October 2009 - Artículos

 

Como se esperaba se canceló la sesión de calificación de la Copa Sprint en Talladega por la lluvia y como si su ventaja en el campeonato no fuera suficiente, Jimmie Johnson tendrá la oportunidad de partir desde la pole por tercera vez durante el Chase y buscará aprovechar eso para conseguir liderar una vuelta y sumar cinco puntos adicionales. Sin embargo este orden de salida es probablemente el menos significativo del año, pues sabemos que cuando ondee la verde empezará la licuadora a operar.

Johnson y Martin comandarán el grupo exactamente como lo hicieran en 2002 cuando curiosamente también fue cancelada la calificación por lluvia y ellos dos ocupaban las primeras dos posiciones en el campeonato, esto antes de la implementación del Chase. Como lo recapitula un artículo de Mark Aumann en la página oficial de NASCAR, fue una competencia para olvidar para ambos y en la que el inicio fue de lo más extraño. Martin calentaba las llantas en el carril externo antes de la partida y de repente su auto giró bruscamente a izquierda y chocó contra el de Johnson. Era de no creerlo (http://www.youtube.com/watch?v=YHb0P8wzf-I&feature=related).

Probablemente allí el actual tricampeón le dijo adiós al que habría podido ser su primer título - en su temporada de novato - pues luego se retiró con una falla de motor en un día catastrófico para los motores Hendrick. La carrera la ganó Junior, quien conseguía su tercera victoria consecutiva en Talladega - tiempos aquellos - seguido por Tony Stewart, quien luego ganaría el título. ¿Volverán los fantasmas del 2002 en este fin de semana de Hallow-dega?

Les dejo algunas fotos del día de hoy.

El de la izquierda es Carl Edwards, el de la derecha un doble de Carl Edwards llamado Jared S. Fogle, quien aparece en la publicidad de la cadena Subway como el hombre que redujo ochocientas tallas comiendo los famosos emparedados de la marca. Edwards se disfrazó de Jared en sus años pre-Subway.

 

Los cuatro modelos COT de Nationwide que debutarán en Daytona en Julio del 2010. Me gusta el Challenger más que el Mustang. Pueden hacer click sobre cada una para verlas un poco más grandes.

 

 

Este Viernes en Motores RCN desde Talladega, JPM habla previo a la séptima del Chase

Pasó el viernes en Talladega sin demasiadas incidencias, un día nublado y con mucho viento de principio a fin. En la primera práctica del día  y apenas después de seis giros, Clint Bowyer  fue la primera víctima del bump-drafting, hizo un trompo y su auto terminó con un daño en la parte trasera y pasó buena parte de la sesión en los garajes mientras los mecánicos trataban de reparar el panel trasero. En la segunda sesión regresó y fue el más rápido rodando en grupo. Sam Hornish Jr también sostuvo algunos daños en su auto también y de inmediato su equipo deicidió colocarlos en el auto de reserva.
 
Muchos autos en los garages ya muestran señales de contacto en los paragolpes traseros (ver fotos). Algunos pilotos se quejaron del comportamiento en la pista de Jimmie Johnson, otros de Kyle Busch. Sin embargo nada trascendió más allá de lo que se dijo en la radiocomunicación de quienes que se encontraron con alguno de estos dos.


 
Juan Pablo Montoya apenas completó 14 vueltas, de las cuales 10 fueron probando en el draft junto a su compañero de equipo Martin Truex Jr y el auto 71 de Bobby Labonte, quien corre con material del Dale Earnhardt Inc. Otros autos se juntaron a este trío por unos pocos giros al final de los cuales trabajaron en las cajas de ignición del 42 y colocaron un juego de llantas nuevo para sentarlo y dejarlo listo para la calificación de mañana sábado, que está amenazada por posible lluvia. La velocidad que mostró el auto en solitario hace pensar que eventualemtne puede ser rival por la pole position.
 
En la sesión de la tarde el 42 se mantuvo en el garaje, pues como ya ha sido costumbre por parte de Montoya en esta pista, prefiere no arriesgar a dañar el auto antes de la calificación y la carrera.
 
Mirando los tiempos realmente en una pista como Talladega, poco dicen cuando se habla de una sesión de drafting, es decir con los autos simulando las condiciones en las que los veremos en carrera. Tony Stewart dijo que el 11 de Denny Hamlin se ve como el más rápido, así que lo único que se puede inferir de los resultados de este viernes, es que  el nuevo restrictor, que tiene un diámetro menor en 1/64 de pulgada (4 mm) en cada uno de los cuatro agujeros, ha reducido la velocidad de los autos en grupo, aunque no dramácticamente. En Abril de este año los autos rodaban a un primedio de 197 millas por hora, mientras que hoy rondaron casi las 196. Es decir, la diferencia es poca, casi ninguna.
 
Algunos pilotos aseguran que los autos se agrupan más fácilmente que antes, algo que no necesariamente hará la carrera menos peligrosa; tal vez todo lo contrario. “Va a ser más emocionante para los aficionados,” dijo Mark Martin sobre la carrera con el nuevo restrictor. “Lo único es que los autos no terminarán dentro de las tribunas. Solamente chocarán.” Las mallas de seguridad se han levantado unos dos metros más tras el final accidentado del mes de Abril. Tal vez a eso se refiere Martin.

