolsillo para Juan Pablo Montoya y su equipo resultó transformada en un puesto once que no hace justicia a la superioridad que tuvo el 42 este domingo en el Allstate 400 en Indianapolis.

Al ver la penalización de la cual fue objeto Montoya inmediatamente llegaron recuerdos de momentos similares como la sanción por el toque con Barrichello en 2003 que probablemente costó un título del mundo o al menos la opción de pelearlo en la final de ese año. Montoya dijo sentirse como cuando Jos Verstappen lo chocó cuando él lideraba el Gran Premio de Brasil de Fórmula Uno en Interlagos en su año de debut.

Sin embargo la diferencia es que en esta ocasión no hubo nada subjetivo, o al menos no del todo. El sistema de cronometraje en NASCAR es electrónico y según aseguró Robin Pemberton, vice presidente de competición de NASCAR en entrevista con el canal SPEED después de la carrera, en la vuelta 125 Montoya excedió el límite de velocidad entrando a la zona de pits a cumplir su última detención del día.

NASCAR divide la pista en sectores y lo mismo hace en el carril de pits para poder controlar a todos los pilotos. Sería imposible tener 43 pistolas detectoras de velocidad y por eso dividen en ocho ese carril de casi un kilómetro de largo, toman los tiempos de todos los pilotos de forma electrónica, y dividiendo la distancia de cada segmento por el tiempo que tardaron en recorrerlo, saben qué velocidad promedio llevaban en cada tramo.

Según Pemberton, Montoya rodó a 60.11 y 60.06 millas por hora en los segmentos dos y cuatro del carril de pits antes de detenerse en su lugar de atención. El límite es de 55, pero se dan 4.99 millas de tolerancia. Es decir que a 59.99 no hay sanción, pero por encima de eso la penalización es automática. Esta información solamente la tiene NASCAR aunque después de la carrera se puede solicitar y de acuerdo a un portavoz del ente regulador, al equipo Earnhardt Ganassi se le dió una impresión de la información generada por el computador de cronometraje.

Viéndolo en blanco y negro, la sanción no tiene discusión.  ”Juro por mis hijos y mi esposa que no pasé el límite,” dijo Montoya furioso por la radiocomunicación. “Gracias NASCAR por arruinar mi día,” agregó. Era entendible la frustración y si estuviéramos en la Fórmula Uno bastaría con mirar la telemetría para comprobar si Montoya excedió o no el límite. Pero como no hay tal, no hay forma de disputar la sanción.

A diferencia de otras categorías, en NASCAR no hay un botón que ponga el auto al límite de velocidad en pits automáticamente. En estos autos se hace de forma manual y los pilotos saben a qué revoluciones tiene que ir el motor en primera o segunda velocidad para estar dentro del límite. Con el acelerador y freno el piloto trata de mantener el auto al régimen ideal, pero no es difícil equivocarse.

Las lecturas de tiempos que generó el cronometraje de la transmisión en vivo, producida de orígen por la cadena colega ESPN, mostraban como Montoya en sus tres detenciones anteriores había sido muy rápido entrando y saliendo de pits, o al menos superior que sus principales rivales. Él siempre ha sido bueno en esas maniobras y así lo recuerdo en la Fórmula Uno, donde si no me equivoco nunca fue penalizado por exceso de velocidad en pits.

En conclusión, el trago amargo hay que pasarlo, digerirlo y aceptarlo. Tampoco tomarlo como algo personal contra Montoya o los pilotos no americanos. Por fortuna hay suficientes cosas positivas para poder pasar la página rápidamente y mirar con optimismo las próximas seis fechas camino al Chase.

Lo más destacable es que Montoya y su equipo fueron dominantes. Lideraron 116 de las 160 vueltas, lograron la vuelta más rápida en carrera y mientras estuvieron al frente aprovechando el aire limpio no tuvieron rivales. Además Montoya volvió a mostrar su agresividad de antaño, cuando atacó a Martin por la punta en el primer reinicio del día. Sumado todo esto, creo que el 42 demostró lo que puede llegar a hacer si entra al Chase. Sus rivales habrán tomado nota.

Como lo dije en la transmisión fue destacable el trabajo en pits del equipo también. En un día en que había presión a tope, el grupo de siete respondió y estuvo a la altura.

