Sunday, August 09, 2009 5:07 PM
diegomejiablog
¿Porqué no correr en la lluvia?
Si se están lamentando porque no hubo carrera hoy Domingo en Watkins Glen y se la van a perder mañana por el estudio o el trabajo, acá les va un consuelo: Para quienes estamos en Watkins Glen, el aplazamiento significa entrar en el estrés de reprogramar la logísitica. Otra noche de hotel y pagar lo que te pidan por ello, cambiar vuelos, pagar penalidades por lo mismo y otro día más lejos de casa. Además es el segundo aplazamiento en línea. Algunos cuando llamaron hoy a sus casas a decir que se demoraban un día más fuera, no tuvieron una respuesta muy positiva del otro lado de la línea. Sé de alguno a quien le tienen las maletas en la puerta esperándolo a su llegada; un caso extremo por supuesto, pues nadie más que el de arriba controla a qué hora y dónde llueve.
Sin embargo me sorprende que pasen los años y NASCAR no haga nada para evitar ese tipo de aplazamientos. El de Pocono se entiende; primero la lluvia, luego la luz, nada que hacer. Pero en Watkins Glen, creo que NASCAR no estaba bien preparado. ¿Poqué no haber probado de antemano con las llantas de lluvia? Si acaban de desarrollar una nueva especificación con Goodyear, ¿porqué no se pensó en la Copa Sprint y solamente en la Nationwide? La llantera oficial trajo 600 llantas labradas tipo D-4215, puestas a prueba por Juan Pablo Montoya en Noviembre del año pasado. Esta incorpora el uso de fibra de carbono en las paredes para aumentar su rigidez y es probablemente la llanta de mayor tecnología que se ha desarrollado para NASCAR. Sin embargo no se quiere usar aún en la Copa Sprint porque no se ha probado lo suficiente y tampoco querían hacer una sesión de ensayos con televisión en vivo hoy.
Para mí es mil veces mejor una carrera con lluvia en Domingo, que una con sol un Lunes. Los números lo gritan a millones de voces. ¿Cuánta gente puede ver o asistir a la carrera el domingo, versus cuánta puede hacerlo el lunes? No hay que ser un experto en marketing para saber la respuesta. La carrera de Pocono la vieron 2.25 millones de personas el lunes pasado. El domingo, que no hubo carrera, la vieron 4.5 millones, cuando el año pasado, que sí hubo competencia el domingo, fueron 6.2 millones quienes estuvieron en sintonía hablando de los Estados Unidos exclusivamente. Ahora, si se suma lo que marca el domingo y lo que marca el lunes, tal vez tenga algún sentido para NASCAR hacer estos aplazamientos. Sin embargo sería a expensas de miles de aficionados que no pueden hacer valer su boleta en el escenario. En Pocono según los números de NASCAR fueron 105.000 el domingo anterior, pero de esos unos 25.000 regresaron a casa el domingo y se perdieron la carrera, pues se estimó la asistencia el lunes en 80.000 almas.
Las carreras en lluvia suelen ser locas, accidentadas y frecuentemente arrojan un resultado inesperado. ¿Quién no quisiera ver una de la Copa Sprint en esas condiciones en un circuito permanente? Sería arrojar una cantidad de variables nuevas a todos los pilotos y equipos a ver cómo logra gestionarlas cada uno. Muchos pensarían que un Montoya, un Ambrose y los otros ringers (especialistas en este tipo de pistas) se verían favorecidos porque han corrido en estas condiciones antes en otras series. Ron Fellows, uno de ellos, ganó de hecho en Canadá el año pasado. Sin embargo un Carl Edwards, un Kyle Busch, un Tony Stewart o un Clint Bowyer, se formaron corriendo en óvalos de tierra con sus autos permanentemente de medio lado en las curvas. Sería interesante ver ese pique.
Desafortunadamente NASCAR no quiere hacerlo posible sin embargo. No por ahora. Lo más cerca que se ha estado de esto fue en 2000 cuando la Copa Sprint probó con llantas de lluvia en esta misma pista en la última sesión de práctica. Los resultados de esa prueba sin embargo, no dejaron muy convencidos a los oficiales de que correr en esas condiciones era algo que quisieran hacer. Robby Gordon fue uno de quienes probó en esa ocasión y según dijo en su momento, el auto era más predecible que uno de la desaparecida CART en esas mismas condiciones. Además fue rápido y creyó tener ventaja sobre sus rivales si alguna vez se corría sobre piso mojado.
Cambiando de tema, Juan Pablo Montoya estaba mucho más contento con su auto el sábado después de las dos prácticas del día. Aunque fue décimo en la sesión final, el promedio de sus 10 mejores vueltas era el segundo más rápido. Es decir, tiene un auto consistente. O al menos hasta ayer, pues ahora con la lluvia la pista ha quedado verde, habrá más desgaste de llantas en la primera parte de la carrera y por ello probablemente se programa una bandera de precaución para los primeras 10 o 15 vueltas. Sin embargo será lo mismo para todos y cuando es así, por lo general, no es ventaja para nadie.
Quisiera seguir escribiendo, pero tengo que seguir cambiando itinerarios y buscando un hotel para esta noche… A propósito. Hace en este momento un sol de playa que ni les cuento. Hasta mañana!