El tema del día estuvo hoy fuera de la pista. AJ Allmendinger y su DUI se han robado los titulares. Este jueves de madrugada lo paró la policía, le hicieron prueba de alcoholemia, dió el mínimo nivel para ser arrestado y ahora enfrenta cargos por ello. NASCAR lo ha puesto bajo observación, su equipo también, y además lo ha multado el Richard Petty Motorsports con 10.000 dólares que irán a una donación - es decir que lo podrá descontar de impuestos tal vez. Hasta ahora ha pagado un precio muy bajo por una metida de pata muy grande. Los pilotos deben ser ejemplo en un tema tan sensible como este. Eso no se hace.

A ver si hay calificación mañana. De lo contrario, la cita es por el canal Speed este domingo a las 12:00 M de México, 1:00 PM de Colombia, 3:00 PM de Buenos Aires.

Este JUEVES en Motores RCN,  discutimos Talladega.

Recuerdo haber visto alguna vez un especial de NASCAR en televisión, una nota con Denny Hamlin, en la que él mostraba un simulador que tiene en su casa, en el que pasaba horas dando vueltas y revueltas a las pistas en las que corre durante el año.
 
Las imágenes eran de su primera temporada en la Copa Sprint y recuerdo su cara de máxima concentración y los movimientos mínimos que hacía del timón. Viendo este domingo su cámara a bordo y gracias a que corrió con el visor de su casco arriba, pude ver en su cara esa misma expresión. Eso además de su lenguaje corporal frente al volante, su manejo clínico, no tan tenso como el de Johnson, ni tan instintivo como el de Montoya.
 
Ganó bien Hamlin, aprovechando que tuvo el mejor auto en esa tanda larga bajo bandera verde entre las vueltas 306 y 448. En la 363 dio cacería a Johnson, y con la misma velocidad que le dió alcance, lo dejo atrás a casi tres segundos de diferencia. Luego llegó finalmente el respiro con esa bandera de precaución número 12, pero a pesar de que hubo otros tres reinicios, Hamlin fue imbatible. También el grupo de mecánicos del 11, fue superior al del 48 y ese grupo de siete también tuvo que ver con la victoria de su piloto.
 
Johnson tuvo que admitir la derrota, pero aun siendo segundo, aumentó de nuevo su diferencia en el puntaje. No para de crecer el hueco con Mark Martin y de seguir así llegaremos a Homestead con campeón anticipado por primera vez en la corta historia del Chase. Si saliendo de Phoenix tiene más de 161 puntos de ventaja – tiene ya 118 y esta carrera amplió en 28 la diferencia con Martin – celebrará en el desierto, con o sin victoria. Quedan muchas millas por correr, pero esto cada vez pinta más a paliza.
 
Gran carrera de nuevo para Juan Pablo Montoya, quien dejó a Jeff Gordon un tanto disgustado, aunque al final el cuatro veces campeón no tuvo qué recriminarle, pues en sus últimos dos duelos por el tercer lugar, Montoya le dio todo el espacio. Primero terminó cediendo frente al 24, pero luego lo sobrepasó por el carril externo en el penúltimo reinicio, entrando a la curva uno, en una maniobra totalmente atípica de Martinsville, ya que el 90 por ciento de los adelantamientos, si no más, se hacen por el carril interno.
 
Gordon y Montoya tuvieron ambos turnos al frente del grupo, pero en el caso del primero un cambio de dos llantas muy temprano le hizo perder opción de ganar la carrera, a pesar de una gran recuperación en el último tercio de la distancia.
 
Montoya por su lado relevó a Johnson del liderato en la vuelta 141 y permaneció al frente durante 37 giros, perdiendo la punta en los pits frente a un Johnson que a mi parecer sabe algo que los demás no conocen del carril de pits en Martinsville, pues allí liquidaba a sus rivales a pesar de que su grupo de mecánicos no era el más rápido.
 
Fue clarísimo como en una de las deteciones el 48 rodó más rápido que el 42 justo al salir de su lugar de atención, algo que sorprendió al colombiano, quien dijo por el radio “no es posible que no haya pasado el límite,” pues él de acuerdo a sus referencias, iba justo por debajo de las 35 millas por hora.
 
Cabe recordar que la velocidad en pits no se mide con un radar, sino que se toman tiempos en ese carril, que está dividido en varios sectores. Hay un tiempo límite mínimo y quien se demore menos, simplemente iba más rápido de lo permitido. Es decir que eventualmente un auto puede sobrepasar el límite, pero si lo compensa reduciendo luego la velocidad lo suficiente, puede salirse con la suya.  Creo que por ahí va lo de Johnson.
 
Nota final para el aparte polémico de la carrera entre Gordon y Montoya. Los dos hablaron después de bajarse de sus autos, pero lo que intercambiaron tampoco fue del todo amable según pude conocer. Cada uno lo corroboró con sus declaraciones a la prensa, en las que Jeff dice que no sabe qué le hizo a Montoya para que corriera contra él tan agresivo como lo hizo.

Quienes han leído este blog previamente, saben que esto no es un tema de esta carrera, sino es algo que viene de semanas atrás y a lo que Montoya quizo poner punto final, sentando un precedente con Gordon, como lo dijo en la rueda de prensa post carrera.
 