Estadísticamente queda para la historia que Montoya es el único piloto que lha iderado vueltas en las tres grandes carreras de automóviles que se han corrido en el Brickyard. Lideró camino de su triunfo en las 500 Millas en 2000, lideró en 2001 en su Wiliams en el Gran Premio de los Estados Unidos de Fórmula Uno y este domingo punteó más giros de los que había completado en primera posición sumadas sus 92 participaciones anteriores en la Copa Sprint.

También queda saldo positivo en el puntaje, en el que a pesar de haber perdido una posición, Montoya aumenta de 36 a 100 la diferencia en puntos con el puesto 13 del campeonato, es decir, que está un poco más segura su posición dentro de los 12 mejores, así haya caído del noveno al décimo puesto en la clasifiación de pilotos.

¿Respiran ahora un poco más tranquilos? Por lo menos yo si. Sin embargo, si Juan Pablo llega a quedar por fuera del corte en Richmond y no entra al Chase, las miradas volverán a lo que pasó en Indianapolis. Por ahora hay que mirar hacia adelante pues viene Pocono, pista no muy diferente en cuanto a sus exigencias ténicas respecto a Indy. Y después vendrá Watkins Glen, donde nuevamente la cosa estará interesante y a favor de Montoya y su equipo.

Se perdió una batalla pero no la guerra…
 

Esto dijo Juan Pablo Montoya al canal SPEED antes del Allstate 400 at the Brickyard. Les comparto algunas fotos más.

¿Quedó contento con la vuelta de clasificación?
La verdad la vuelta fue buena aunque tuve que levantar un poco el pie del acelerador en la curva tres. Sin embargo la pista ya estaba bastante más caliente cuando yo salí comparado a cuando Martin hizo su vuelta, la diferencia eran unos 15 grados . Eso obviamente afectó y seguramente habríamos podido ser más rápidos si hubiésemos tenido un mejor turno de clasificación, pero igual estoy contento porque para lo que estamos buscando que son puntos, salir segundos es muy bueno.
Parece que el auto ha ido mejor que nunca todo el fin de semana...
En la última práctica el carro se estaba yendo un poco de frente, pero en general  si ha estado muy bien. La verdad desde la primera práctica lo único que hemos cambiado en el carro han sido 20 libras en el resorte trasero izquierdo. Así de bien está el carro. Habría preferido que no se hubiera hecho la última práctica después de que se retrasó la clasificación por la lluvia porque en esa sesión todo el mundo encontró cosas para mejorar, aunque  creo que nosotros también.
¿A diferencia de Talladega donde arrancó primero, acá se podría decir que el destino de su carrera está más en sus manos y en las de su equipo?
Si pero también habrá muchas cosas que van a influir en el desarrollo de la carrera como decidir cuando parar en pits, cuando quedarse afuera, si cambiar dos o cuatro llantas y esas cosas. Lo importante es tener un día tranquilo, sin problemas y ver donde estamos al final de las 400 millas.
¿Si ve la opción de ganar, dejará al menos momentáneamente de lado su política conservadora de pensar en los puntos solamente?
No. Cuando arranque el Chase, si entremos o si no entramos, dejaremos de pensar en eso. Después de Richmond la forma como corramos va a ser diferente, pero antes de eso no.
¿Pero no ha soñado con volver a ganar acá en Indianapolis?
En la Fórmula Uno me hubiese gustado haber ganado acá y creo que varias veces tuvimos con qué hacerlo pero siempre pasó algo con el carro, nos sancionaron o alguna cosa. Pero ahora mirando donde estamos y todo preferiría poder ganar esta carrera, que creo que es más importante que lo que fue el Gran Premio de Fórmula Uno. Arrancando segundo tenemos opción y creo que teníamos el mejor carro de todos en prácticas, pero ud. sabe que no siempre el carro más rápido es el que gana.
¿Alguna preocupación por el tema de las llantas tras lo que pasó el año pasado o eso ya es historia?
No, desde la primera práctica quedó claro que no va a ser un problema. Después de los primeros quince minutos de la primera sesión ya la pista tenía bastante caucho. Eso no va a ser un problema.

 

El casco con el que Juan Pablo corre este fin de semana incorpora de nuevo el blanco en lugar del cromado que usa desde 1999.

 

Otra foto que muestra la parte superior con un diseño también diferente. 

