August 2009 - Artículos

Una semana sin actividad de la Copa Sprint sirvió para tomar aire y respirar hondo antes de afrontar las últimas dos competencias previas al Chase, en las que la lucha será dura por asegurar un puesto en la lucha por el título para aquellos ubicados en los puestos siete y catorce de la clasificación de pilotos.
 
Desde Ryan Newman hasta Brian Vickers, hay tan solo 89 puntos de diferencia, con una situación que hace todo más interesante: Los pilotos que más carreras han ganado y algunos de los que mejor rendimiento han mostrado recientemente están en la parte de abajo de este grupo de ocho. Me refiero a Mark Martin (4 victorias), Kyle Busch (4 victorias) y Brian Vickers. Kenseth ha ganado dos este año, pero a juzgar por su forma reciente, da la impresión que esos triunfos hubiesen sido en la temporada anterior.
 
Echando un vistazo al resultado promedio de los pilotos en cuestión resulta interesante ver que el mejor número lo  tiene Juan Pablo Montoya, algo que va acorde con el plan de vuelo de Brian Pattie de mantener esa cifra por debajo de 14.6 pues según él estadísticamente un piloto nunca se ha quedado fuera del Chase con ese resultado promedio en las primeras 26 fechas. Todo bien hasta ahí, pues Montoya es noveno y está dentro de los doce.
 
Sin embargo por delante del colombiano hay dos pilotos con un promedio mayor al suyo y Kyle Busch, aun ganando las próximas dos carreras, no lograría tal promedio (sería 15.7) pero seguro estaría en el Chase. ¿Qué quiere decir esto? Primero, que el puntaje de la Copa Sprint no tiene un comportamiento lineal relativo a las posiciones, y segundo que las bonificaciones hacen la diferencia. Tanto Biffle como Newman tienen más puntos por vueltas lideradas que  Montoya. Mirando esto me pregunto si el plan de Pattie realmente estuvo bien concebido.

Igual a esta altura del partido la idea tiene que ser salir a la pista a buscar el mejor resultado posible, pero cualquier punto que se pueda ganar de más va a ser importantísimo con lo apretadas que están las cosas.  Mirar los promedios, y más con la reflexión que hacía anteriormente, ya no es la receta a mi modo de ver.
 
No sobra decir que en el caso de Montoya la tendencia de las últimas fechas no puede seguir.  Desde Watkins Glen él ha cedido 105 puntos a Kyle Busch y 103 a Brian Vickers, hablando de los que están fuera mirando hacia adentro. En promedio ha perdido 45 con Kyle y 62 con Vickers por carrera en las últimas dos, media que de mantenerse sería fatal para sus opciones de entrar al Chase. De los demás pilotos con el único que ha ganado diferencia Montoya es con Kahne, quien se viene desplomando lentamente en el puntaje, pues era séptimo hace cuatro semanas. Michigan y Bristol deben quedar como las carreras malas para el colombiano. Su situación actual no aguanta otra igual o peor.
 
Matemáticamente Montoya podría asegurar un lugar en el Chase este fin de semana en Atlanta, pero las condiciones para que eso se de son demasiadas y muy poco probables. Su historial reciente en Atlanta y Richmond tampoco es el más brillante. Fue décimo en Richmond ste año si, pero en Atlanta fue 27. En sus carreras anteriores en estas dos pistas sus estadísticas no son nada favorables. Esto contrasta con los números por ejemplo de Kyle, quien ganó en Richmond este año y el pasado lo hizo en Atlanta. Vickers ha terminado entre los diez primeros en Atlanta en dos de sus tres últimas participaciones allí, aunque en Richmond no le ha ido igual de bien pues su fuerte no son las pistas cortas.
 
Las estadísticas están basadas en información pasada, algo que no siempre ilustra por sí solo lo que se puede esperar del futuro. Sin embargo mirando más allá de los números y viendo el desempeño mostrado por cada uno de los actores de la lucha, hay que decir que Montoya es de los que mejor ritmo en carrera han tenido y su posición promedio en competencia habla de ello favorablemente. Por eso, hablando con varios periodistas que llevan muchos años cubriendo la Copa Sprint, parece haber un concenso en torno a que quienes más débiles se ven en su posición dentro de los doce mejores en este momento son Kasey Kahne y Matt Kenseth, puestos once y doce respectivamente y quienes se han visto flojos en las últimas fechas.
 
De alguna forma Montoya y su equipo están desafiando las estadísticas. A la fecha el colombiano tiene tan solo un top-5, de lejos el menor número entre quienes aspiran a estar en el Chase. Los siguientes son Kenseth y Martin, ambos con cuatro top-5 en lo que va de la temporada. El 42 ha liderado cinco carreras, es decir, es quien en menos carreras ha punteado de los catorce primeros del puntaje, junto a Kahne, quien tiene el mismo número. Sin embargo las vueltas lideradas en Indianapolis le permiten a Montoya ser el piloto número 12 en la clasificación de quienes más vueltas han permanecido en punta, superando a Kahne y Vickers. De otro lado, de los catorce primeros, es solo uno de tres pilotos que han terminado todas las carreras (los otros dos son Stewart y Newman) y es el tercer piloto que más vueltas ha dado este año, con un 99.74 por ciento de las vueltas completadas.
 
En Colombia podríamos decir como reza el jerga popular, que con ‘nadadito de perro’ Montoya se ha metido entre los doce. Esto para explicar que sin ser los más rápidos o los más eficientes, lentamente han ido cruzando de una orilla a la otra.  La meta ya está a la vista y no he visto el primer  ‘perro’ que se deje ahogar en el agua. A no ser que lo ahoguen…
 
Una nota final: Interesante remate de la Nationwide en Montreal - hasta entonces un derbi de demolición - en el que Ambrose dejó ver su lado flaco y Edwards nos recordó que no ha perdido su toque mágico, el mismo que lo llevó a ganar nueve carreras en la Copa Sprint el año pasado. Tal vez esa victoria no sea suficiente para arrebatarle a Kyle el título de la segunda división, pero moralmente fue un gran triunfo que le dará un impulso más al hombre del salto mortal, justo cuando estamos ad portas de iniciar el Chase.

