Las 500 Millas de Indianápolis, la Brickyard 400 y el Gran Premio de Fórmula Uno son varios de los eventos más importantes que se han disputado en Indy y en todos Juan Pablo Montoya ha sido protagonista de primer orden. Antes de que el mundial de motociclismo llegara por primera vez a este escenario, se pensaba que el colombiano habría disputado todas las grandes carreras en este mítico escenario y  aunque el gusto de Montoya por las dos ruedas ha sido documentado en el pasado, el correr allí en moto nunca ha sido una posibilidad. Sin embargo este domingo, el colombiano se convirtió en la única persona que puede decir que ha rodado en un IndyCar, un F1, un NASCAR y una moto de velocidad en el Indianapolis Motor Speedway.

Montoya tomó su fin de semana libre de la Copa Sprint para viajar a Indy por tercera vez este año y asistir como invitado a la carrera de MotoGP y dentro de ese marco asumir el reto de subírsele al exmundialista Randy Mamola en una Ducati biplaza. Por experiencia propia puedo decir que Montoya es muy mal 'pato', es decir, es pésimo para ir sobre ruedas como pasajero y Mamola, amigo suyo desde hace varios años, llevaba tiempo tratando de convencerlo de aceptar su invitación para experimentar lo que es llevar una moto de velocidad muy cerca de los límites de la física en una pista de carreras. Finalmente lo hizo y a juzgar por su expresión al bajarse de la moto, que quedó en los registros de foto y video, fue una experiencia que le abrió los ojos, literalmente.


"Es impresionante la velocidad en las curvas y lo mucho que se acuesta la moto. Uno no se da cuenta de eso hasta que lo hace," dijo Montoya en una entrevista de televisión que concedió al portal de motogp.com, donde se puede ver el video. "No da miedo pero lo difícil era agarrarse en las frenadas porque cuando Randy frenaba yo no tenía control de nada.  Es un ejercicio físico duro," agregó el colombiano quien por unos minutos se enfundó los cueros Alpinestars rojos y blancos de la marca de Borgo Paginale. No de otra forma podría darse algo así, pues a pesar de su afición por las motocicletas, él no ha sido nunca de los que ven en moto por carretera.

Montoya fue invitado de honor de Dorna, la compañía que gestiona el mundial de motociclismo y le dio tal importancia a su presencia, que no solamente lo reseñó en cámara durante la carrera sino que además le pidió entregar el trofeo al ganador Dani Pedrosa. Alguien con tanta historia en Indianapolis sin duda iba muy bien el podio, el mismo que varias veces estuvo cerca de visitar en sus participaciones en la Fórmula Uno. Más contento que el catalán Pedrosa, alguien realmente poco expresivo, estaba el actual líder y seguramente próximo campeón Jorge Lorenzo, quien por su forma de correr seguramente habrá encontrado en el pasado a Montoya como una inspiración.

Las fotos son cortesía de www.jpmontoya.com. Abajo parece con Jairo Gonzales junto a Il Dottore Valentino Rossi, quien correrá desde 2011 en Ducati, así como en el podio entregando el trofeo a Pedrosa.

En mi twitter pueden encontrar además como lucirá en 42 el próximo fin de semana en Atlanta. Habrá un patrocinador principal bien especial, muy afín a la faceta como padre de Montoya.

 

 

 

 

Kyle Busch dio esta semana una nueva muestra de ese talento innato y espíritu de corredor que le ha valido tantos seguidores, pero a la vez detractores, pues se enfrenta y corre fuerte contra el que sea sin importar sus pargaminos o su apellido. Tres triunfos en tres carreras disputadas en cuatro días en Bristol son algo para enmarcar, pues fueron además conseguidas en circunstancias diferentes. La del miércoles de las camionetas, manejando para su propio equipo, llegó por supuesto con mucha velocidad pero también estrategia de combustible. La del viernes en la Nationwide fue polémica, pues tocó a Brad Keselowski para quitarle la punta en un apretado duelo en los últimos giros. La de este sábado en la Copa Sprint fue remontando desde el puesto 19 de partida y luego siendo dominante en punta una vez logró superar a Jimmie Johnson, quien se vio imbatible en un principio. Jamie McMurray y David Reutimann lo pusieron en aprietos por momentos, pero al primero lo superó con una maniobra muy astuta entrando a pits y al segundo con una de manual, tradicional de las carreras en pistas cortas.