 

Este es el panel que le permite a Juan Pablo ubicar su lugar de atención en el carril de pits. Un Monty patriótico, aunque vestido con los colores que usaba en McLaren.

Este viernes en Indianapolis trajo consigo recuerdos emocionantes. En estas fotos comparto algunas imágenes de la presentación que el equipo Earnhardt Ganassi Racing hizo hoy del diseño de pintura retro del auto que Juan Pablo Montoya conducirá este fin de semana en la Allstate 400. Después de esto se cumplieron dos sesiones de práctica en las que el colombiano fue segundo. Creo que nunca había arrancado tan bien un fin de semana en la Copa Sprint. Probaron en la primera sesión en puesta a punto de carrera, y en la segunda fueron los primeros en bajar de los 50 segundos en su mejor vuelta simulando la clasifiación. Solo Mark Martin superaría la mejor vuelta del 42. Los problemas de llantas del año pasado son historia. Dándole crédito a Goodyear, los tiempos son tan buenos como hace un año e inclusive un poco mejores, pero esta vez las llantas aguantan. Según nos dijo Greg Stucker, cabeza de la llantera, Dale Jr completó 27 vueltas con un mismo juego. El año pasado no daban más de 12 antes de quedar en las lonas.

Montoya y Ganassi conmemoran nueve años de su triunfo en las 500 Millas de Indianapolis.

Hace 9 años Montoya aún no se había casado. Hoy junto a Connie tienen una hermosa familia.

La cara de Juan Pablo en el trofeo Borg Wargner, donde queda la esfinge de todos los ganadores de las 500 Millas de Indianapolis.

Hace 9 años también estuve para ver a Montoya cruzar esa yarda de ladrillos en primera posición. Quiero creer que lo veré hacerlo de nuevo.

El presente y pasado de Montoya. Un dato curioso: El garage del equipo 42 este fin de semana es el número 9, el mismo del auto con el que ganó las 500, hace 9 años.

JPM gana las 500 Millas de Indianapolis en su debutPara quienes hemos seguido a través de los años la carrera deportiva de Juan Pablo Montoya, Indianapolis es más que el escenario con mayor historia en el automovilismo de los Estados Unidos. Desde que puso un pie allí por primera vez, el Indianapolis Motor Speedway ha marcado momentos claves para el colombiano, unos muy buenos e inolvidables, otros desafortunados y otros polémicos. Pero siempre que ha estado en pista, sea en el óvalo o en el circuito creado para la Fórmula Uno, ha dejado huella su paso.

Hace 10 años estuve en Indy por primera vez, la única en la que no estuve siguiendo a Montoya. Estuve presente para ver las 500 Millas de Indianapolis, aunque por problemas de, digamos logística, llegué cuando la carrera ya iba por las 250 millas. Vi ganar al sueco Kenny Brack, quien años después condujo para Chip Ganassi y tendría luego un pavoroso accidente en Texas del cual salió vivo de milagro. Más allá del evento, estar allí por primera vez fue como para un fan del Real Madrid poner un pie en el Santiago Barnabeu. Electrizante.

Al año siguiente, en 2000,  viví tal vez una de las visitas  a Indy que más recuerdo. Esta vez si estuve allí varias semanas, trabajando y no como aficionado. Seguí los entrenamientos, clasificaciones y luego las 500 Millas en las que Montoya corría por primera vez. La facilidad con la que ganó una competencia que en el pasado le había sido esquiva varias veces a Roberto José Guerrero, fue aterradora. La semana siguiente a ese triunfo, la Fórmula Uno empezaba a sentir la esperada llegada del colombiano, quien era el campeón reinante de la entonces conocida como CART.

En ese mismo año hice una segunda visita a Indy en Septiembre, cuando la Fórmula Uno regresaba a los Estados Unidos después de varios años para correr en el templo de la velocidad en Norteamérica. Pero el hecho más relevante para mí en esa ocasión era el anuncio que se hacía de la llegada de Montoya la Fórmula Uno. Allí se oficializó que correría para el BMW Williams al lado de Ralf Schumacher en 2001, reuniéndose con el equipo que había dejado en 1998, cuando era probador mientras se coronaba en la Fórmula 3000. El anuncio coincidió además con su cumpleaños 26.