Kyle Busch celebra otra vez en BristolA Kyle Busch le gusta dar espectáculo y ciertamente él está poniéndole emoción a la carrera hacia el Chase. El de Las Vegas logró su cuarto triunfo de la temporada con una sensacional carrera en Bristol y ahora tan solo 34 puntos lo separan del puesto 12 en el campeonato de Matt Kenseth. En dos semanas se corre en Atlanta y en tres se corre en Richmond, donde él ganó ya este año.
 
¿Será posible que con cuatro triunfos ‘Rowdy’ se quede fuera del Chase? No ha pasado en la corta historia del formato, hasta ahora. Sin embargo la cosa está muy apretada y tan solo 89 puntos separan el séptimo lugar de Ryan Newman, del puesto 14 de Brian Vickers. Esto está tan peleado que aún con un top-diez en Bristol, Kenseth perdió un puesto en el campeonato. Lo bueno para Kyle es que trae el impulso y no solamente tiene opción de entrar al Chase, sino además de iniciar liderándolo de conseguir una nueva victoria de aquí a su inicio.
 
Desde antes de iniciar la carrera se sabía que Kyle era uno de los favoritos y en clasificación había dicho que nunca antes había tenido un auto tan bueno para la vuelta lanzada en esa pista, algo que había sido su lado flojo en Bristol en el pasado. Esta vez no fue dominante como en Marzo cuando lideró casi tres cuartas partes de la carrera, pero justamente eso le da más mérito a esta victoria porque le ganó al auto más rápido de la noche que era el 5 del Sr. Martin.
 
Chapeau a la caballerocidad del veterano quien pudo haber aplicado un Bump-And-Run a Kyle en las tres vueltas finales, pero prefirió correr limpio. Este final es prueba de que no es necesario que haya choques, intercambio de pintura o alegatos como el de Busch con Vickers en Michigan, para que las últimas vueltas tengan emoción.  Bien también por Ambrose también, quien está probando que su habilidad va más allá de los circuitos permanentes y se está afianzando y ganando cada vez más su lugar en NASCAR.
 
De la carrera de Juan Pablo Montoya, decir que fue frustrante ver como un resultado entre los cinco primeros que estaba casi firmado,  se pinchó por cuenta de una llanta por segunda semana consecutiva. Esta vez no hubo toque, o al menos no alguno que pudiera reseñar. Lo triste es que no pudo haber pasado en un peor momento, pues logró ser segundo hasta que el agarre se lo permitió y luego en un parpadeo cayó al noveno lugar.
 
Es muy fácil después de la carrera decir “si hubieran…”. En retrospectiva cualquiera es genio. Lo digo porque por supuesto habría sido posible un resultado mucho mejor aun con el pinchazo. ¿Porqué? Cuando el 42 empezó a perder posiciones, Montoya fue enfático en que el auto tenía algún problema y eso todos lo pudimos ver. Sin embargo por la radio su observador Tabb Boyd le decía que todo el mundo estaba peleando con un auto suelto en ese momento. Ese comentario generó duda sobre lo que podía estar sucediendo y Boyd tampoco pudo ver con sus vinoculares que la llanta trasera derecha estuviera baja. Por eso no entraron a pits en esa novena bandera amarilla.
 
Si hubiesen entrado, habrían caído máximo al puesto 22, pero se habrían mantenido en la vuelta del lider y con 4 llantas nuevas las opciones de recuperar terreno eran todas pues había auto para hacerlo. Repito que eso es muy fácil escribirlo aqui sentado frente al computador después de la carrera y no en el calor del momento y sin toda la información clara para poder tomar una decisión certera. Montoya por supuesto mostró luego su disgusto en la radio contra su observador, pero Brian Pattie asumió la responsabilidad diciendo ”Yo debí haberlo llamado a pits.”  Ante la duda, era un riesgo que no valía la pena tomar el quedarse afuera. El carro no se iba a arreglar por arte de magia y algo había que hacer. El ”Big picture” no entró en foco en ese momento crítico.
 
Montoya aspiraba llegar a Richmond con su lugar en el Chase prácticamente asegurado, pero parece que tendremos que esperar hasta la última vuelta de la fecha 26 para saber si él y su equipo harán parte del grupo de los 12 mejores que disputen el título. Sin embargo lo mismo va para Kyle o Mark Martin quienes han ganado cuatro carreras en lo que va de la temporada. Van a estar de infarto las próximas dos.
 
El fin de semana que viene no habrá actividad de Copa Sprint y aprovecharé para cobrarme con Tony.
 
Buena semana para todos.

Cuatro temas centraron la atención este viernes en Bristol. En orden cronológico, empecemos por la dupla Brian Vickers-Kyle Busch.  El de Red Bull dijo que  ya está hasta la coronilla con Kyle y que  si él quiere llevar el encuentro después de la carrera de Nationwide en Michigan a la pista este fin de semana, pues así será. Por esas coincidencias de la vida, en el previo de la carrera se subirán en el platón de la misma camioneta para completar una vuelta saludando al público en los actos protocolarios, pues partirán 14 y 15 este sábado. Sería un buen momento para resolver sus diferencias.
 
El siguiente tema fue la dupla Montoya-Kahne, protagonista de toques en Pocono y Michigan, este último costoso para el colombiano quien quedó vuelta abajo por el pinchazo que causó el roce del auto 9 con la llanta trasera izquierda de su máquina 42. Montoya se mostró un tanto confundido por la forma de correr de Kahne, sabiendo que ambos están tratando de asegurar su lugar en el Chase.
 
“No he hablado con Kasey,” dijo Montoya. “Sé que Brian [Pattie  n.d.l.r.] habló con él ayer por la noche. Hablaron de lo que pasó en la carrera pasada. No sé, no entiendo qué es lo que [Kahne n.d.l.r.] está tratando de hacer.  Creo que en la posición en la que estamos ambos tenemos que ser inteligentes y no chocarnos entre nosotros porque los dos queremos estar en el Chase. Yo no estoy molesto, solo que es frustrante porque lo que estamos buscando ahora es tener carreras tranquilas y sin problemas.”
 
