Durante la rueda de
prensa posterior a la carrera de
este domingo en Atlanta Kasey Kahne contaba que había escuchado durante la
semana anterior una emisión de un programa de radio de
NASCAR Sirius llamado
Morning Drive, en el que tres de los especialistas aseguraban que el no iba a
estar dentro del
Chase este año. Lo contó con una sonrisa sarcástica.
Fueron claras las
diferencias en puesta a punto en la parte final de la carrera entre Kahne,
Harvick y Montoya, los tres pilotos que al final disputaron la carrera. Kahne
rendía por unas diez vueltas desde el reinicio, pero luego empezaba a perder
desempeño justo cuando Harvick y Montoya se convertían en los más rápidos.
Todos perdían rendimiento con el desgaste de las llantas, pero Kahne perdía
mucho más que sus dos principales rivales.
La razón para esto
principalmente son las presiones de llantas, por supuesto asociado a la puesta
a punto. Con una mayor presión de aire se puede lograr un mejor desempeño en la
primera parte de cada tanda, pero se compromete el ritmo al final. Y así lo
vimos con Kahne cuando pasó a Harvick en ese último juego de llantas faltando 9
vueltas para el final.
Tenían muy bien medida
la situación y una puesta a punto acorde, aunque en las dos últimas vueltas el
piloto del Richard Petty Motorsports tuvo que bajar el ritmo pues el auto iba
exesivamente suelto. Buen cálculo de parte de su jefe de equipo Kenny Francis
para darle a su piloto el agarre cuando más lo necesitaba.
Caso contrario con los
autos de Montoya y especialmente Harvick, quienes tenían presiones de aire más
bajas para ese último reinicio, aunque seguramente las ajustaron para el corto
remate de carrera en el que los tres optaron por un juego de Goodyears frescas.
Sin esa bandera
amarilla causada por Bowyer a 17 del final, habría sido imposible para Kahne
poder vencer a Harvick y de Montoya. Tuvo la suerte también Kahne entonce
y gracias a ello ha dado un salto
crucial en sus aspiraciones de Chase, pues saltó de undécimo a sexto en el
puntaje.
El segundo puesto de
Harvick llega justo días después de que se confirmara la continuidad del doble
excampeón de la Nationwide con el equipo Richard Childress el año entrante. Una
lástima que Bowyer le hubiese casi costado la victoria, pero para ellos, como
lo admitió el propio Harvick, este segundo lugar y las 66 vueltas lideradas son
como un triunfo en su peor temporada en la Copa Sprint.
Para Juan Pablo
Montoya sin duda fue una de sus mejores carreras en la Copa Sprint. El 42
arrancó como un cohete desde el puesto 22 y en menos de 20 vueltas ya estaba en
el top-10. Luego el balance se perdió por un momento, pero cuando peor estuvo
el auto aun había como mantenerse dentro de los 15 primeros. En la segunda mitad de carrera se
recobró el ritmo y en varias
ocasiones el 42 era el auto más rápido en la pista, inclusive después de haber
tocado el muro en la vuelta 241.
A falta de 50 vueltas,
Montoya pasó a Kahne tras el octavo reinicio y abrió un hueco que hacía pensar
en una posible victoria. Sin embargo Harvick llegó de atrás, pasó y se fue.
Brian Pattie estaba ya montado en el bus de la victoria cuando Montoya lideraba
pero su piloto le decía por la radio "recuerde el Chase."
La última bandera de
precaución dio una oportunidad más para atacar a Harvick. Montoya habría podido
ser quien aprovechara esa última bandera verde, pero su última detención no fue
buena y perdió dos posiciones. Fue un día irregular para el grupo de mecánicos
del 42.
Con el ritmo de Kahne
al final, igual poco se habría podido hacer, pero la tarea en el puntaje se
cumplió. Ahora tiene 88 puntos de ventaje sobre el puesto 13 en el que ahora
figura Brian Vickers. Esto quiere decir que con un puesto 18 en Richmond, pase
lo que pase con Vickers o los demás, Montoya estará dentro del Chase. También
puede quedar 20 y liderar al menos una vuelta, o 22 y liderar el mayor múmero
de giros para garantizar su puesto en la lucha por el título.
"La verdad estoy muy
contento de terminar tercero," dijo Montoya después de la carrera. "El carro
fincionó muy bien, los puntos de hoy fueron muy importantes para el Chase y ya solo falta una carrera. Yo creo
que tenemos que correr muy inteligente la próxima semana y mirar a ver que
pasa, pero lo más emocionante es ver que cada vez estamos más cerquita de esa
primera victoria. Ahí vamos."
Una carrera sin
incidentes y a la defensiva es lo que necesita Montoya en Richmond el próximo
sábado. Tendrá que contenerse por un fin de semana más, pues de allí en
adelante, ojalá ya en el Chase, podra correr tranquilo, pues todo lo que venga
será ganancia. "Si seguimos
corriendo así tal vez podemos terminar peleando por el título," añadió Montoya.
Su mente empieza ya a pensar en las últimas diez...