Montoya pasa a Michael Schumacher en el GP de los EEUU en 2001Un año después volví a Indy para su primer Gran Premio de los Estados Unidos en el que sobrepasó por el liderato a Michael Schumacher  al final de la recta e hizo vibrar las tribunas llenas de colombianos, antes de retirarse con una falla hidráulica. Como premio de consolación, le quedó la vuelta más rápida en carrera. En 2002 la imagen que quedó en la memoria fue el toque entre los dos Williams al final de la recta cuando Montoya sobrepasaba a Ralf en la segunda vuelta de carrera. A pesar del incidente, terminó cuarto.

En 2003 Juan Pablo visitó Indy en dos ocasiones. La primera el 11 de Junio, antes del Gran Premio de Canadá, para conducir por primera vez en su vida un auto de NASCAR. Fue allí cuando intercambió de auto con Jeff Gordon y quedó impresionado con la potencia de la máquina, si bien los frenos y la dinámica de la suspensión estaban a años luz del Williams. Montoya se divirtió y puso el auto más cerca del óptimo de lo que lo hiciera Gordon con el FW25. Nunca se imaginó sin embargo,  que cuatro años después estaría corriendo contra Gordon en la Copa Sprint en la Brickyard 400.

En Septiembre de ese mismo año vino el episodio más decepcionante que ha vivido Montoya en el escenario de la familia George. Estaba por terminar la temporada de la Fórmula Uno y Montoya era junto a Michael Schumacher y Kimi Raikkonen uno de los candidatos al título. Era segundo en el campeonato y casi que jugaba como local. Las tribunas estaban repletas de colombianos con banderas que convirtieron el escenario casi en un centro de adoración del bogotano. En la carrera las cosas no salieron, pues tras un toque de su  Williams con el Ferrari de Barrichello en la curva 2, fue penalizado y perdió toda opción de ser campeón. Una decisión polémica de los comisarios y que dejó a Schumacher a un punto de su sexto título.


Montoya y Gordon intercambian máquinas en Junio de 2003En 2004 Montoya regresó en su último año con Williams, pues ya había firmado desde el mismo 2003 con McLaren. De nuevo la carrera fue para olvidar. A último momento le dieron la orden a Juan Pablo de salir de su auto en la formación de partida, antes de iniciar la vuelta de formación. Luego de correr casi toda la carrera en el auto de reserva y de haber hecho una gran recuperación, lo descalificaron porque cuando dejó su auto en la grilla estaba fuera del tiempo límite para hacerlo. Otra vez sancionado y venía de una descalificación en Montreal la semana anterior por culpa de unos ductos de refrigeración de frenos que estaban fuera de las medidas límite.

En 2005 se presentó con McLaren Mercedes, fue el más rápido en tres de las cuatro sesiones de entrenamientos, pero en últimas fue uno de los catorce autos equipados con llantas Michelin que entró a los pits en la vuelta de formación y no tomó parte de la carrera, en esa infortunada y mal manejada debacle de la llantera del Bibendum.

Un año después Montoya regresó en medio de una temporada que no iba nada bien, no solamente por los resultados deportivos, sino porque su futuro en la categoría no era claro. La semana anterior a Montoya ha había conversado con Ganassi sobre manejar el 42 en la Copa Nextel de NASCAR. Ya en carrera, en la misma curva donde perdió toda opción de título tres años antes, Montoya tocó el otro McLaren de su compeñero Kimi Raikkonen cuando peleaban por posición, ocasionando un accidente múltiple que los dejó fuera de carrera a los dos y a otros tres autos. Esa fue la escena final de su paso por la Fórmula Uno.

Montoya sigue a Tony Stewart en el Brickyard 400 en 2007En 2007, en su primera vez en esta pista desde que dejó la máxima, partió en primera fila y terminó segundo detrás de Tony Stewart, conduciendo el Texaco Havoline Dodge número 42, resultado que se mantiene junto a su segundo lugar en Talladega el año pasado como lo mejor en un óvalo en la Copa Sprint a nivel estadístico.

El año pasado fue el primer auto al que le explotó una llanta en la debacle de Goodyear y no cruzó la meta por los daños generados por los trozos de la banda de rodamiento de la trasera derecha.

Mucho para recordar. Unos episodios para sonreir, otros para rabiar y otros para llorar.