Kahne por su parte no le dio mayor importancia al tema y dice que se ha querido armar una tormenta en un vaso de agua.
 
“Son cosas de las carreras,” dijo Kahne. “Toda la gente armó un gran lío, pero yo apenas lo toqué. Se vió peor de lo que fue porque la llanta se pinchó, pero uno no corre apuntando a la llanta de un rival. A mí me cae bien Juan y me llevo bien con él. Son cuestiones de las carreras simplemente.”
 
Ellos dos no partirán muy cerca, pues Montoya tuvo la pole provisional y finalmente quedó undécimo, mientras Kahne partirá desde el puesto 29. Ojalá durante la carrera el 42 pueda mantenerse cerca de la punta y lejos de la amenaza roja que significa el auto 9 de la cervecera. Montoya no estuvo muy contento con su auto en la primera práctica, fue un poco mejor en la segunda, pero no del todo. Sin embargo se rodó de día y con temperaturas diferentes a las que habrá sobre el concreto este sábado en la noche.
 
El otro tema es Mark Martin. 1000 carreras en NASCAR y cada vez mejor. Sumó su quinta pole del año y la 46 de su carrera. Aseguró que no puede controlar los deseos de los “Dioses de las carreras” o la llamada suerte comunmente. Pero si es por desempeño, él se dice tranquilo porque tiene lo necesario para poder asegurar su puesto en el Chase. El veterano está en el puesto 12 del campeonato, solo 12 puntos por delante de Vickers.
 
Por último, pero no menos importante, está Brad Keselowski. Todo parece indicar que  ha llegado a un acuerdo para correr con Penske en reemplazo de David Stremme el próximo año. Cuando se cerraron las opciones para él en Hendrick con la continuidad de Mark Martin, revivió esta opción que él mismo se negó este año esperando poder seguir en la cuerda de Rick Hendrick al volante del 5 compatiendo con Martin en 2010. Sin embargo la continuidad de Martin cerró esa puerta, Junior no va a dar el salto a Copa Sprint en 2010 y Tony Stewart no mostró mayor interés por poner en pista un tercer auto para él. Keselowski tampoco trae consigo un patrocinio para abrirse esa puerta. Así las cosas, lo de Penske es apenas lógico, sumado a la decepcionante temporada de Stremme, quien tiene un puesto 16 como su mejor resultado este año.
 
Bristol, Bristol… serán entonces 160.000 almas las que den a esta noche de NASCAR ese ambiente único de Thunder Valley. Saldrán chispas, más que las causadas por el roce de la suspensión de los autos con el concreto. Las arrancadas en doble fila van a poner más picante que nunca y para quienes están tratando de asegurar su lugar en el Chase, será una noche de correr a la defensiva. Que ondee la verde!

Connie Freydell, Barack Obama y Juan Pablo Montoya

Fueron 18 los pilotos de NASCAR que visitaron la Casa Blanca este miércoles. La comitiva fue liderada por Jimmie Johnson, el actual campeón, quien ya había visitado Washington en Febrero de 2007, estrechando la mano del entonces presidente George W. Busch.  Además del piloto del Hendrick Motorsports, estuvieron junto a él en esta visita Carl Edwards, Greg Biffle, Clint Bowyer, Jeff Burton, Jeff Gordon, Denny Hamlin, Tony Stewart y Dale Earnhardt Jr, todos pilotos que hicieron parte del Chase el año pasado.
 
A estos se sumaron ocho excampeones de la Copa Sprint, encabezados por “El Rey” Richard Petty, Darrel Waltrip, Bill Elliot, Rusty Wallace, Terry Labonte, Dale Jarrett, Bobby Labonte y Kurt Busch. Sin ser campeón, ni haber hecho parte de los finalistas en la lucha por el título del año pasado, Juan Pablo Montoya hizo parte del evento en los jardines de la Casa Blanca, donde estuvo el auto de Johnson junto al trofeo de campeón.
 
¿Y porqué invitaron a Montoya si no encajaba dentro de ninguno de los dos criterios? Se lo pregunté a la gente de NASCAR a cargo de esta visita. "Juan Pablo es una de las estrellas emergentes en NASCAR y está en posición para disputar el título de la Copa Sprint este año,”  dijo Ramsey Poston, Director de Comunicaciones de NASCAR al respecto. “Él tiene una base de aficionados a nivel mundial, lo que lo convierte en uno de los pilotos más reconocidos.”
 
El evento como tal fue corto, pero hubo suficiente tiempo para que Montoya y su esposa Connie pudieran conversar con el presidente norteamericano Barack Obama, después de haber hecho un recorrido guiado por las instalaciones del lugar.
 
Obama dio un discurso en el que inció bromeando: “Por fortuna logramos ponernos de acuerdo con Jimmie [Johnson] para que no hiciera trompos y dañara los jardines… También le dije que a cambio del parqueo gratis del 48 me dejara dar un par de vueltas. Él me dijo que estaba de acuerdo, pero el Servicio Secreto no pensó lo mismo." 

Luego habló del crecimiento de la serie, de su aporte con el servicio a la comunidad a través de las fundaciones con las que trabaja y se refirió a NASCAR como un deporte americano. También felicitó a Johnson y su equipo, aunque no supo como pronunciar el apellido de Chad Knaus, el jefe del equipo 48.

Después en una entrevista con la cadena colega ESPN, se refirió a NASCAR como un vehículo para ayudar a que la industria automotriz americana salga de la crisis que tan duro le ha golpeado. El actual presidente de los Estados Unidos nunca ha asistido a una carrera de NASCAR, aunque se esperaba que lo hiciera durante su campaña, para tratar de entrar en terreno republicano. No le hizo falta, aunque McCain si estuvo representado en un par de ocasiones mientras trataba de sumar votos. Obama prometió que durante su período presidencial asistirá a alguna competencia y evadió una respuesta a la pregunta de quién es su favorito para ganar el Chase. Muy diplomático.

Foto cortesía de NASCAR PR.