El tablero del Chase no se ha modificado demasiado y el único que le ha recortado a Johnson a sido Hamlin, quien por admisión propia, se dice fuera de la conversación por el título. Montoya fue el otro que avanzó, y se coloca a tan solo 8 puntos del cuarto lugar de Tony Stewart, lider del puntaje durante 13 semanas este año.
 
Viene Talladega, la carrera comodín, pues allí o te va muy bien o muy mal. Montoya usará el chasis #902, el mismo con el que estuvo en la pole en Abril de este año, pero que esta vez estará con los colores de Target.

 

Se cancelaron las dos sesiones de prácticas de la Copa Sprint hoy sábado en Martinsville, como se pronosticaba. La lluvia es constante y fuerte, así que los equipos se van a la pista para las 500 vueltas de este domingo, con lo que pudieron hacer el viernes. Para leer lo que pasó ayer, pueden verlo en el post anteior. El pronóstico del clima para el domingo es alentador, con un cero por ciento de probabilidad de lluvia, así que seguramente se espera una bandera de precaución de competición para la vuelta 40 aproximadamente. La especificación de llanta de este fin de semana es la misma que se usó en la primera carrera del año, así que no se esperan mayores dramas por ese lado.

La cita de este domingo es entonces a las 12:30 PM de Colombia y México, 2:30 de Buenos Aires para esta válida 32 de la Copa Sprint, sexta fecha del Chase, .or el canal SPEED.

Un enlace a un artículo que  escribi y que publicó hoy El Espectador en Colombia sobre JPM:  http://www.elespectador.com/deportes/automovilismo/articulo168476-un-dia-nascar-juan-pablo-montoya

 

La segunda mitad del Chase iniciará con un orden de salida que por primera vez no está dominado por los pilotos que disputan el título. Ryan Newman está en la pole, pero es uno de tan solo dos pilotos del Chase que están entre los diez primeros. El otro es Jeff Gordon, siete veces ganador en Martinsville, y quien ha dicho que correrá agresivamente en lo que queda de la temporada, en procura de evitar un cuarto título de Johnson.
 
Mark Martin había dominado la práctica de la mañana que inició con retraso por la lluvia. Fue una sesión importante porque se anticipa lluvia contínua durante el sábado, con lo cual la práctica previa a la calificación podría ser la única del fin de semana. Para anotar que Jimmie Johnson y los suyos trabajaron con eso en mente, pues completaron 72 vueltas, más del doble de las que Martin. Montoya dio 52 y también trabajó en puesta a punto para el domingo. Su tanda más larga inició mejor que una comparable de Johnson, pero el 42 perdía más desempeño al final que el 48.
 
Eso de alguna forma se reflejó en la calificación. Johnson dijo que después de las dos vueltas rápidas estaba listo para escuchar por la radiocomunicación que había hecho la pole. Cuando le dijeron el tiempo no lo creía; sus vueltas fueron casi perfectas pero no las mejores. Seguramente lo serán el domingo una vez se sobreponga al puesto 15, que no es el peor que ha tenido en "Jimmiesville". En 2007 ganó en la primavera partiendo 20, algo que también aplica para la mala calificación de Montoya.
 
Hablé hoy con el colombiano y esto dijo sobre varios temas que hemos tocado en este blog.
 
¿Qué pasa por su mente después de que se acabó la racha de top-5 con lo que sucedió en Charlotte? ¿Lo aterrizó ese mal resultado?
“A mí no me aterrizó, yo sabía que iba a pasar y lo chistoso es que ni siquiera fue culpa de nosotros, que es lo que más duele. Pero esas son las carreras. Eso es parte de lo que pasa y uno hace lo que puede con lo que tiene.
¿La de Charlotte fue esa carrera mala que esperaba en el Chase entonces?
“Todavía falta mucho y muchas cosas pueden pasar. Por ejemplo aquí terminamos calificando muy mal y eso nos va a costar para el domingo porque cuando uno califica bien en una pista así, uno puede ahorrar frenos y cuidar mucho el carro. En cambio desde donde arrancamos va a ser difícil poder hacer eso, pero qué se puede hacer. Para adelante.”
Volviendo a Charlotte: El cambio de cuatro llantas antes del acciente lo hizo caer en el orden de tercero a once, contando también que la parada en pits no fue óptima. ¿Porqué siempre son tan conservadores junto a Brian Pattie, viendo que les cuesta tanto en posición en la pista cambiar cuatro y no dos llantas?
“Siempre que hemos puesto dos llantas nos ha ido muy mal y si usted mira por experiencia, cuatro llantas nuevas son mejores que dos. Si usted coloca cuatro nuevas, arranca de once y en 10 vueltas está otra vez adelante. Entonces ese no es el problema. No es tan fácil como ‘coloco dos y ya’. En el 90 por ciento de los casos, a la gente que pone dos llantas, le va muy mal y va para atrás muy rápido. Nosotros estamos en una posición en la que tenemos carros muy rápidos y no tenemos necesidad de ir por dos llantas para andar adelante. La semana pasada si nos costó ese cambio de cuatro, en cuanto a que arrancamos más atrás de lo que debíamos y eso pudo haber causado el accidente. Pero esas son las carreras. No todas le van a salir a uno.”
Acá en Martinsville, donde la posición en la pista es tan crucial porque es muy difícil hacer sobrepasos, ¿es tal vez más favorable el cambio de dos llantas por esa razón?
“Aquí hay más diferencia entre poner cuatro y no dos llantas. La tracción es muy importante. Si uno cambia dos llantas y hace 30 vueltas y hay bandera amarilla, no hay problema. Pero si le toca a uno hacer 100 o 120 vueltas seguidas, que es lo que aguanta el tanque, ahí si es grave.
Si no hay más prácticas por la lluvia, ¿qué tanto quedaría pendiente por probar?
Como usted vió estamos rápidos. Obviamente el balance para la calificación no estaba bueno, pero para la carrera deberíamos estar bien. 