Pero la historia de Montoya en Indy no acaba y un nuevo capítulo de este libro se escribirá este fin de semana. En principio los buenos recuerdos vendrán a la mente al ver el diseño de pintura retro que conmemora el triunfo que Montoya, Ganassi y Target obtuvieron juntos en las 500 Millas de Indianapolis hace nueve años.

No resulta descabellado pensar que como entonces, la última milla que recorran sea camino a Victory Lane, aunque nadie puede garantizar que así sea. Lo único seguro es que en esta historia de amores y odios, este fin de semana no pasará intrascendente para Montoya.

 

Ya van nuevo top-10 para Montoya en 2009, que son los mismos que logró sumadas sus dos temporadas anteriores en la Copa Sprint. Son además cinco en las últimas seis carreras y se ubica noveno en el puntaje, su mejor posición histórica en la tabla de pilotos de la máxima división de NASCAR. Fue otra carrera luchada, que arrancó mal producto de una llanta baja que le hizo perder posiciones y que entorpeció el trabajo en la puesta a punto. No hubo auto para algo mejor al décimo puesto en el que cruzó la meta corriendo juiciosa y metódicamente. Lo bueno, la posición del campeonato. Lo malo que ahora el puesto 13 está más cerca porque la cosa se apretó mucho en la cola del Chase producto de lo bien que le fue a Martin y Kahne y lo mal que le fue a Kyle, Kenseth y Biffle. Esto hablé con Juan Pablo Montoya  antes de que volara rumbo a Miami y luego a Aruba, donde pasará una merecida semana de vacaciones en familia.

Noveno top-10 del año Juan Pablo, después de una carrera batallada y que no arrancó bien…
Sí, la verdad estuvimos muy de buenas porque al principio el carro estaba muy mal. Se estaba bajando una llanta despacio y el carro empeoró y empeoró y empeoró hasta que entramos a pits, ajustamos el carro en base a lo que estaba haciendo en la pista y nos dimos cuenta luego que habiamos rodado pinchados. Nos tocó entonces cambiar mucho  la puesta a punto y sinceramente no sabemos porqué no estuvimos tan bien como en prácticas después de eso. La pinchada nos complicó las cosas.
Subió al noveno lugar en el campeonato, pero solo 36 puntos lo separan del puesto 13. ¿Cómo analisa esa situación?
Si ud. mira Kasey Kahne tuvo un fin de semana muy bueno, Mark Martin también obviamente y ellos eran los dos pilotos que estaban detrás de nosotros en el campeonato antes de esta carrera. Ellos se recuperaron mucho, pero de la misma forma pasamos a otros que no tuvieron un fin de semana tan bueno. Hay que aprovechar este momento, en el que por ejemplo, los carros de Roush no están tan rápidos, hablando de Kenseth y Biffle. Hay que seguir quitándoles puntos todas las semanas pues esa va a ser la única forma de entrar al Chase. En esta carrera por ejemplo Kyle Busch también estuvo de malas, pero probablemente el va a volver a ser muy rápido y como él hay otros que tienen opción de pasarnos en el campeonato, porque por lo general están adelante de nosotros en la pista. Sin embargo seguimos en la lucha.
¿Viendo lo apretado que está el puntaje, no hace falta un top-5 al menos o la idea es de cualquier forma posible cumplir con eses promedio que se pusieron de objetivo para entrar al Chase?
Pues la idea es cumplir el promedio, pero entre mejor termine uno, mejor el promedio. Entonces obviamente si pudiéramos terminar un poquito más adelante sería mejor, pero este fin de semana no había con qué, pero así y todo tuvimos una buena carrera.
¿Ve Indianapolis como el escenario en donde pueda conseguir el primer top-5 del año?
No. La verdad si el carro está para eso sí. Si no, no. Lo que importa es la consistencia y los puntos. Esto en este momento no es cuestión de ganar carreras ni nada, sino de entrar al Chase. Esa es la verdadera meta.
Gracias Juan Pablo y buena semana de descanso.
Listo Diego, muchas gracias.
 

Un pequeño post con las declaraciones de Jimmie Johnson en respuesta a una pregunta sobre Juan Pablo Montoya este jueves en Chicagoland Speedway. Esta es la transcripción:

“Veo que todo su equipo está mejorando. Sus autos están corriendo mejor y parecen tener más potencia. En mi opinión todo eso ha puesto a Juan Pablo en una situación realmente buena en la que él puede confiar más en su máquina.