Y se repitió la película para Jimmie Johnson otra vez en Michigan. Definitivamente el talón de aquiles del actual campeón es el ahorro de combustible – además de los circuitos permanentes, donde aún no consigue una victoria. Como él mismo lo recordó después de la carrera, solamente una de sus 43 victorias en  la Copa Sprint ha sido ahorrando gasolina. Se dió el año pasado en el mes de Abril en Phoenix, y Chad Knaus decía ayer que aún no entiende como ganaron en esa ocasión.

 

Este año van tres carreras en las que Johnson se queda sin combustible: Pocono, Michigan y… Michigan. En Sonoma, le pregunté a él si era algo que le preocupara, me dijo que no, pero que le parecía frustrante. Esa misma palabra la repitió ayer varias veces en las entrevistas que dio después de haber cedido la punta a tres vueltas del final, para terminar apenas en el puesto 33. Y estoy de acuerdo en que debe ser frustante el tener que correr sin poder ir a tope, para él y para los aficionados, pero es parte del juego. Una victoria como la de Vickers da los mismos 185 puntos, sin contar bonificaciones.

 

Bien por el piloto Red Bull que finalmente logró transformar tanta velocidad en clasificación en una victoria, apenas la segunda de su carrera como piloto de la Copa Sprint. Esas vueltas que dio detrás de Johnson al final, dejando que su excompañero de equipo hiciera el gasto mientras el le seguía tal vez con menos de medio acelearador en las rectas, fueron claves para que lograra hacer rendir al máximo los 17.5 galones de Sunoco con los que llenó el tanque de su Toyota a falta de 51 para el final. Su equipo también hizo bien las cuentas y con un auto nuevo, Vickers finalmente pudo juntar todo para darle el equipo del toro rojo esa tan anhelada primera victoria en una carrera puntuable. También logró sacarse el clavo de haber perdido la carrera de Nationwide [más conocido como el show de Kyle Busch] el sábado en la última vuelta.

 

Ahora Vickers está tocando la puerta del Chase. Apenas 12 puntos lo separan de Mark Martin, otro que se quedó sin combustible al final. El veterano había ganado en Junio ahorrando más que Johnson y Biffle, pero esta vez aunque por momentos pareció ir demasiado despacio para ahorrar al máximo, no le dio para poder llegar hasta el final. Increíble que con cuatro victorias esté en riesgo de quedarse fuera de la disputa por el título, aunque de consuelo le debe servir lo de Kyle, quien ahora está aun más lejos de poder entrar al Chase pues fue 23 este domingo y ahora es 15 en el puntaje, si bien solo 70 puntos lo separan de Martin.

 

Positivo también lo de Dale Jr, quien por fin vuelve a liderar una carrera y a mostrarse al frente, así fuera con ayuda de la estrategia que primero le permitió ganar posiciones y luego lo dejó con la caraga de combustible necesaria para ir a tope al final. Sin embargo aun con esa ventaja, no pudo dar cuenta ni de Jeff Gordon ni de Vickers. Sus tiempos en las últimas 10 vueltas no eran mejores que los de los punteros, quienes iban en modo de ahorro de combustible. Eso muestra que aun queda trabajo que hacer, pues el triunfo estaba casi firmado para el 88 cuando bajaron la verde por última vez.

 

La carrera de Montoya resultó un tanto decepcionante porque cuando peor estuvo el auto en todo el fin de semana fue el domingo. “El carro está suelto, ahora subviraje, ahora suelto…” decía el colombiano frustrado por la radio a su jefe de equipo Brian Pattie. Si el balance del 42 hubiese estado como en cualquiera de las prácticas, nunca habría estado metido en medio del grupo a riesgo de que le sucediera algo como lo que pasó con Kahne. El 9 no hizo nada intencional, estamos claros, pero eso no excusa que ya en dos ocasiones haya perjudicado la carrera de Montoya [pueden leer en su twitter que no está nada contento]. Recordemos que lo tocó también en el último reinicio en Pocono en la curva 1, maniobra que prácticamente le sirvió en bandeja el tirunfo a Hamlin. Y eso hablando de Montoya… en Watkins Glen la que armó Kahne cuando tocó a Hornish – también sin intención, pero al fin y al cabo error - no fue poca cosa.

 

Fue muy buena la recuperación de Montoya después de haber caído vuelta abajo. “No nos rindamos,” dijo el piloto cuando estaba en el puesto 35, pues percibía un equipo venido a menos de ánimo. Una vez se recuperó la vuelta, Montoya ascendió rápidamente pero hasta donde su auto se lo permitió. La aerodinámica se afectó, así como los frenos por el toque con Kahne. A 10 del final decía por la radio que las llantas estaban ya en las últimas, pero había que administrar lo que se tenía. Se logró salvar lo que habría podido ser un pésimo día en términos de puntos con un puesto 19, que le permite seguir séptimo, aunque cedió 46 puntos de diferencia con el puesto 13 de Vickers y el resultado primedio pasó de 13.3 a 13.6 [el objetivo es mínimo 14.6]

 

Ahora el colchón es de 108 puntos respecto a ese puesto 13, que no es nada cómodo. Quedan tres carreras de las cuales Bristol será la de mayor cuidado. Allí terminar en el muro es muy fácil y quedar vueltas abajo también.  El primer top-10 para el 42  este año fue justamente en el óvalo de media milla en la quinta fecha de la temporada. Un resultado similar, probablemente le permitirá a Montoya respirar más tranquilo y con opción de asegurar su lugar en el Chase en Atlanta. Sin embargo antes habrá que sobrevivir 500 vueltas corriendo a centímetros del muro y de los rivales.

 

“Le digo la verdad. Si hablamos de Michigan y el 42, normalmente dábamos lástima en esta pista,” decía esta mañana de viernes Juan Pablo Montoya. “Pero este año por alguna razón vamos bien en casi todas las pistas.”  

Así lo confirmó luego el colombiano cuando fue tercero en prácticas y tuvo la pole provisional durante buena parte de la sesión de calificación a pesar de haber salido a la pista con el séptimo turno entre 44. Al final el saldo fue un puesto tres de partida para este domingo, su mejor histórico en esta pista.