Algunas fotos:

El 42 en pantalla en el marcador de Martinsville.

 

El 42 de nuevo en sus colores acostumbrados este fin de semana.

 

Kurt Busch esperando que su equipo ajuste su auto durante las prácticas.

 

Los frenos al desnudo. En la esquina inferior izquierda un ventilador, buscando enfriar rotores y calipers. En la Fórmula Uno estos ventiladores son la norma cuando el auto se detiene. En NASCAR lo son también en Martinsville, donde los discos se mantienen al rojo vivo. 

 

Esta foto por sí sola no dice mucho. El aviso en la camisa de este técnico si. Puede llegar a ser uno de los secretos del EGR este fin de semana.

 

Poniendo gasolina el viernes en la noche, el tanque se llenó en 42 dólares con 42 centavos...

 

Cinco carreras, tres victorias. Ese es el marcador del Chase para Jimmie Johnson, quien está reescribiendo sus estadísticas para el play-off de la Copa Sprint. Un quinto lugar ha sido el mejor promedio histórico con el que ha ganado un título el californiano, hablando de las diez válidas finales. En este momento ese promedio está en 3.2. Queda la segunda mitad del Chase y mucho puede pasar, pero contra semejantes promedios, se va a necesitar más que mala suerte para que el nombre al tope del puntaje cambie.

Johnson dominó todos los entrenamientos, hizo la pole y lideró el mayor número de vueltas camino de su sexto triunfo del año. Sin embargo durante las 334 vueltas de esta fría noche de sábado en Charlotte, hubo más de uno que por momentos pareció tener con qué mantener el auto 48 bajo control.

El primero fue Hamlin – como lo anticipábamos - pero una falla de motor lo dejó a menos de mitad de camino. Luego fue Gordon, pero sus cambios de dos llantas, solo le permitieron controlar la carrera por unas vueltas. Estuvo también Kenseth, pero no lograba mantener el ritmo en las tandas largas. Y por último dio la lucha Kahne – otro que teníamos en las cuentas - pero sus pésimos reinicios y una parte final de la carrera bastante corta, lo dejaron con las ganas de un nuevo triunfo en el Lowe’s Motor Speedway.

Hay que aceptarlo de nuevo. Johnson y Knaus están en este momento en otra liga. El de El Cajón, inclusive maquilló una última detención en pits no perfecta por parte de su equipo, con una entrada y salida óptimas de su lugar de atención, sacándole el máximo provecho a esa primera caja. Una vez estuvo de nuevo en aire limpio, Johnson voló, como en los primeros giros en los que fue dominante, después de poner al veterano Mark Martin en su lugar.

The Kid”  y Juan Pablo Montoya terminaron cediendo terreno en el puntaje tras haberse visto involucrados en un mismo incidente durante el cuarto reinicio del día, en la vuelta 125. En la línea interna uno de quienes estaba adelante de repente frenó y generó una reacción en cadena que terminó por ocasionar que Montoya golpeara por detrás a Bowyer y a su vez que Martin lo golpeara a él por detrás, con tan mala suerte que el impacto le dañó toda la esquina trasera derecha. Montoya culpó a Gordon, pero viendo la repetición, no me queda tan claro que él haya sido el culpable.

El auto # 42 perdió totalmente su balance con ese daño en una pista en la que la aerodinámica es fundamental. Luego Montoya perdió el control y una segunda vuelta con el líder. A eso se sumó una penalización, luego salió a volar el pedazo de lámina con el que se había remendado el daño y en realidad el auto jamás volvió a ser el mismo con el que rodó segundo en un momento dado.

Los incidentes pueden pasar, y estas cosas hacen parte de las carreras. Sin embargo entre más metido en el grupo se está, mayor riesgo existe de verse involucrado en este tipo de situaciones. Antes de esa cuarta bandera de precaución, Montoya era tercero. Entró a pits con los punteros y salió en el puesto 11. Al menos seis autos le adelantaron porque cambiaron dos llantas y no cuatro. El resto, lo pasaron porque la detención en pits tampoco fue perfecta, pues hubo cierta demora en la trasera izquierda.

Siendo justos, se pedieron más posiciones por las cuatro llantas que  por esa demora, pero las dos sumaron. Lo del cambio de cuatro ha sido una consntante de la dupla Pattie-Montoya, y una que tal vez viendo lo que pasó esta vez, deberían revisar porque a mi parecer, esta vez resultó desfavorable. Esa política conservadora a primera vista, termina siendo riesgosa cuando se cae en el orden, a pesar de que un puesto once no sea si quiera la mitad del grupo. Pero adelante se respira mejor, se ve mejor, se corre mejor y ahí era donde estaba el 42 antes de esa cuarta bandera de precaución.