"El día que salga de una pista contento por haber perdido, no estaré acá por las razones correctas," dijo Busch en la rueda de prensa post carrera. Él vive para ganar y tal vez esa ambición le ha salido costosa en términos de campeonatos, pues hasta ahora a pesar de sus 78 triunfos en carreras de NASCAR, solamente cuenta con la corona de Nationwide que obtuvo el año pasado. Hace dos parecía ir encaminado hacia el título de la máxima división, pero todo se vino abajo en las últimas diez fechas y en 2009 se perdió el Chase. Este año no han probado ser tan contundentes, pero poco a poco la química con su jefe de equipo Dave Rogers empieza a mostrar resultados. La pasión de Kyle es única y se respira cuando hable de sus autos. Si hubiese otra carrera de NASCAR mañana, seguro la correría y saldría a ganar. De hecho esta semana va a competir en un evento de off-road y me gustaría verlo en Montreal el próximo domingo, aunque por ahora no está programado que tome la partida allí, pues su equipo de camionetas estará en Chicagoland. Este tipo es un fenómeno y a más de un equipo de Fórmula Uno le da curiosidad por saber qué habría sido de él en la máxima.

El equipo 18 está prácticamente garantizado dentro del Chase y Kyle ha dicho que las próximas dos carreras demostrarán si están o no al nivel de dar realmente la lucha por el título, pues a pesar de que ha ganado previamente tanto en Atlanta como en Richmond, él dice que no son de sus mejores pistas. Mirando más en detalle el puntaje a dos de iniciar la lucha por el título, se puede decir que está casi lista la foto de los doce que estarán en el playoff final. Bowyer, con su cuarto lugar en Bristol, se ha hecho a un margen de 100 puntos sobre el puesto 13, que ahora está en manos de un recuperado  McMurray. El veterano Mark Martin es puesto 14, a tan solo un punto del ganador de las 500 de Daytona, pero la historia del Chase dice que la mayor desventaja que ha conseguido superar un piloto a dos carreras del corte es de 90 puntos. Lo hizo Kasey Kahne en 2006 y pare eso necesitó una victoria y un tercer lugar, contra un puesto 9 y un 18 de Tony Stewart, quien se quedó sin poder defender su segunda corona. Imposible no es, pero si bastante difícil para McMurray, Martin, o incluso Ryan Newman, quien está a 118 unidades.

Por undécima ocasión en la temporada Juan Pablo Montoya ha logrado terminar una carrera entre los 10 primeros, cifra que iguala lo que tenía hace exactamente hace un año camino a un Chase que como ya hemos mencionado, no se dará en esta temporada. Corroboró su velocidad de prácticas el 42, pero desafortunadamente cuando mejor ubicado estuvo se produjo el contacto con Jimmie Johnson. En mi opinión las repeticiones no dejan del todo claro lo que ocurrió, aunque diera la impresión que el auto del colombiano se aleja un poco del muro antes de hacer contacto con la esquina trasera derecha del 48 del campeón reinante. Sin embargo es Bristol, el óvalo más corto de la temporada y donde el contacto es en ocasiones inevitable e inesperado. Si bien Montoya mostró de nuevo tener mucho ritmo después del incidente que dañó la esquina delantera derecha de su Chevrolet, fue después de eso que McMurray se empezó a perfilar como rival de Kyle al frente. ¿Habría podido ser Montoya? No lo sabremos ni tampoco si Johnson habría tenido con qué recuperar la punta más adelante, pero antes de eso era el 42 el que mejor había rodado entre los del Earnhardt Ganassi. El colombiano lamentó haber comprometido la carrera de Johnson en una maniobra que obviamente no fue intencional, como lo entendió el propio piloto del Hendrick Motorsports, que a esta hora ya debe haber revisado el video para entender si fue o no su error el que lo dejó contra el muro.

Creo que definitivamente este 2010 no se irá en vano para el Earnhardt Ganassi aún sin ninguno de los dos pilotos en el Chase. Es una temporada que ha servido para consolidarlos como una de las escuadras referentes en desempeño en todo tipo de pistas. Cada fin de semana están poniendo en pista autos muy rápidos y constantemente compiten entre los diez o cinco mejores. Montoya ha sido parte de este proceso que claramente va apuntando en la dirección correcta, aun si han tenido que pasar cuatro temporadas completas. Llegar al nivel de un equipo que lleva junto tanto tiempo como Hendrick-Johnson-Knaus, no se va a lograr en un abrir y cerrar de ojos y eso es algo que entiende Chip Ganassi. Por eso el equipo por ahora seguirá como está y seguirán ceñidos a su plan, pues cuando se junte el desempeño de este año con la consistencia del anterior y se agreguen las lecciones aprendidas en esta temporada, se tendrá uno de los equipos más fuertes de la Copa Sprint, ojalá en 2011.