Los resultados de Montoya en Michigan en los dos años anteriores verdaderamente daban lástima como él lo afirmó. De hecho no terminó su primera carrera en esta pista tras chocar con el muro, algo que resultaba frustrante para un piloto que solo tenía buenos recuerdos de este óvalo de dos millas en la que había sido segundo y primero en sus participaciones en la entonces conocida como CART en 1999 y 2000.

Este año fueron sextos en Junio, en una carrera que según me decía Brian Pattie ha sido una de las mejores este año, pues ejecutaron casi a la perfección su plan de carrera y aunque no tenían el mejor auto, sacaron lo mejor de este durante las 200 vueltas. Este domingo aspiran a repetir la operación, pero ya con la experiencia de lo que pasó en Junio y con un chasis diferente, el 819 con el que lideraron en Indy y fueron segundos en Pocono.

“La verdad estoy muy contento,” dijo Montoya después de la calificación. “El carro estuvo muy rápido en prácticas y estaba funcionando todo muy bien. Arrancar tercero y clasificar adelante, sobre todo acá en Michigan, ya con solo cuatro carreras que faltan para arrancar el Chase es muy importante. La consistencia es lo que hemos estado buscando en las últimas carreras y si seguimos así, vamos a estar muy bien.”

Aunque Montoya se había rehusado en el pasado a hablar de lo que podría pasar en el Chase, hoy ante un par de preguntas de colegas se permitió abordar el tema por primera vez. Primero le preguntaron si él creía posible ganar el título sin obtener un triunfo en carrera. Esto respondió:

“Veremos. Todavía faltan un par de carreras antes de iniciar el Chase. Este año nuestro objetivo era entrar en el corte de los doce mejores. Si entramos, veremos donde estamos, que tan buenos carros tenemos y tal vez podamos empezar a tomar algunos riesgos adicionales y ver qué pasa.”

Luego le preguntaron si en el Chase buscaría más puntos de bonificación y si sería más agresivo en su forma de correr, con las puestas a punto y la estrategia. Esto respondió:

“Si estamos en posición de ganar lo haremos, pero si no, tenemos que hacer puntos porque el campeonato lo gana el que más puntos tenga. Yo sé que para poder pelearlo hay que ganar carreras y terminar entre los cinco primeros, pero si un fin de semana el carro no da sino para terminar décimo, es mejor eso que terminar contra el muro, de 30 y fuera del campeonato. En el Chase también hay que correr con inteligencia.”

Aunque en su segunda respuesta contradice un poco lo de la primera, creo que en el fondo se nota que este período de correr conservadoramente ha dejado huella en Montoya y en la forma como ahora asume las carreras.

Con esto quiero decir que no necesariamente si estuviera corriendo más agresivo tendría ya una victoria a esta altura del campeonato. Tal vez todo lo contrario. Todo esto ha sido parte del proceso de entender como se corre en NASCAR y aprender que estas competencias son diferentes y requieren una mentalidad competitiva que difiere con la de la Fórmula Uno o la IndyCar.

Cambiando de tema, buena calificación de nuevo para Vickers con su sexta pole del año, su tercera consecutiva en Michigan, pero de victorias aun nada. Sigue buscando un triunfo desde Octubre de 2006 cuando ganó para Hendrick Motorsports en Talladega en un polémico final – algo que nunca pasa en Talladega... – tras un toque con su entonces compañero de equipo Jimmie Johnson y Dale Earnhardt Jr, quien lideraba. Ojo con Vickers, quien es 14 en el campeonato y aun aspira a poder entrar al Chase.

Mark Martin, ganador en Michigan en Junio, es de nuevo firme candidato a la victoria. Las dos prácticas de este sábado darán una visión más panorámica de lo que puede ser la carrera, quien rodará bien y quien no, sobretodo al ver los promedios de las 10 mejores vueltas de cada piloto, no necesariamente la vuelta más rápida de cada uno que es la que queda referenciada al final de cada sesión.

De nuevo gracias a todos por sus posts y que disfruten la carrera de este domingo.

Ah! Alguien me preguntaba por la lluvia. Por ese lado tranquilos. San Pedro nos dió un respiro este fin de semana.

Finalmente tengo un tiempo para escribir. Ayer fue un día de locos, tuve inclusive que dejar la transmisión antes del final – pido disculpas -  porque tenía el tiempo medido a la milésima de segundo para cumplir con mis obligaciones post-carrera antes de viajar. Esto después de haber logrado cambiar los itinerarios por el aplazamiento de la carrera para el lunes. Traumático, pero al final todo salió bien.
 
Categórico triunfo de Tony Stewart, quien aparentemente va a ser el gran obstáculo entre Johnson y su cuarta corona en línea. El tipo definitivamente está imparable este año y en Watkins Glen ha reescrito la historia de la Copa Sprint con una quinta victoria inédita. Las condiciones de la pista, con menos agarre por la lluvia del día anterior y la mayor temperatura ambiente, cayeron como anillo al dedo a ‘Smoke’.

Él no tenía el mejor auto al principio de la carrera, pero los cambios que hizo junto a Darian Grubb en su primera detención y su gran talento como competidor, le dieron lo necesario para imponerse en el cuarto reinicio sobre Kyle Busch y luego controlar al australiano Marcos Ambrose, quien por momentos lució amenazante pero no pudo desafiar las leyes de la física, pues sus llantas eran 14 vueltas más viejas que las de Stewart en el lance final.

Sorprendente Carl Edwards con un tercer lugar partiendo desde el puesto 33. Sin embargo buena parte del resultado lo consiguió arriesgando en combustible ya que fue uno de los primeros en cumplir con esa última detención. La anticipó tanto que sin las dos últimas banderas de precaución, simplemente no habría llegado a la menta sin parar de nuevo por combustible.

Tanto él, como su compañero de equipo Greg Biffle, se quedaron sin presión de Sunoco al carburador de camino hacia los garajes terminada la carrera.