Para rematar, las banderas amarillas no les aparecieron esta vez cuando se necesitaban. Hubo mala suerte y este mal día ha salido caro en el puntaje, pues Montoya ahora es sexto en el Chase, a 195 puntos de Johnson. Una eternidad parece ahora, cuando hace una semana la diferencia eran apenas 58.

Como consuelo queda que mientras las circunstancias lo permitieron, Montoya tuvo auto para conseguir de nuevo un top-5. Tal y como lo había mostrado en prácitcas en las tandas largas, su ritmo casi que no tenía par y no de otra forma logró llegar adelante desde la novena fila en la formación de partida.

Viene Martinsville, y adivinen quien es el piloto que más ha ganado ahí en los últimos años. Si, Jimmie Johnson.  Sin embargo el  paperclip es tal vez la pista que mejor se  le ha dado a Montoya historiacamente de las últimas diez. Allí llevarán el chasis 907 con el que se vio dominante en Loudon, camino de un meritorio tercer lugar. 

Puede ser un poco desmoralizante lo de este sábado, pero esto apenas va en su Ecuador y queda todavía mucho Chase por delante. 

Este fin de semana Juan Pablo Montoya correrá de nuevo con colores diferentes. El auto azul tendrá a Lysol, una marca de productos de limpieza para el hogar, como protagonista principal, tomando el lugar de Target. Todas estas firmas tienen acuerdos con la cadena de almacenes, ya que venden sus productos en sus tiendas. De las cinco carreras que quedarán después de este fin de semana, queda otra más en la que habrá colores diferentes en el 42, pero las demás serán con el diseño de pintura tradicional.

Para ver actualizaciones de lo que pase este fin de semana en Charlotte, vean los comentarios a este post en la parte inferior.

Jimmie Johnson consiguió este domingo una victoria crucial en sus aspiraciones de lograr un inédito cuarto título consecutivo en la Copa Sprint. Cumplido el 40 por ciento del Chase, el campeón reinante está de nuevo en primera posición del campeonato, algo que si miramos la historia, no debe caer nada bien a sus rivales. En los tres años anteriores, una vez asumió la punta del Chase, nunca la cedió de vuelta. Lo peor es que vienen Charlotte y Martinsville, las mejores pistas de Johnson, algo que en principio le debería dar más aún más impulso. En principio, si.
 
La semana pasada salieron de Kansas rascándose la cabeza tanto él como Chad Knaus, porque sus estrategias de llantas no funcionaron y una victoria que se veía posible quedó fuera de alcance. Pero esta vez pasó lo contrario y mientras su principal rival sufrió con el incremento en las temperaturas de la pista, el equipo 48 fue rápido en todo tipo de condiciones, pero más cuando estas fueron exigentes con el calor de la segunda mitad de las 500 millas, una vez los cielos se despejaron en Fontana.
 
Aunque Jeff Gordon fue segundo, el verdadero rival y el único capaz de haber mantenido a raya a Johnson, fue Juan Pablo Montoya. Y no lo digo yo, sino el mismo Gordon. “Juan Pablo por lo menos le complicó la vida al 48. Yo jugué con ellos en los reinicios, pero no tenía con qué defenderme, mientras Juan sí tuvo con qué por momentos. A parte de él, nadie más pudo acercásele a Jimmie.”  Y así fue en la primera mitad de la carrera, mientras hubo nubes en el cielo y las temperaturas sobre el asfalto generaban más agarre del que hubo en la práctica final del sábado.
 
Sin embargo esas no fueron las condiciones de la parte decisiva de la carrera y cuando más se deslizaban los autos, era cuando más salía a relucir la labor de puesta a punto de la dupla Johnson-Kanus. Durante el sábado los estuve observando en el garaje durante las prácticas y hasta último momento trabajaron en todo tipo de cambios, grandes, pequeños, unos drásticos, otros menos. Pero siempre probando, reinventándose. Además de eso daban muchas vueltas y lograban acumular tanta información, que luego al digerirla tenían una guía clara de qué hacer en la carrera, dependiendo de lo que sucede con el auto. Johnson y Knaus trabajan desde siempre en la Copa Sprint y ese par se entiende casi sin palabras.
 
Brian Pattie por su lado hizo lo suyo también. Sin embargo hablando con Montoya después de la carrera él recuerda que aun queda mucho por conocerse entre él y su jefe de equipo. No olvidemos que llevan apenas año y medio trabajando juntos y antes de esto Pattie estaba trabajando en Nationwide y no conocía si quiera los nuevos autos de la Copa Sprint. De ahí también que pocas veces se arriesguen a cambiar dos y no cuatro llantas. Les falta pasar por muchas por las que ya han pasado bien o mal Johnson y su jefe de equipo. En una lucha tan apretada como este Chase, en el que un promedio de resultado de 3.5 por parte de Montoya y Martin -el mejor de todos-  no basta para vencer al campeón actual, todo eso marca diferencia.
 
A esta altura de la temporada anterior, Johnson sumaba exactamente el mismo número de puntos en el Chase, descontando los diez que tuvo de bonificación por haber conseguido una victoria más, dentro de las primeras 26 carreras el año pasado.  Eso quiere decir que para ganarle habrá que conseguir triunfos, en plural. Montoya se ve cerca y en cualquier momento puede llegar esa primera victoria en un óvalo. Y lo bueno es que el colombiano llegará a un punto – ojalá – en el que no le sirva más quedar detrás de Johnson, algo que lo llevará a correr pensando solo en el triunfo. Es increíble que en cuestión de semanas Montoya pase de celebrar un top-5, a aceptarlo como este domingo. Por supuesto estaba contento, pero no tanto como para celebrar el tercer puesto.
 