“En el pasado él ha sido extremadamente agresivo en la pista y cuando uno corre tan al límite permanentemente, se cometen errores y te encuentras en situaciones que no deseas. Ahora él puede manejar a un ritmo razonable, en control de su auto y consigue buenos resultados todas las semanas. Creo que lo que ha llevado a eso es el contar con autos mejores y más rápidos.

“Él está tomando muy buenas decisiones en la pista también y quien esté en el Chase es alguien a quien hay que tener en cuenta. Si él lega a estarlo, será una preocupación más para mí.”

Mark Martin, Tony Stewart y Kyle Busch ya han hablado positivamente en torno al progreso de Montoya en las últimas semanas. Ahora habla el tricampeón actual de la Copa Sprint. Dice que el colombiano sería una preocupación más para él en el Chase.

Si lo dicen quienes corren con él cada fin de semana…

Hoy finalmente se anunció el secreto peor guardado de la temporada en la Copa Sprint. Martin Truex Jr se va de Earnhardt Ganassi Racing al final del año para unirse al equipo Michael Waltrip Racing en 2010, en donde reemplazará al veterano Waltrip, quien ha decidido colgar el casco aunque no completamente, para correr solo algunas carreras y enfocarse en su rol directivo dentro de su equipo.

Se entiende la decisión de Truex por varias razones. Primero, el año va malísimo para él con EGR, segundo Montoya es claramente la punta de lanza del equipo y no él, tercero ha tenido que vivir todo el proceso de decadencia de DEI, desde la asosiación con Ginn Racing, pasando por la salida de Junior y el merger con Ganassi. Suficientes razones para buscar nuevos rumbos.

Aunque a primera vista Truex está dejando en el aire un mensaje que dice “Ganassi no tiene futuro,”  el otro 50 por ciento del equipo da muestras de todo lo contrario. Juan Pablo Montoya podría convertirse en el primer piloto de Ganassi en entrar al Chase, esto cuando hace siete meses pocos apostaban por la nueva asosiación.

Recojo la reacción de Ganassi sobre el anuncio del equipo Michael Waltrip Racing: “Martin ha tomado una decisión de negocio que él sintió estaba dentro de sus mejores intereses y no podemos culparlo por ello. Martin y todo el equipo No. 1 están comprometidos con el éxito por lo que queda de la temporada y no esperaríamos menos de ellos.”

“Martin es un buen tipo y le deseamos lo mejor. En cuanto a quién estará en su auto en 2010, hay mucho tiempo de aquí a las 500 millas de Daytona de 2010 y estamos evaluando todas nuestras opciones.”

“Tenemos muchas cosas buenas sucediendo en nuestra organización en este momento. Lo más importante es que nuestros autos están corriendo mejor. Montoya y el equipo No. 42 están entre los 12 primeros y no podríamos estar más orgullosos de él y del esfuerzo que toda la organización ha puesto en mejorar nuestro desempeño en la pista. Creo realmente que el futuro es claro.”

Algunos de ustedes han preguntado qué pasara con el equipo EGR ahora. Parte de la respuesta la ha dado Ganassi. Adicionalmente Bass Pro Shops, patrocinador del auto de Truex, está firmado incluyendo la temporada 2010, según me lo confirmó un portavoz del equipo. Por el lado de Montoya Target está firmado por los dos años que le quedan de contrato al colombiano según pudimos conocer. Él tampoco está mirando sillas en otros equipos, al menos por ahora.

¿Afectará este anuncio a Montoya? Al interior del EGR, esto ya se daba por descontado y el rendimiento del colombianp y su grupo, si se ha afectado, es positivamente. A Juan Pablo realmente poco le importa este tema y deja en manos de Ganassi tomar la decisión de quién va a pilotar el auto No. 1 en 2010. Su trabajo está en la pista y su objetivo sigue siendo claro. Creo que una silla en EGR puede llegar a tener muchos aspirantes basados en lo que está mostrando el 42.

Cuando Juan Pablo Montoya dijo el jueves antes de estas 400 millas en Daytona que su objetivo era sobrevivir la carrera, seguramente no se le pasó por la mente el verdadero significado que tendría de lo que decía.