Para Juan Pablo Montoya la carrera no fue perfecta, aunque si buena y positiva pensando en el ‘Big Picture’ en el que tanto insiste Brian Pattie por la radiocomunicación a su piloto. Fueron sextos, pero según el colombiano, habrían podido ser primeros, aun si no tenían el mejor carro al final de la carrera.

Sobre la carrera del 42:

Lo bueno: Se consiguió el undécimo top-10 del año, se evitaron incidentes y la estrategia era la correcta e iba camino de funcionar una vez más.  Se recortó diferencia al quinto del puntaje y se ascendió al sèptimo puesto, aunque realmente lo que importa en este momento no es eso, sino la diferencia con el puesto 13, es decir el primero fuera del Chase. Ahora el resultado promedio de Montoya as 13.3. Recordemos que el objetivo es 14.6, de acuerdo al plan de Pattie.

Lo malo: En la última detención en la que se perdió tiempo con la delantera izquierda y se regalaron por lo menos cuatro segundos, algo que eventualmente costó el top-5. Las dos banderas de precaución finales le permitieron a quienes anticiparon la última detención más que Montoya – es decir todos menos Stewart -  llegar hasta el final sin tener que ahorrar tanto combustible. El auto arrancó muy bien de balance – Montoya era el más rápido de los punteros en los primeros giros cuando estaba en aire no tan viciado – pero al final se perdió el balance. Aunque se subió en el campeonato se perdieron 15 puntos de diferencia con el puesto 13 de Kyle, quien cruzó la meta por delante de Montoya y sumó bonificación por liderar la carrera.

Lo feo: El incidente con el mecánico Dwayne Ogles del equipo de David Ragan. Montoya lo golpeó cuando iba saliendo de su caja tras su primera detención. Por fortuna no hubo lesiones de consideración para él.

Hoy en Motores RCN Montoya habla más en detalle de lo que fue la carrera. Lo puden escuchar también a partir de esta tarde en www.motoresrcn.com, haciendo cllick en Martes.

Viene Michigan, donde Montoya fue sexto en su primera visita del año. Con el mismo auto había sido undécimo en Fontana. A priori, esta es entonces otra carrera para colocarse más sólidos dentro del Chase.

Un comentario final: Le pregunté a Montoya qué opinaba sobre correr en lluvia en Watkins Glen si hubiese sido ténicamente posible para la Copa Sprint. Me dijo: “Serían 90 banderas amarillas en 90 vueltas…”. Queda claro el punto.
 

Si se están lamentando porque no hubo carrera hoy Domingo en Watkins Glen y se la van a perder mañana por el estudio o el trabajo, acá les va un consuelo: Para quienes estamos en Watkins Glen, el aplazamiento significa entrar en el estrés de reprogramar la logísitica. Otra noche de hotel y pagar lo que te pidan por ello, cambiar vuelos, pagar penalidades por lo mismo y otro día más lejos de casa. Además es el segundo aplazamiento en línea. Algunos cuando llamaron hoy a sus casas a decir que se demoraban un día más fuera, no tuvieron una respuesta muy positiva del otro lado de la línea. Sé de alguno a quien le tienen las maletas en la puerta esperándolo a su llegada; un caso extremo por supuesto, pues nadie más que el de arriba controla a qué hora y dónde llueve.

Sin embargo me sorprende que pasen los años y NASCAR no haga nada para evitar ese tipo de aplazamientos. El de Pocono se entiende; primero la lluvia, luego la luz, nada que hacer. Pero en Watkins Glen, creo que NASCAR no estaba bien preparado. ¿Poqué no haber probado de antemano con las llantas de lluvia? Si acaban de desarrollar una nueva especificación con Goodyear, ¿porqué no se pensó en la Copa Sprint y solamente en la Nationwide? La llantera oficial trajo 600 llantas labradas tipo D-4215, puestas a prueba por Juan Pablo Montoya en Noviembre del año pasado. Esta incorpora el uso de fibra de carbono en las paredes para aumentar su rigidez y es probablemente la llanta de mayor tecnología que se ha desarrollado para NASCAR. Sin embargo no se quiere usar aún en la Copa Sprint porque no se ha probado lo suficiente y tampoco querían hacer una sesión de ensayos con televisión en vivo hoy.

Para mí es mil veces mejor una carrera con lluvia en Domingo, que una con sol un Lunes. Los números lo gritan a millones de voces. ¿Cuánta gente puede ver o asistir a la carrera el domingo, versus cuánta puede hacerlo el lunes? No hay que ser un experto en marketing para saber la respuesta. La carrera de Pocono la vieron 2.25 millones de personas el lunes pasado. El domingo, que no hubo carrera, la vieron 4.5 millones, cuando el año pasado, que sí hubo competencia el domingo, fueron 6.2 millones quienes estuvieron en sintonía hablando de los Estados Unidos exclusivamente. Ahora, si se suma lo que marca  el domingo y lo que marca el lunes, tal vez tenga algún sentido para NASCAR hacer estos aplazamientos. Sin embargo sería a expensas de miles de aficionados que no pueden hacer valer su boleta en el escenario. En Pocono según los números de NASCAR fueron 105.000 el domingo anterior, pero de esos unos 25.000 regresaron a casa el domingo y se perdieron la carrera, pues se estimó la asistencia el lunes en 80.000 almas.

Las carreras en lluvia suelen ser locas, accidentadas y frecuentemente arrojan un resultado inesperado. ¿Quién no quisiera ver una de la Copa Sprint en esas condiciones en un circuito permanente? Sería arrojar una cantidad de variables nuevas a todos los pilotos y equipos a ver cómo logra gestionarlas cada uno. Muchos pensarían que un Montoya, un Ambrose y los otros ringers (especialistas en este tipo de pistas) se verían favorecidos porque han corrido en estas condiciones antes en otras series. Ron Fellows, uno de ellos, ganó de hecho en Canadá el año pasado. Sin embargo un Carl Edwards, un Kyle Busch, un Tony Stewart o un Clint Bowyer, se formaron corriendo en óvalos de tierra con sus autos permanentemente de medio lado en las curvas. Sería interesante ver ese pique.