Estaré de descanso de Copa Sprint esta semana que viene, pero pendiente de la Nationwide, aunque mi itinerario me llevará el próximo domingo a una de las pistas más legendarias y bellas del mundo, en un reencuentro con algunos viejos amigos al otro lado del Atlántico. Les contaré más después. Buena semana para todos!

 


Este sábado no querrán perderse la válida 24 del año de la Copa Sprint de NASCAR en una de las pistas más pintorescas del mundo, la famosa Bristol Motor Speedway, que resulta tan impresionante como inverosímil para poner a correr allí 43 autos juntos ante cerca de 160.000 aficionados. Tanto así que fue el escenario seleccionado por los directores de la película animada CARS para la carrera con la que inicia la historia de Rayo McQuenn, un carro de NASCAR muy famoso entre las audiencias jóvenes. La cita es en la noche a partir de las 6:30 pm de México y Colombia, 7:00 de Venezuela, 7:30 de Chile y República Dominicana, 8:30 de Argentina por SPEED.

Fue un viernes de mucha actividad en "Thundervalley" con dos sesiones de práctica y la clasificación de Copa Sprint, en la que Jimmie Johnson logró su primera pole position de la temporada. ¿La primera? Si, a pesar de haber partido en la primera fila en cinco ocasiones en las últimas ocho carreras, apenas es la primera vez que lo hará desde la primera posición este año. Logró la pole después de haber completado 153 vueltas en total durante las dos prácticas, 143 en la primera del día. Probaron muchas cosas con Chad Knaus pues querían asegurarse de que su auto rodara bien en las diferentes líneas posibles en el peralte, que a juzgar por la carrera de Nationwide, darán para una competencia bien movida.

El nuevo compuesto de llantas seleccionado por Goodyear para este fin de semana ha dejado una huella bien ancha sobre el concreto de Bristol, a tal punto que para muchos pilotos la línea externa, muy arriba en el peralte, ha resultado la ideal y tal vez seguirá siéndolo para la carrera. Sin embargo para poder avanzar bien en el tráfico omnipresente en esta media milla durante las 500 vueltas, hay que tener un auto que pueda rodar bien por la línea interna también, que fue la que usó Johnson en su vuelta de clasificación. Todo esto para decir que el auto 48, ganador en esta pista en Marzo por primera vez, está haciendo todo lo necesario hasta ahora para hacerse a un doblete en Bristol. Tuvieron además el sexto mejor promedio en 10 vueltas consecutivas durante la primera práctica.

Hablando de favoritismos, durante su primera rueda de prensa del día Johnson habló sobre el Chase que ya se acerca y dijo que el favorito para él era Kevin Harvick, por lo mostrado no solamente en Michigan la semana pasada sino durante toda la temporada regular. Antes del actual campeón, Jeff Gordon también habló en ese mismo sentido, pero luego el líder del puntaje apuntó el dedo hacia Johnson como el hombre a batir. El del Hendrick Motorpsorts quiere intentar colocar la presión sobre Harvick y hacerles creer que tienen la situación controlada. Sin embargo Johnson y los suyos tienen este formato del Chase muy bien descifrado y en estas últimas carreras no han hecho otra cosa que probar y afinar la puntería a nivel técnico para las diez fechas finales.

Juan Pablo Montoya logró su sexto top-10 en clasificación en forma consecutiva y partirá octavo. Se vio muy rápido durante las tandas largas y según él mismo dijo durante la clasificación, tienen un buen auto en puesta a punto de competencia, algo que prueban los registros de cronometraje pues marcó el mejor promedio de 10 vueltas consecutivas, seguido por su compañero de equipo. Tuvo el sexto turno para clasificar y de esa forma iba a ser muy difícil aspirar a la pole, que tuvo provisionalmente durante algunos minutos antes de que Ryan Newman y luego otros seis mejoraran su registro. La cuarta línea será toda del Earnhardt Ganassi Racing pues séptimo clasificó Jamie McMurray, aún con aspiración de entrar al Chase, aunque la lucha real es por el puesto 12 entre Clint Bowyer y Mark Martin, quienes partirán en los puestos 24 y 13 respectivamente.