Nota aparte para Hamlin, quien tendrá que visitar esta semana al oftalmólogo junto con su spotter, o no sé si el problema sea de oído o de actitud. En dos días diferentes, liderando la carrera, ha terminado contra el muro por no dejar espacio a la nariz de un auto rival. Lo de la carrera de Nationwide contra Biffle era más entendible pues estaba en medio de dos autos, pero lo de este domingo fue no solamente un error claro que él mismo admitió, sino algo peligroso pues detrás suyo habían 42 máquinas pegadas una a centímetros de la otra en el reinicio. Se hizo la zancadilla solo, sobretodo en el puntaje, pues ha perdido tres posiciones en el Chase y ahora es noveno.
 
Con el paso de las semanas, la lucha se está decantando cada vez más y aunque aun es temprano, probablemente los cinco primeros del puntaje son quienes estarán dando la lucha por el título, o más bien,  del segundo al quinto están quienes pueden aún romper la secuencia de títulos de Johnson.

Denny Hamlin partirá desde la pole este domingo en el Auto Club Speedway en Fontana, California. Dijo que no tenían un buen auto en práctica y que cambiaron la puesta a punto y dieron con una muy buena para la vuelta de calificación. “La última vez que pasó algo así fue en mi primera carrera en Pocono,” dijo Hamlin. Esa carrera la ganó y fue de hecho su primera victoria en la Copa Sprint.
 
La historia tal vez habría sido otra hoy si Juan Pablo Montoya no hubiese golpeado el muro saliendo de la curva 4 en su vuelta de calificación. “Se me acabó el talento,” dijo bromeando sobre el incidente el colombiano mientras inspeccionaba la marca que la barrera SAFER dejó en su auto (ver foto abajo). A esta hora mientras escribo, aún trabajan los mecánicos y casi que cada miembro del equipo 42 en recuperar el auto  # 819, ese mismo que pasó la meta segundo en Pocono, tercero en Atlanta y que lideró 116 vueltas en Indianpolis. Por ahora no contemplan usar el auto de reserva, pues de ser así podrían perder su lugar en la segunda fila del orden de partida del domingo.

El daño en el lado derecho del 42 tras la calificación
 
Personas senior del equipo como Steve Hmiel y Tony Glover, que normalmente no se ensucian las manos y usan camisa blanca, se remangaron esta vez y se pusieron manos a la obra para ayudar a reparar el costado derecho del auto (foto abajo). Tab Boyd, el spotter ayudaba a retirar los adhesivos, para que los encargados de volver a dar forma a la carrocería, puedan hacerlo. Es una labor de latonería, pero del más alto grado de detalle, pues cuando se rueda a más de 200 millas por hora, la más ligera curva en la lámina de metal, puede marcar diferencia.

Todo el equipo trabaja en reparar el daño en el 42

Antes de la calificación, Montoya y el equipo habían tardado más de lo normal en la revisión técnica, pues uno de los oficiales de NASCAR le pidió al equipo modificar la curvatura del labio del guardafango trasero derecho del 42, pues según su criterio, estaba un poco más afuera de lo que a él le gustaría ver. Esto fue después de la práctica, en la que Montoya había sido más de dos décimas de segundo más rápido que Jimmie Johnson y Mark Martin. “Eso pasa cuando muestras la velocidad en práctica,” me dijo Brian Pattie sobre la situación. Fue algo mínimo, nada realmente fuera de las reglas, pero requirió que el mismo Pattie se encargara de doblar la lámina de metal (foto abajo). No solo es un excelente jefe de equipo, ingeniero y estratega, sino además latonero. E igual que  Chad Knaus y Alan Gustafson, está llevando sus autos al límite.

El oficial de NASCAR (de camisa blanca) revisa mientras Brian Pattie dobla un poco el guardafango trasero del 42 antes de la calificación. Luego Montoya lo dobló un poco más... 

Si todo sale bien durante las prácticas y Montoya no va al auto de reserva, que por ahora no es el plan, el colombiano partirá desde el puesto cuatro, en la segunda fila al lado de Johnson. Incialmente era quinto, pero David Reutimann, quien había sido segundo, fue descalificado por la misma infracción por la que le retiraron la pole a Montoya en Kansas el año pasado. Los amortiguadores traseros excedieron el límite máximo de presión establecido por las reglas.
 
Biffle partirá entonces en la primera fila, en busca de la primera victoria del año para él, y la segunda de la temporada para el Roush Fenway en California, pues Matt Kenseth fue el ganador en Febrero. Carl Edwards, otro piloto a tener en cuenta en esta pista, partirá desde el puesto 11 por detrás de Jeff Gordon, segundo en Febrero y tres veces ganador en esta pista al igual que Johnson y Kenseth.

Para ver información posterior a las prácticas del sábado, hagan click en los comentarios, donde aparecerá una actualización de lo sucedido con Montoya en las dos sesiones.
 
El domingo a las 2:15 de Colombia, 4:15 de Buenos Aires ondea la verde por Speed.