Desafortunadamente NASCAR no quiere hacerlo posible sin embargo. No por ahora. Lo más cerca que se ha estado de esto fue en 2000 cuando la Copa Sprint probó con llantas de lluvia en esta misma pista en la última sesión de práctica. Los resultados de esa prueba sin embargo, no dejaron muy convencidos a los oficiales de que correr en esas condiciones era algo que quisieran hacer. Robby Gordon fue uno de quienes probó en esa ocasión y según dijo en su momento, el auto era más predecible que uno de la desaparecida CART en esas mismas condiciones. Además fue rápido y creyó tener ventaja sobre sus rivales si alguna vez se corría sobre piso mojado.

Cambiando de tema, Juan Pablo Montoya estaba mucho más contento con su auto el sábado después de las dos prácticas del día. Aunque fue décimo en la sesión final, el promedio de sus 10 mejores vueltas era el segundo más rápido. Es decir, tiene un auto consistente. O al menos hasta ayer, pues ahora con la lluvia la pista ha quedado verde, habrá más desgaste de llantas en la primera parte de la carrera y por ello probablemente se programa una bandera de precaución para los primeras 10 o 15 vueltas. Sin embargo será lo mismo para todos y cuando es así, por lo general, no es ventaja para nadie.

Quisiera seguir escribiendo, pero tengo que seguir cambiando itinerarios y buscando un hotel para esta noche… A propósito. Hace en este momento un sol de playa que ni les cuento. Hasta mañana!

Por primera vez desde que vengo a cubrir una carrera de la Copa Sprint de NASCAR a Watkins Glen pude dejar la sombrilla y el poncho guardados en la maleta. En los dos años anteriores la clasificación había sido cancelada por lluvia y aunque esta vez no fue el caso, tal vez habría sido un poco mejor para Juan Pablo Montoya, quien partirá décimo, dos puestos atrás de la ubicación que tiene en el campeonato.

En la mañana, antes de la primera práctica, hablé con él unos minutos y se veía bastante tranquilo y contento con los resultados de las pruebas que cumplió en los ensayos de Goodyear en Dover martes y miércoles. Esto conversamos previo a que se colocara el “traje de luces” para salir a la pista a una sesión en la que no se encontró con el auto que esperaba, si bien no estaba tan mal como luego lo halló en la clasificación.

Larga semana de trabajo Juan Pablo. Lunes carrera en Pocono, martes y miércoles de pruebas en Dover y ahora arranca la actividad en Watkins Glen…
Si, la verdad no he parado. Tuve ayer de descanso más o menos porque de resto hemos estado todos los días manejando el carro y la verdad quedamos contentos con lo que probamos en Dover. Yo creo que hemos mejorado mucho el carro y hemos encontrado más cositas por ahí.
Tuvo la oportunidad de compartir más tiempo con su equipo justo después de lograr el mejor resultado del año. Son ya dos semanas oliendo la victoria, ¿cómo siente la moral de su grupo?
La verdad nosotros estamos oliendo es el Chase. La gente sigue esperando una victoria y chévere poder ganar, pero en este momento lo más importante es entrar a ese Chase. Obvio yo corro porque quiero ganar, de no ser así no estaría en este deporte. Pero uno tiene que saber qué riesgos está en posición de asumir y hasta donde puede ir uno para no equivocarse.
¿Pero lo que han mostrado en Indy y Pocono no le permite llegar con más confianza a terreno favorable como debería serlo esta pista?
Cada carrera y cada pista son diferentes, los carros son distintos y las cosas cambian. La meta sigue siendo ser competitivos y sumar puntos. Entre más lo hagamos, más posibilidades de entrar al Chase vamos a tener. En este momento contamos con un buen colchón de puntos, pero usted sabe que cualquier cosa puede pasar acá. La idea es poder llegar a Richmond ya con el puesto asegurado entre los doce.
Mencionó el lunes lo agresivo que corrió todo el mundo en Pocono. ¿Espera reinicios en doble fila caóticos este domingo?
En esta pista los reinicios van a ser un poco más peligrosos. La primera curva es bajando y la frenada es complicada. Lo principal ahí es poder estar adelante el mayor tiempo posible para no tener ningún problema.
Leímos en su twitter que esta semana lo llamó Frank Willliams. Por supuesto de ahí han salido algunas historias que ya habrá escuchado. ¿Qué hablaron con su ex-jefe de la Fórmula Uno?
Él llamó a saludarme, a contarme que estaba mirando mis carreras, que me seguía mucho y ya, eso fue lo que hablamos. Me dió hasta risa que de ahí sacaran noticias porque yo hablo mucho con Frank. Desde que tengo twitter es la primera vez que hablo con él, pero antes también hablábamos mucho.

Después de la clasificación el genio de Montoya ya no era el mismo. El equipo estaba molesto porque Denny Hamlin debería haber salido primero a la pista pero no lo hizo y le dieron la orden al 42  de tomar la iniciativa por ser el siguiente en el orden. La temperatura estaba más alta en ese momento, más tarde salió Hamlin cuando una nube hizo bajar el termómetro y se puso primero provisional, al final tercero, si bien ya había sido segundo en prácticas.

A esta hora discuten Montoya y Brian Pattie cómo van a modificar la puesta a punto pues el Target Chevy estaba demasiado suelto en la vuelta lanzada. Preocupa un poco el pronósitico del tiempo que apunta a posible lluvia mañana sábado y mayor probabilidad para el domingo. Parece que tendré que sacar el paraguas en lo que queda del fin de semana…

Kurt Busch debería haber conseguido hoy la pole después de haber sacado casi medio segundo de diferencia sobre Denny Hamlin en la práctica, pero dijo que se confió y regaló la pole a Johnson en las frenadas fuertes. Algo se trae Penske este fin de semana porque ver a Stremme de quinto en un circuito permanente no es normal. Hornish se quivocó en la chicana de la parada del bus, de lo contrario habría sido rival por la pole también.