Volviendo a Montoya parece que de los cuatro equipos convocados por Goodyear para las pruebas en esta pista a finales de Junio en Bristol, el 42 fue el que mejor provecho sacó de todos los kilómetros acumulados durante los dos días de entrenamientos. Los otros fueron el 11, el 6 y el 82. Sin embargo tendrán que seguir el cambio en las condiciones durante la carrera, sobretodo porque las prácticas fueron de día y la competencia en su mayoría será bajo las luces. Montoya fue rápido también en la fecha que se cumplió en Marzo, en la que lideró sus primeras 29 vueltas en Bristol antes de verse involucrado en un accidente múltiple. Con suerte y buena estrategia este sábado el colombiano podrá lograr su mejor resultado en esta pista e inclusive meterse en la disputa por la victoria. Su mejor hasta ahora en Bristol es un puesto nueve en la primera carrera del año pasado.

Para ponernos al día con las noticias, como lo ancitipaba la semana anterior, Budweiser fue anunciado como patrocinador principal para el auto de Kevin Harvick el próximo año. El acuerdo con el Richard Childress Racing es por 3 años y 20 carreras puntuables más dos extracampeonato en cada temporada. También se anunció en esta semana que termina que Marcos Ambrose firmó con el Richard Petty Motorsports para 2011 y más allá. De igual forma se dio a conocer el calendario 2011 de las tres series nacionales, confirmando algunos de los cambios que dimos a conocer también en este espacio. Las grandes novedades son la carrera en Kentucky en Julio y el inicio del Chase en Chicagoland. Serán de nuevo 36 carreras, que terminarán el 20 de Noviembre con sabor latino en el Homestead-Miami Speedway.

En otras noticias más reciente, Casey Mears releva a Max Papis en el auto 13 del Germain Racing, el veterano Jeff Green regresa a Copa Sprint en el auto 26, mientras que el novato Kevin Conway estará con el 7 del Robby Gordon Motorpsports, cedido por el anfitrión quien estará en el 07. Todos cambios de última hora.

Ojo a Kyle Busch pues ganó el miércoles en las camionetas, este viernes en la Nationwide y aunque no se ha visto muy rápido en Copa Sprint en entrenamientos ni clasificación, no se puede descartar tampoco. Busca hacer historia con triple victoria esta semana en Bristol, algo que nunca se ha logrado antes.

Nos vemos este sábado en la noche por SPEED.

Hace 16 años el equipo Richard Childress Racing no gana un campeonato en la máxima división de NASCAR, desde ese 1994 en el que Dale Earnhardt lograra su séptima y última corona en la entonces conocida como Winston Cup. Este domingo sin embargo el anhelo de volver a ser monarca de una serie que fue dominada por él y Earnhardt durante años, parece estar al alcance de las manos de su piloto Kevin Harvick, quien logró una contundente victoria en Michigan, una pista que recientemente había sido una de las peores para el RCR.  Fue su tercer triunfo de la temporada y uno que le permite ser el primer piloto en asegurar matemáticamente, con tres carreras de anticipación, su lugar en el Chase de este año. Eso además de los 10 puntos de bonificación, que lo colocan a 20 de Denny Hamlin y Jimmie Johnson, quienes por ahora iniciarían las últimas 10 fechas decisivas del año encabezando en puntaje.

Hamlin logró sobreponerse a un mal inicio de carrera y a problemas eléctricos que de alguna forma lo perjudicaron durante las 400 millas, pues no podía hacer uso de ciertas ayudas con las que cuentan los pilotos como ventiladores de frenos y llantas. Cuando las nubes aparecieron su auto resucitó y de la mano de una buena estrategia de su jefe de equipo Mike Ford, estuvo en posición de haber dado la sorpresa hasta faltando 10 vueltas para el final, cuando finalmente tuvo que cederle a Harvick esa línea externa que tan bien le funcionó durante toda la carrera al 29. Tras Hamlin los autos Roush Fenway de Edwards, Biffle y Kenseth completaron el top 5 con tal vez la mejor carrera del año para el equipo en mucho tiempo, dándole a su jefe Jack Roush un buen regalo de bienvenida a la pista tras sobrevivir un accidente aéreo hace menos de 20 días.

Juan Pablo Montoya logró un sólido top-10, que por momentos se vió como un posible top-5. Después de haber rodado bien en el inicio de carrera, el 42 perdió totalmente el balance y el colombiano padeció con un auto demasiado suelto. "Dios! Si está suelto este carro," dijo por la radiocomuniación en una ocasión mientras intentaba no perder el control y mantenerse en la vuelta del líder. En dos ocasiones tuvieron que anticipar las detenciones en pits porque los tiempos eran realmente altos, algo que probó ser la decisión correcta, pues así pudieron mantenerse en la vuelta del puntero.