En las 160 vueltas hubo de todo para él y su equpo Primero fue un golpe con Mark Martin en la vuelta 13 cuando el veterano se fue en trompo tras un toque con Kenseth. Hubo daño ligero en la parte derecha del auto, pero nada de consideración.

Luego en la vuelta 44 tiene que entrar a pits por sospecha de una llanta baja, cumple el cambio bajo bandera verde, queda a punto de perder vuelta y en la vuelta 51 cae un giro atrás de los líderes, pero se mantiene con ellos en el draft. Se vió que tenía auto para estar por lo menos entre los diez mejores e inclusive los cinco.

En la 57 recupera la vuelta cuando aparece la bandera de precaución y gana el lucky dog. Sin embargo justo cuando va a aparecer la bandera verde tiene que regresar a pits pues una pieza metálica que se desprendió del auto de Sam Hornish Jr, queda atrapada debajo del auto en el costado derecho. De nuevo queda a punto de perder vuelta y los líderes lo pasan pocos giros después.

Llega otra bandera de precaución y como Logano la semana pasada, Montoya se gana el lucky dog por segunda ocasión consecutiva. A partir de ese momento, la carrera toma más cara para el colombiano, y empieza a recuperar terreno, conocedor de que algunos de los pilotos que están cerca a él en el campeonato no están teniendo un buen día. Martin estaba fuera de carrera y Kahne y Reutimann quedaron involucrados en el incidente que causó esa cuarta bandera de precaución.

Hay nerviosismo por el excesivo desgaste de llantas pero Brian Pattie le dice a Montoya que las cosas no están tan mal en ese frente aunque el colombiano dice por la radio “no tengo agarre.” Mientras la mayoría de pilotos batallan con falta de agarre en el tren trasero, Montoya padece por todo lo contrario. Pattie le recuerda pensar en el campeonato y mantener la concentración. “Big picture” le dice por la radio.

A falta de 15 vueltas para el final Montoya rueda quinto, aunque descolgado del cuarteto de punta donde Stewart, Hamlin, Busch y Johnson se consolidan como los favoritos para llevarse la victoria.

Aparece la bandera de precaución por séptima ocasión y la preocupación por posibles problemas de llantas al final sale de la ecuación. Todos los punteros entran a poner cuatro llantas nuevas, pero Montoya se va largo en la frenada en su caja de pits, lo cual lo hace perder posiciones valiosas pues tienen que empujar su auto hacia atrás para que pueda salir de allí. “Sorry guys” dice él por la comunicación admitiendo el error que lo hace caer del quinto lugar al puesto trece.

Cuando se presenta la última bandera de precaución a ocho del final, Montoya huele el top 10. Se reinicia la carrera y logra acercase a los primeros seis, supera el caos de los metros finales tras el contacto de Busch y Stewart y cruza la meta en un meritorio octavo lugar, su octavo top 10 de la temporada y uno que le permite ganar una posición en el campeonato. Ahora es 11 en la tabla, un muy buen resultado después de haber tenido que batallar tanto.

Esto cada vez toma más forma para Montoya y aunque todavía quedan ocho fechas para el inicio del Chase, el colombiano y su equipo van a la letra del libreto. Con su noveno lugar en Daytona su resultado promedio es ahora de 14.7, casi lo que se han puesto como objetivo para asegurarse que van a estar dentro de los doce primeros cuando llegue la segunda fecha del año en Richmond.

Una nota final: Gran trabajo por parte del equipo 42 en la zona de pits. La penúltima detención fue muy buena y Brian Pattie tomó buenas decisiones durante la noche. El equipo se ganó el premio al mejor en resolver problemas de chasis, una de las 14 menciones que se otorgan en cada competencia de la Copa Sprint. Hace dos semanas en Sonoma fueron los que menos tiempo pasaron en pits, ganando el premio Tissot por ese motivo. La flecha sigue apuntando hacia arriba.
 

Esto dijo Juan Pablo Montoya hoy Jueves en rueda de prensa en Daytona, previo a las 400 millas de este sábado, que usted podrá ver por el Canal SPEED. Rodó bien en la primera práctica, la segunda ha sido afectada por lluvia y el pronóstico no es muy alentador para el viernes, cuando debe cumplirse la clasificación. Los autos del EGR han clasificado primeros para las dos carreras con restrictores de este año, pero no han ganado ninguna de las dos. ¿La tercera será la vencida? Los dejo con JPM.