Un dato interesante sobre la clasificación: Tony Stewart y Jeff Gordon han ganado cuatro veces cada uno en Watkins Glen, mientras Mark Martin lo ha hecho tres veces, todas desde la pole. Sin embargo este Domingo partirán lo más retrasados que históricamente han estado en la parrilla de salida para una carrera de la Copa Sprint en esta pista. Dos aspirantes a Chase, Bowyer y Kenseth, también partirán muy atrás en una pista en la que históricamente el peor puesto en parrilla del ganador ha sido el 18.

Los invito a que escuchen en www.motoresrcn.com una entrevista con Brian Pattie en el programa del día Jueves. En la parte derecha encuentran los días de la semana para seleccionarlo.

Una nota final: Agradezco de nuevo a todos los bloggers por sus aportes y opiniones y aplaudo el que mantengan el buen tono y respeto vital para mantener este como un espacio en el que hay libertad de opinión, así en ocasiones se desvíe un poco el tema de lo que planteo con mis posts. Yo leo todos sus comentarios y los tomo como retroalimentación a mi trabajo. Me gustaría poder responder a todas las preguntas y pido disculpas a quienes aun esperan un reply. Mucho qué hacer, poco tiempo para poder.

 

Llámenlo justicia divina, suerte, o como quieran. Una carrera que a 37 vueltas del final pintaba para dejar a Juan Pablo Montoya al filo de salir de los 12 primeros del campeonato, terminó con un segundo puesto que tiene sabor a victoria y que le da un nuevo impulso en su aspiración de entrar al Chase. Hace una semana se perdió en los pits en Indianapolis, y este Lunes también en pits, se ganó casi todo en Pocono.

En la vuelta 163 de 200, Brian Pattie llamó a pits a Juan Pablo Montoya para cumplir su última detención por combustible bajo bandera  verde. El jefe del equipo 42 sabía que tenía que hacer algo diferente si  quería aspirar a un buen resultado, pues metido en el tráfico en la mitad del grupo, un auto que había rodado sólido sexto, se había convertido en una máquina mediocre.

“Creo que tengo una rueda suelta,” dijo Montoya por la radio después de la segunda detención en pits. “No tengo potencia, creo que se va a fundir el motor,” dijo luego promediando la carrera. “No tengo frenos,” dijo después  en varias ocasiones. “¿Porqué no nos quedamos afuera?” le preguntó disgustado a Pattie cuando lo llamó a pits en una de las últimas banderas de precaución.

Pero el tono del hombre que toma las decisiones desde el muro de pits siempre fue conciliador y le pidió paciencia a su piloto una y otra vez. Toda esa buena energía trajo consigo la oportunidad de dar giro a la carrera del equipo cuando cuatro vueltas después de haber llenado a tope el tanque por última vez, apareció la octava bandera de precaución que les permitiría de un solo golpe saltar del puesto 33 al cuarto.

Cuando los punteros y casi todos los autos que estaban en la vuelta del lider entraron a pits para la última detención obligada por combustible, Montoya se encontró de repente con la opción de ganar la carrera inclusive.  ”Vamos por la victoria,” le dijo Pattie a Montoya.  ”Si tengo que poner en riesgo el auto para conseguirla, hoy no va a pasar,” le respondió.

Sin embargo la situación era muy favorable: Todos los autos que estaban por delante en ese momento habían rodado en promedio por detrás de él  durante lo que iba de carrera. Quienes más amenazaban eran Kasey Kahne y Denny Hamlin, ambos previos líderes de carrera, pero los dos estaban puestos atrás y tendrían que superar otros autos antes de pensar en el triunfo.

Montoya pudo haber hablado de forma consevadora en la radio, pero su actuar en la pista decía otra cosa. En el reinicio a pesar de haber perdido inicialmente, logró recuperarse para colocar su auto segundo muy cerca del 33 de Clint Bowyer, quien estaba en una estrategia similar a la suya. Apareció la amarilla por novena ocasión y en el siguiente reinicio de segundo, el 42 pasó a cuarto antes de la  última bandera de precacución.

El reinicio final le dió a Montoya una envión final. Atacó por fuera en la uno superando a Hornish, pero por dentro se lanzó Kahne, quien terminó tocando la esquina trasera izquiera del 42. Ambos autos se fueron ancho, Montoya lo rescató de la parte sucia de la pista, pero por abajo pasó Hamlin, casi sentenciado ya el resultado final.

A 10 del final el de Virginia pasó a la punta, un giro después Bowyer vio pasar a Montoya y aunque el piloto de Ganassi pudo mantener e inclusive superar el ritmo del de Gibbs, era claro que iba a ser muy difícil batir al piloto que había dominado la carrera antes de que las estrategias de combustible entraran en juego. Tampoco quedaban muchas vueltas y Montoya a cinco del final decía cada vez tener menos agarre en las llantas delanteras.

Ganó Hamlin su primera del año, su tercera en Pocono, y la quinta en su carrera como piloto de la Copa Sprint y recordó con lágrimas a su abuela, quien falleció hace pocos días. Mientras tanto Montoya era todo sonrisas, igual que el equipo 42. Finalmente logró el primer top-5 de la temporada y por tercera vez en su carrera en la máxima división de NASCAR, el bogotano fue segundo en el paso por meta en un óvalo. Curiosamente siempre lo ha antecedido un auto del equipo Joe Gibbs Racing. ¿Será una señal del futuro?

Ahora son 169 puntos lo que separan del puesto 13 en el campeonato y está mucho más dentro del Chase. El resultado llegó con algo de suerte, pero hay que hacer justicia también a lo que mostraron en un principio cuando Montoya rodó entre los 10 primeros. El auto estaba puesto a punto para rodar allí, no en la mitad del grupo en un día en el que se vio mucha agresividad en la pista. Si no que lo digan Robby Gordon y David Stremme.

Montoya no pudo ir a la Casa Blanca, pero hoy él tenía una cita inaplazable en Pocono. La visita a Barack Obama puede esperar.

Para escuchar mi entrevista con Juan Pablo Montoya después de carrera, pueden hacerlo en www.motoresrcn.com, haciendo click en  “Lunes” en la parte derecha. Si no pueden escucharla, podrán hacerlo descargando iTunes y usándolo como reproductor predeterminado.

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