Otra decisión acertada fue la de haber colcado cuatro llantas nuevas en la quinta y eventualmente última bandera de precaución. Antes de entrar a pits Montoya y Pattie evaluaron las opciones, aunque el piloto dijo al final a su jefe de equipo "es su decisión". Era quedarse fuera y mantener posición en pista en el top-10 o ir por cuatro llantas y buscar aprovechar una ventaja en agarre en las últimas 28 vueltas. Fue lo segundo, que resultó bien pues antes de que salieran las amarillas, Montoya perdía terreno. Además fueron bastantes los que siguieron la estrategia del 42 en el remate y eso ayudó a que no perdieran tantas posiciones para el reinicio. En los giros finales logró llegar hasta el quinto lugar, pero sucumbiría ante el trío de Roush para cruzar la meta en un buen séptimo lugar, su décimo top 10 del año. El año pasado a esta altura y ad portas del Chase, tenía once.

Dos cosas que me gustaron de Montoya en esta carrera fueron sus reinicios agresivos que me recordaron los de su época de la CART, y por otro lado su cambio de filosofía en cuanto a sus líneas de carrera. Tradicionalmente la línea alta en el peralte ha sido la mejor para Montoya en la mayoría de óvalos de alta velocidad, pero esta vez, sobretodo al final cuando se logró hacer el ajuste necesario para que el auto tuviera subviraje, rodó por la línea interna. Lo hizo porque el auto así se lo pedía. El subviraje es algo que normalmente le ha costado a Montoya manejar en todas las categorías y tradicionalmente ha sobrevivido mejor un auto suelto. Sin embargo el de este domingo era pasado de suelto y por una vez creo que se alegró de que sentir falta de agarre en las llantas delanteras, respecto a las traseras. En ocasiones Montoya puso todo el auto por debajo de la línea blanca que demarca el interior de la curva, pero así rendía bien. Mostró versatilidad.

De otro lado fue una carrera para el olvido para los del Hendrick Motorsports, con un Jeff Gordon que pudo haber sido rival por el triunfo, pero que no lo fue por culpa de una llanta baja. Jimmie Johnson fue puesto 12 al final después de haber liderado los primeros giros, aunque reveló antes de la carrera que están con su equipo probando partes y puestas a punto para el Chase. Ellos dan por un hecho que estarán entre los 12 que disputan el título y se pueden dar ese lujo de experimentar. Mark Martin cometió un costoso error muy temprano en la carrera y eso le ha costado perder su puesto dentro del Chase por ahora. Dale Jr, estuvo invisible.

Joey Logano se está convirtiendo en el niño problema para algunos de los pilotos establecidos. En Pocono en el mes de Junio él la emprendió contra Harvick, pero esta vez tuvo que huir ante un muy enfadado Ryan Newman, quien le dio un fuerte empujón al espigado piloto. Los oficiales de NASCAR no tomarán ninguna acción en esto y de hecho el director de la Copa Sprint John Darby, bromeó diciendo que ha visto peores empujones de clientes intentando entrar a un Walmart.

Terminada la carrera otro hecho interesante es que se dió a conocer la inspección que hará NASCAR de 16 motores - el del 42 uno de ellos -  para revisar como están los diferentes fabricantes en cuanto a potencia. No sorprendería que el dinamómetro muestres que los motores del RCR y el Earnhardt Ganassi son los de más caballaje. Les contaremos en este especio lo que se conozca a ese respecto.

Las prácticas de este sábado en Michigan han decantado un poco el grupo de favoritos para estas 400 millas, que se podrán ver en vivo por SPEED. Los autos del Richard Childress Racing se mostraron fuertes y corroboraron sus muy buenas clasificaciones, que no son usuales en ninguno de sus tres pilotos, con muy buen ritmo en las tandas largas. También se vieron rápidos los autos del Roush Fenway Racing, a tal punto que David Ragan, el eslabón debil normalmente, fue el segundo más rápido en la sesión final. Carl Edwards marcó el mejor promedio de 10 vueltas consecutivas en el Happy Hour y buscará celebrar en su cumpleaños con una victoria. El primo no gana desde Homestead 2008, es decir hace 58 carreras. Johnson también se vio rápido en prácticas y de nuevo habrá que tenerlo en cuenta, mientras que los que se vieron perdidos fueron los del Joe Gibbs Racing. De hecho intercambiaron autos en la primera práctica del día Kyle Busch y Denny Hamlin, buscando un norte en el balance de sus autos. En la Nationwide tampoco estuvieron tan brillantes como de costumbre los Toyota Camry del JGR. Aplastante el local Brad Keselowski en la segunda división con su victoria y de hecho no estuvo mal en las prácticas de Copa Sprint.