La cacería por su tercer título en la Copa Sprint ha iniciado oficialmente para Tony Stewart. ‘Smoke’ y su equipo liderado por el ex-ingeniero del Hendrick Motorsports Darian Grubb, se recuperaron de un sábado complicado en prácticas en Kansas, en el que problemas de motor los mantuvieron en el garaje durante buena parte de las dos sesiones del día. Cambiaron varias partes hasta finalmente encontrar el orígen del problema, y el domingo en carrera mostraron su velocidad desde muy temprano para luego jugar su carta ganadora en el momento decisivo y cobrar así el cuarto triunfo para el equipo #14 durante la temporada.
 
Durante la quinta bandera de precaución del día en la vuelta 147 de 267, Stewart entró a la zona de pits en quinto lugar mientras Jimmie Johnson lideraba, seguido por Juan Pablo Montoya. Los dos punteros cambiaron cuatro llantas a pesar de que 20 vueltas atrás habían colocado un juego nuevo de Goodyears. Stewart y la mayoría de los punteros cambiaron solamente dos, liderados por Greg Biffle quien asumió de nuevo la punta de la carrera tras haber mantenido antes un interesante duelo con “el mejor piloto del mundo,” como él lo llamó por la radiocomuniación mientras alardeaba de poder mantenerlo a raya por varios giros, antes de ceder en medio del tráfico poco después.
 
Aunque aun quedaba casi la segunda mitad de la distancia por recorrer, ese cambio de dos llantas le dio la oportunidad a  Stewart y su jefe de equipo de poner a prueba la misma estrategia que 90 vueltas después y a unas 30 del final, los colocaría en posición de lograr el triunfo. La siguiente detención se cumplió bajo bandera verde y se pensó que podría ser la última para varios aunque el combustible no sería suficiente para algunos. Sin embargo la sexta y última bandera de precaución en la vuelta 237 sacó el ahorro de combustible de la ecuación y la variable llantas estaba clara para Stewart y su equipo, quienes repitieron lo que  ya sabían les había funcionado bien antes, colocándose en punta en esa última entrada masiva a los pits gracias a un rápido cambio de dos llantas.
 
De allí en adelante el aire limpio le permitió a Stewart marcar el ritmo al frente y aunque al final hubo presión por parte de Jeff Gordon, quien venía con hambre de triunfo y cuatro llantas nuevas, las vueltas no fueron suficientes para que el cuatro veces campeón pudiera hacer algo para evitar el primer triunfo de ‘Smoke’ en el Chase. Después de celebrar en victory lane y atender a la prensa, Stewart voló a Knoxville, Iowa, donde corrió en un evento de modelos antiguos en el que partió 27 por problemas de motor en prácticas y terminó séptimo. Vaya forma de celebrar.
 
Situación similar se vivió detrás de los dos punteros entre Biffle y Juan Pablo Montoya. El colombiano al igual que Gordon venía con cuatro llantas nuevas, pero desde la octava posición en el último reinicio, le faltaron vueltas para poder sacar más provecho de su estrategia. Biffle, también con cuatro nuevas, le venció al final pero el colombiano de nuevo sumó un importante top-5 que le permitió no solamente mantener su tercer lugar en el Chase, sino además recortar diferencia sobre el lider Mark Martin y también sobre Johnson. Cedió puntos ante Stewart, pero cada vez se está afianzando más como una amenaza real en la lucha por el título. De todos los Chasers tiene de hecho el segundo mejor promedio en resultado en lo que va del play-off, con 3.7, contra el 3.3 de Mark Martin.
 
La carrera de Montoya fue de nuevo muy movida. El punto alto fue el segundo lugar al cual logró ascender antes de la quinta bandera de precaución, en la cual cambió cuatro y cayó en el orden. Igualmente fue importante el primer tramo de la carrera en el que pasaba carros por arriba y por abajo hasta que empezó a tener subviraje y a perder rendimiento conforme otros pilotos empezaron a usar su misma línea. También positivo fue sumar cinco puntos de bonificación al haber liderado una vuelta por el carril de pits. Cuando los líderes entraron en la vuelta 147, él iba segundo pero su lugar de atención era la tercera caja, después de la meta, mientras la del lider Johnson era la número 24, justo antes de la línea de meta. De esa forma. cuando se detuvo Montoya pasó al #48  en los pits y oficialmente fue primero en ese paso por el lugar de cronometraje.
 
El punto más bajo de la carrera vino después de la penúltima detención. El Chevrolet #42  empezó a sufrir mucho subviraje en la mitad de la curva y  al tiempo estaba excesivamente suelo a la salida de la 2 y la 4. Montoya estaba furioso y se lo hizo saber a Brian Pattie por la radiocomunicación una y otra vez. Le dijo que  si fuese él quien estuviera conduciendo estaría maldiciendo, a lo que Pattie respondió “por eso le pagan a usted tanto dinero… tranquilo, enfóquese!” Después de la carrera Montoya admitió que de rabia pasó a risa con ese comentario de su jefe de equipo, quien ha sabido mejor que cualquiera manejar el temperamento volátil de su piloto. La última bandera de precaución les permitió corregir el problema de balance del auto, pero allí también Pattie dijo haber visto que el splitter se había movido hacia atrás, aunque muy poco, restando carga aerodinámica al frente del auto. Eso ocurrió debido a que Montoya golpeó por detrás a Johnson  unas vueltas antes – como lo hizo con un agresivo Gordon en los primeros giros.
 