¿Cuál es el objetivo para este fin de semana?
Sobrevivir. Yo creo que tenemos un buen carro pero estas carreras con restrictores son de supervivencia. Si podemos sobrevivir esta carrera y terminar, vamos a estar bien. Si terminamos la carrera, es muy probable que estemos entre los 20 primeros al final y en una carrera con restrictores, tratando de entrar al Chase, no estaría mal. Sé que tenemos un carro rápido y vamos a ver qué pasa en la carrera, pero como he dicho antes, en este momento lo que nos importa son los puntos.
¿Cree que usted y su equipo, una escuadra pequeña comparada a Hendrick o Roush, serían la sorpresa si logran entrar al Chase?
A mí no me importa si el equipo es grande o pequeño. Si uno corre para un equipo grande y todos los compañeros trabajan juntos, es ayuda. Pero uno también escucha  que cada equipo tiene su forma de hacer las cosas y a veces es difícil encontrar cosas en común con los coequiperos. Mientras podamos estar en pista con buenos carros, que lo hemos hecho, eso es lo que importa. Yo creo sin embargo que todavía nos falta un poquito para estar donde queremos, y sé que siempre digo esto, pero pienso que nos estamos acercando. Podemos estar cerca del top 5 todos los fines de semana pero queremos llegar a alguna carrera y dominar, para poner a rodar la bola y darle aun más ánimo al equipo. Todos en EGR estamos muy animados  de tener una oportunidad clara de entrar al Chase y no por suerte, sino porque hemos tenido la velocidad. Eso es muy importante y creo que si podemos estar un poco mejor, pronto vamos a empezar a oler las victorias. Cuando eso pase, el equipo se va a disparar.
¿Hay presión internamente en su equipo para entrar al Chase?
Nosotros estamos tratando de recortar la diferencia a todos los que están por delante en el campeonato. La semana pasada Reutimann hizo muchos puntos pero él no estuvo cerca de donde terminó en toda la carrera y eso fue un poco frustrante porque nos recortó diferencia. Pero nosotros también le recortamos a varios de los carros de Roush que no terminaron bien el domingo pasado. Creo que estoy como a 100 puntos del quinto puesto y faltan nueve carreras para empezar el Chase. En este momento es cuestión de estar pendientes de los números, de los promedios y esas cosas. Nosotros sabemos cuál es el promedio que necesitamos para entrar al Chase (14.6), sin importar quien termina adelante y quien detrás.  Es simple. Hay que correr bien, ser consistente e inteligente. Si las cosas salen como esperamos, vamos a estar adentro. Pero tampoco queremos entrar al Chase y terminar el campeonato de 12. Eso no sería bueno.
¿Cree que NASCAR es una categoría en la que cuenta más hacer puntos que ganar carreras?
No, los puntos son importantes en todas las categorías. Muchos pilotos están ganando carreras y cuando promedian un primer puesto con un 30, será como 15 o algo así para el puntaje, que no está tan mal. Pero cuando uno está terminando décimo como nosotros y termina 30 en una carrera, entonces eso promedia un puesto 20, que no es bueno para el puntaje. Si nuestros buenos fines de semana fueran un poco mejores, las cosas serían más fáciles. Si eso fuera así, entonces podría decir ‘Sí, vamos a salir a ganar!'. Sin embargo ese no es el caso.
¿A esta altura del año puede asegurar que tiene mejor máquina que en sus dos temporadas anteriores?
Si, los carros son mucho mejores. Esto es como en cualquier otra categoría. En la Fórmula Uno por ejemplo, no es que a Lewis Hamilton se le olvidó manejar este año después de haber ganado el campeonato el año pasado. O que Jenson Button se volvió el mejor piloto de la nada. Los pilotos a este nivel son todos muy buenos, sea acá en NASCAR o en la Fórmula Uno. Uno necesita un buen carro para poder ganar, es así de simple. Nuestros carros son mejores este año, pero pueden ser aún mejores. Estamos aprendiendo. Somos un equipo pequeño, pero estamos haciendo lo mejor que podemos y se lo hemos demostrado a todo el mundo. Creo que le hemos cerrado la boca a mucha gente que decía que íbamos a fracasar este año y que íbamos a dar lástima. Estamos bien.

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