Juan Pablo Montoya terminó el día contento y pensando que puede tener la oportunidad de ganar la carrera. Tanto él como sus rivales sin embargo, tendrán que tener presente todo el día el tema del ahorro de combustible, que ha resultado decisivo en muchas ocasiones en este Michigan International Speedway. Hoy el colombiano habló 6 días después de su victoria y esto dijo antes de afrontar la fecha 23 de la temporada, en una pista en la que obtuvo hace 10 años una de sus más recordadas victorias, derrotando en un apretado y emocionante final a Michael Andretti en el marco de la entonces conocida como serie CART.

¿Pasó una mejor semana después de ser ganador de nuevo?
Si, la semana ha sido mucho más tranquila y divertida. El ambiente en el equipo es mucho mejor y todos están más calmados. Cada uno está haciendo su trabajo. Llegamos acá y clasificamos bien otra vez, osea que todo va muy bien.

Cuando ganó en Sonoma dijo que era una victoria que se esperaba por su experiencia en circuitos. ¿La de Watkins Glen como la toma?
Cuando ganamos en Sonoma fue ahorrando combustible, no éramos los más rápidos. Habíamos dominado muchas carreras, pero no habíamos podido concretar al final desde eso. El haberlo hecho finalmente fue muy bueno.

¿Celebró mucho?
No. Me fuí para mi casa, saludé a la familia y a la bebé, me dormí y el lunes lo pasé con ellos porque el martes me fui para el Hospital St. Jude y a la Casa Target el miércoles. El Jueves estuve en las pistas de prueba de General Motors manejando un Corvette y asustando a algunos pasajeros. Me divertí mucho. La pista me gustó porque tiene subidas, bajadas y curvas con camber contrario. Fue entretenido.

¿Se siente relajado ahora sabiendo que no estará en el Chase, pero que tiene con qué ganar más carrera?
Es increíble porque si ud. mira, hemos liderado muchas más vueltas y hemos clasificado mucho mejor, además de tener más velocidad que el año pasado, pero aún así estamos a 200 puntos del puesto 12 contando todos los errores. Creo que esa es la realidad, pero de otro lado pienso que esto es una buena lección para el equipo y para mí. Hay que pasar la meta siempre. Al mismo tiempo, ahora podemos asumir más riesgos y tomar estas carreras para entender cosas y mejorar aún más. Si terminamos de 20 un fin de semana, ya no importa. Si quedo 19 o 20 en el puntaje, me da igual.

¿Puede ganar este domingo?
Tenemos un carro muy bueno. Si podemos ganar, no lo sé. En esta pista siempre estamos en los 5 primeros todo el día y al final el carro no funciona como queremos. Probamos muchas cosas en los entrenamientos y si funcionan en carrera, creo que tenemos posibilidades.

¿En qué áreas cree que deben mejorar aún más su equipo y ud.?
Tenemos la velocidad. Las paradas en pits están mejorando. Tenemos que ejecutar mejor en carrera, tanto yo manejando como el equipo con el carro. Tenemos que convertirnos en rivales por el título, no en rivales por entrar al Chase. Para eso tenemos que aprender a tomar mejores decisiones, más agresivas, como cambiar dos llantas y ver qué pasa. La última vez aquí iba tercero, pusimos dos llantas y terminamos como de 13. Cuando uno pierde tantas posiciones al final es imposible recuperarse. En Chicago después de eso cambiamos la estrategia y tenemos que aprender a hacer lo necesario para que las decisiones que tomemos nos funcionen.

¿Qué cree que habría podido ser de este año sin tantas malas carreras?
Tenemos ya siete carreras que no hemos terminado y estoy a más de 200 puntos del Chase. Si cambiamos esas 7 que no terminamos por puestos 15, probablemente estaríamos como de sextos en los puntos. Si hubiésemos entrado al Chase sin embargo, creo que aún nos faltaría para pelear el título. Vamos paso a paso. Con cada temporada hemos ido mejorando y si seguimos haciéndolo, llegaremos a más triunfos y al campeonato.

Kasey Kahne inició esta semana dando noticia y este viernes nuevamente se hizo a los titulares. Tras darse a conocer este martes que el piloto preferido por la seguidoras de NASCAR estará con el Red Bull Racing Team el próximo año antes de dar el salto al Hendrick Motorsports en 2012, demostró en pista que más allá de lo que pase con su futuro él sigue concentrado en su presente con el Richard Petty Motorsports. Kahne logró en Michigan su segunda pole del año, la primera en un óvalo en esta temporada y la número 18 de su carrera en una pista en la que en 2006, patiendo desde la pole, logró una de sus once victorias hasta ahora en la Copa Sprint.