Un toque con Keselowski y una llanta trasera baja en la primera parte de la carrera, quedaron por fortuna solamente como anécdotas de una carrera que deja un saldo positivo para el equipo Earnhardt Ganassi Racing. El que Johnson y Gordon corrieran tan agresivamente como lo hicieron contra Montoya en apartes de la carrera, demuestra que se están sintiendo intimidados por el colombiano. Es aun temprano en el Chase, pero con cada semana que pasa el rendimiento de Montoya y su equipo genera más comentarios positivos en la prensa americana. Algunos apuntan a que le está colocando al Chase el picante que esperaban echar de menos con la ausencia de Kyle Busch en el play-off.
 
Comentario aparte para Johnson, quien tuvo una mayúscula decepción este domingo. Fue dominante en prácticas y cuando asumió la punta en la vuelta 62 parecía que se iba a llevar otra victoria más. Sin embargo una vez quedó relegado por la estrategia de llantas de sus rivales, no logró recuperarse como si lo hizo Montoya tras esa quinta bandera de precaución. Luego en una acción desesperada para tratar de poner el auto #48 en aire limpio, fueron por dos llantas nuevas en la última detención, pero Stewart y Kahne salieron de pits por delante y luego Johnson se desplomó hasta el noveno lugar. Eso le permitió a Martin, quien tuvo un día discreto, aumentar en ocho puntos su diferencia en el Chase, gracias a su séptimo lugar.
 
Vamos sin embargo a California el próximo domingo,  a otra de las pistas que le vienen bien al actual campeón y donde intentará sacarse la espinita que le quedó clavada en Kansas.

 

Mark Martin no termina de impresionar. Hoy logró su séptima pole position de la temporada batiendo su record personal de seis en un año, obtenidas en 1989. Ningún otro piloto lleva tantas como él en este 2009. En la práctica de la mañana había terminado con un auto muy suelto, pero junto a Alan Gustafson lograron hacer que su Chevrolet Impala tuviera el balance ideal en la calificación. Las primeras señales para él durante el día habían sido positivas, pues en su primera salida a pista había sido el más rápido. Luego perdieron el norte un poco, pero lo recuperaron cuando contaba. Es un poco la historia de la temporada para este veterano, que hoy ni siquiera usó zapatos de piloto. Con un par de adidas condujo el auto todo el día [ver foto], pues los botines de piloto le incomodan, sobretodo cuando tiene que caminar fuera del auto. Este fin de semana trabajan en garajes contiguos con Juan Pablo Montoya y han intercambiado bastante [en la foto hablan con Tony Glover del EGR]. Queda claro que no pasa nada después de la polémica que se empezó a dar por lo que sucedió entre los dos en el duelo tras el último reinicio en Loudon.

Para Montoya las cosas no salieron del todo bien en la calificación después de una primera prática prometedora. Entrando a la curva 3 en esa vuelta rápida el subviraje fue demasiado, pero aun así el colombiano mantuvo el buen genio pues siente que tiene un muy buen auto entre las manos con este nuevo chasis #906. El viernes en la noche fue a cenar con todo su equipo en la ciudad para compartir con todo el grupo de 17 que lo apoya con su trabajo en cada fin de semana. Todavía es temprano en el Chase y en el garaje número 3 del Kansas Speedway se respira armonía y tranquilidad cuando se pensaría que la presión debería estar a tope por encontrarse más cerca que nunca de los mejores equipos de la Copa Sprint. No solamente van bien el equipo 42, sino que además lo están disfrutando.
 
En este viernes el tema en boca de todos fue el llamado de atención que se le hizo a los equipos #5 y #48 porque sus autos en Dover estuvieron demasiado cerca del límite reglamentario según NASCAR. Durante la inspección en su centro de investigación y desarrollo esta semana, los autos apenas dieron con las medidas límite, casi traspasando las tolerancias que se tienen para ciertas mediciones, una de ellas el desfase del eje trasero respecto al delantero, algo que ayuda al auto a girar más fácilmente en las curvas. Los autos fueron delcarados legales, pero John Darby, director de la Copa Sprint, no garantizó que en una próxima medición de exactamente las mismas máquinas, el resultado de la revisión sea el mismo. Algunas especulaciones apuntan inclusive a que el 48 estuvo fuera del límite en una medición. Chad Knaus tiene un ‘expediente’ bien documentado en las oficinas de NASCAR por haber doblado las reglas en el pasado y cuando se habla de nuevo de un tema en ese sentido el ambiente se pone un poco en contra del equipo estrella de la serie en la actualidad.

Hace mucho viento en Kansas y tal vez esa polémica salga a volar en cuestión de horas cuando el foco pase de nuevo a lo que sucede en la pista. En ese sentudo, el viento justamente está haciendo que el balance de los autos cambie como una veleta de un extremo al otro, haciendo que el comportamiento sea en ocasiones impredecible.
 
Para escuchar a Juan Pablo Montoya hablando del fin de semana, pueden hacerlo este sábado en Motores RCN, o en www.motoresrcn.com haciendo click en viernes. No olviden tampoco la entrevista en exclusiva que concedió Montoya al Canal SPEED, que estará al aire por primera vez este domingo antes de la carrera. 

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