Monday, August 31, 2009 10:20 PM
diegomejiablog
Mirando los números
Una semana sin actividad de la Copa Sprint sirvió para tomar aire y respirar hondo antes de afrontar las últimas dos competencias previas al Chase, en las que la lucha será dura por asegurar un puesto en la lucha por el título para aquellos ubicados en los puestos siete y catorce de la clasificación de pilotos.
Desde Ryan Newman hasta Brian Vickers, hay tan solo 89 puntos de diferencia, con una situación que hace todo más interesante: Los pilotos que más carreras han ganado y algunos de los que mejor rendimiento han mostrado recientemente están en la parte de abajo de este grupo de ocho. Me refiero a Mark Martin (4 victorias), Kyle Busch (4 victorias) y Brian Vickers. Kenseth ha ganado dos este año, pero a juzgar por su forma reciente, da la impresión que esos triunfos hubiesen sido en la temporada anterior.
Echando un vistazo al resultado promedio de los pilotos en cuestión resulta interesante ver que el mejor número lo tiene Juan Pablo Montoya, algo que va acorde con el plan de vuelo de Brian Pattie de mantener esa cifra por debajo de 14.6 pues según él estadísticamente un piloto nunca se ha quedado fuera del Chase con ese resultado promedio en las primeras 26 fechas. Todo bien hasta ahí, pues Montoya es noveno y está dentro de los doce.
Sin embargo por delante del colombiano hay dos pilotos con un promedio mayor al suyo y Kyle Busch, aun ganando las próximas dos carreras, no lograría tal promedio (sería 15.7) pero seguro estaría en el Chase. ¿Qué quiere decir esto? Primero, que el puntaje de la Copa Sprint no tiene un comportamiento lineal relativo a las posiciones, y segundo que las bonificaciones hacen la diferencia. Tanto Biffle como Newman tienen más puntos por vueltas lideradas que Montoya. Mirando esto me pregunto si el plan de Pattie realmente estuvo bien concebido.
Igual a esta altura del partido la idea tiene que ser salir a la pista a buscar el mejor resultado posible, pero cualquier punto que se pueda ganar de más va a ser importantísimo con lo apretadas que están las cosas. Mirar los promedios, y más con la reflexión que hacía anteriormente, ya no es la receta a mi modo de ver.
No sobra decir que en el caso de Montoya la tendencia de las últimas fechas no puede seguir. Desde Watkins Glen él ha cedido 105 puntos a Kyle Busch y 103 a Brian Vickers, hablando de los que están fuera mirando hacia adentro. En promedio ha perdido 45 con Kyle y 62 con Vickers por carrera en las últimas dos, media que de mantenerse sería fatal para sus opciones de entrar al Chase. De los demás pilotos con el único que ha ganado diferencia Montoya es con Kahne, quien se viene desplomando lentamente en el puntaje, pues era séptimo hace cuatro semanas. Michigan y Bristol deben quedar como las carreras malas para el colombiano. Su situación actual no aguanta otra igual o peor.
Matemáticamente Montoya podría asegurar un lugar en el Chase este fin de semana en Atlanta, pero las condiciones para que eso se de son demasiadas y muy poco probables. Su historial reciente en Atlanta y Richmond tampoco es el más brillante. Fue décimo en Richmond ste año si, pero en Atlanta fue 27. En sus carreras anteriores en estas dos pistas sus estadísticas no son nada favorables. Esto contrasta con los números por ejemplo de Kyle, quien ganó en Richmond este año y el pasado lo hizo en Atlanta. Vickers ha terminado entre los diez primeros en Atlanta en dos de sus tres últimas participaciones allí, aunque en Richmond no le ha ido igual de bien pues su fuerte no son las pistas cortas.
Las estadísticas están basadas en información pasada, algo que no siempre ilustra por sí solo lo que se puede esperar del futuro. Sin embargo mirando más allá de los números y viendo el desempeño mostrado por cada uno de los actores de la lucha, hay que decir que Montoya es de los que mejor ritmo en carrera han tenido y su posición promedio en competencia habla de ello favorablemente. Por eso, hablando con varios periodistas que llevan muchos años cubriendo la Copa Sprint, parece haber un concenso en torno a que quienes más débiles se ven en su posición dentro de los doce mejores en este momento son Kasey Kahne y Matt Kenseth, puestos once y doce respectivamente y quienes se han visto flojos en las últimas fechas.
De alguna forma Montoya y su equipo están desafiando las estadísticas. A la fecha el colombiano tiene tan solo un top-5, de lejos el menor número entre quienes aspiran a estar en el Chase. Los siguientes son Kenseth y Martin, ambos con cuatro top-5 en lo que va de la temporada. El 42 ha liderado cinco carreras, es decir, es quien en menos carreras ha punteado de los catorce primeros del puntaje, junto a Kahne, quien tiene el mismo número. Sin embargo las vueltas lideradas en Indianapolis le permiten a Montoya ser el piloto número 12 en la clasificación de quienes más vueltas han permanecido en punta, superando a Kahne y Vickers. De otro lado, de los catorce primeros, es solo uno de tres pilotos que han terminado todas las carreras (los otros dos son Stewart y Newman) y es el tercer piloto que más vueltas ha dado este año, con un 99.74 por ciento de las vueltas completadas.
En Colombia podríamos decir como reza el jerga popular, que con ‘nadadito de perro’ Montoya se ha metido entre los doce. Esto para explicar que sin ser los más rápidos o los más eficientes, lentamente han ido cruzando de una orilla a la otra. La meta ya está a la vista y no he visto el primer ‘perro’ que se deje ahogar en el agua. A no ser que lo ahoguen…
Una nota final: Interesante remate de la Nationwide en Montreal - hasta entonces un derbi de demolición - en el que Ambrose dejó ver su lado flaco y Edwards nos recordó que no ha perdido su toque mágico, el mismo que lo llevó a ganar nueve carreras en la Copa Sprint el año pasado. Tal vez esa victoria no sea suficiente para arrebatarle a Kyle el título de la segunda división, pero moralmente fue un gran triunfo que le dará un impulso más al hombre del salto mortal, justo cuando estamos ad portas de iniciar el Chase.