El campeón reinante Jimmie Johnson fue quien resultó desbancado de la pole al final de la sesión de clasificación, pero antes que él fueron Cint Bowyer, Juan Pablo Montoya y Greg Biffle quienes tuvieron su nombre al tope de la tabla de tiempos. Como es común cuando se disputa la pole en las tardes, quienes salen a la pista de últimos suelen tener las mejores condiciones y eso en parte explica la progresión de los tiempos y como fue cambiando de manos esa primera posición. A pesar de haber tenido el turno 12 de 47, Montoya se mantuvo un buen rato en la pole provisional, pero más importante que eso, rodó muy bien en puesta a punto de carrera en la práctica previa, en la que su equipo trabajó bastante para la carrera, pues es posible que llueve este sábado en las dos sesiones libres programadas.

El impulso de la victoria de Watkins Glen se matiene y las cifras siguen corroborando el rendimiento del equipo 42, que junto al 48 del campeón reinante, son los únicos que han calificado en los primeros 10 en las últimas 5 fechas. Johnson ha calificado cuatro veces en primera línea en las últimas seis carreras y llega a Michigan buscando su primer triunfo en esta, una de cuatro pistas en las que nunca ha ganado. En sus dos últimas visitas sin embargo, es quien más giros ha liderado. Está tocando la puerta y aspira a tachar de la lista a Michigan este año, como ya lo hizo con Bristol y Sonoma. Para eso sin embargo tendrá que manejar mejor el ahorro de combustible, su talón de aquiles en fechas anteriores en este óvalo de dos millas y un factor que suele ser decisivo en esta competencia.

Los pilotos del equipo Roush Fenway buscarán también este fin de semana darle un buen regalo de bienvenida a la pista a su jefe Jack Roush, quien este viernes, apenas 17 días depués de su accidente aéreo, estuvo en Michigan. El hombre del sombrero lució de buen ánimo, a pesar de haber dado a conocer que perdió la visión en el ojo izquierdo. Sufrió una lesión en la espalda, en un pómulo y en la mandíbula, entre otras, pero aspira a que fuera de su ojo izquierdo, todo vuelva a quedar como antes. Dijo inclusive que piensa seguir volando sus aviones. Biffle fue el mejor de los suyos este viernes, aunque cuenta también que los motores Roush-Yates equipan el auto de Kahne.

Además de Biffle, Carl Edwards llega a Michigan como uno de los favoritos pues no solamente su desempeño viene en ascenso, sino que además sus estadísiticas en esta pista son impresionantes. En doce participaciones tiene dos triunfos y solamente dos veces ha terminado fuera del top-10. Siempre ha terminado en la vuelta del líder desde su primera participación hace seis años, que fue su estreno en la Copa Sprint con un puesto 10. Además el "primo" está de cumpleaños este domingo y podría convertirse en apenas el tercer piloto en celebrar victoria en su cumpleaños, que de conseguirla, sería la número 12 para su equipo en su pista de casa, algo que impondría allí una nueva marca.

Repasando esta semana, se destaca como otra noticia el acuerdo entre Paul Menard con Richard Childress para el 2011 y más allá. El año pasado el equipo tuvo cuatro autos y su peor temporada en mucho tiempo, pero esta vez Childress asegura que es el momento correcto para expandirse a cuatro autos otra vez. Seguramente el aporte económico del negocio familiar de Menard, le permitirá no caer en los mismos errores que el año pasado. Además Menard no lo ha hecho mal este año y ha mostrado en algunas ocasiones que puede ser más que un "hijo de papi". Se espera también que el próximo martes se de a conocer que el actual patrocinador de Kahne, la cervecera Budweiser, pase a ser uno de los auspiciantes principales del actual líder del campeonato Kevin Harvick, ganador del Budweiser Shootout en sus dos últimas ediciones.

También se espera pronto la confirmación del calendario 2011 de la Copa Sprint, que ya se conoce tendrá varias novedades, entre ellas la inclusión de una fecha en el Kentucky Speedway. Esto se da sin embargo a costa de la pérdida de una de las fechas en Atlanta, una de las pistas con mayor tradición y de propiedad de la firma SMI, dueños también de Kentucky. También California perdió una de sus fechas y la segunda carrera del año pasará a Phoenix, mientras que Kansas tendrá dos fechas en el calendario. Chicagoland abrirá el Chase de 2011 y está por definirse aún qué otros cambios puede haber en las últimas 10 carreras, pues hay presión para cambiar el escenario de la gran final de la temporada.

Eso por hoy... recuerden que la cita por SPEED es este domingo a partir de las 12m de México y Colombia, 12:30 de Venezuela, 1:00 pm de Chile y República Dominicana, 2:00 pm de Argentina. Hay alguna probabilidad de lluvia, pero crucen los dedos para que San Pedro ayude.

 

1142... desde que saqué las cuentas el domingo en la mañana me gustaba ese número, que sumaba los días que pasaron entre la primera y la segunda victorias de Juan Pablo Montoya en la Copa Sprint de NASCAR. Aunque no soy un aficionado a la numerología, si es que realmente existe, me hizo sonreir esa cifra por muy abultada que pareciera. Ahora aún más porque se quedará así, ya que este domingo en Watkins Glen, el colombiano puso ese contador en ceros nuevamente y  dudo llegue a sumar tanto para cuando obtenga la tercera victoria.

Me alegró ver de nuevo al Montoya dominante, bajo control, efectivo cuando hubo que dejarlo todo en cada vuelta, hasta la última milésima de segundo. El Australiano Marcos Ambrose era el villano de esta carrera de película, pero en el momento decisivo se quedó corto y sin explicaciones. "No sé qué paso, tal vez un juego de llantas defectuoso... Después de la última parada en pits, realmente no tuve nada para Montoya. Perdí el balance del auto... Felicitaciones a Juan," dijo quien el sábado lograra su tercer victoria en línea en este pista en la segunda división de NASCAR.

Fue una carrera de dos caballos, con un Ambrose que puso la presión y mostró tener más velocidad que Montoya una vez logró ascender al segundo lugar desde su posición 11 de partida. Cuando llegó a espaldas del auto 42, fue el piloto incisivo que ya hemos conocido antes. Los espejos del auto rojo de Target eran amarillos desde la silla de Montoya y en cada frenada se asomaba el Toyota del excampeón de los V8 Australianos. Hubo luego contacto entre la nariz del 47 y la cola del Chevrolet del Earnhardt Ganassi. Ambrose pasó y pareció tener con qué alejarse.

Sin embargo vino una bandera de precaución, la segunda del día, que los puso de nuevo tête-à-tête.  En el reinicio Ambrose perdió la punta y lo lamentaría porque aunque la recuperó más adelante por un giro cuando Montoya entró a pits por última vez, jamás la volvería a tener. Hubo tres banderas de precaución más, pero en ninguna pudo contra Montoya. "Cuando aceleraba el carburador se ahogaba o patinaba las llantas. Fue un drama y no ayudó," explicó Ambrose sobre sus malos relances. Tras la última bandera verde, Montoya se hizo inalcanzable, problema o no para Ambrose con las llantas. En las últimas 16 solo hubo una en la que el australiano fue más rápido y de hecho Montoya marcó la mejor de carrera a 10 del final con un enfático 1min.12.179s.

El márgen de victoria fue abultado: 4.7 segundos y no contra Ambrose sino contra Kurt Busch, pues el de Penske lo sobrepasó en la última vuelta, ya derrumbado. Montoya la celebró en equipo, como correspondía, pues fueron muchas las que tuvieron que perder y de qué formas, para poder finalmente celebrar juntos en Victory Lane. Buena parte del triunfo se le debe a todos los que trabajan, encabezados por Brian Pattie, en la construcción de estos autos que en repetidas ocasiones este año, han mostrado ser de los mejores, o como en Indy los mejores. "Alivio", fue la palabra con la que describió el colombiano su sentimiento de victoria y bromeó con que era la forma de compensar por las palabras duras que tuvo para el equipo la semana pasada en Pocono en la radiocomunicación. Admitió que se pasó hace ocho días.

Fue el fin de semana en el que no se cometieron errores de ninguna parte. Las detenciones en pits fueron buenas, la primera no la más rápida pero si segura ante la amplia diferencia que tenía en punta Montoya en ese momento. La segunda si de ganadores, con 14.6 segundos contras los 15.4 del equipo de Ambrose. Las estadísiticas muestran que los del 42 fueron los quintos más rápidos en pits este domingo. La estrategia fue bien planeada y ejecutada por parte de Brian Pattie, así como los ajustes mínimos en la presión de las llantas para el remate. Desde el viernes, como lo reseñaba en este espacio ese mismo día, su velocidad fue obvia. "Es fácil ir rápido," dijo Pattie que le comentó a manera de elogio su piloto después de las prácticas, refiriéndose al comportamiento del auto. Confiaban en los que tenían.

"¿Sabe qué me gustó?" me preguntó Montoya antes de salir de la pista via a Miami para celebrar con su familia. "La alargada a Ambrose al final," refiriéndose a la diferencia que logró ampliar una vuelta tras otra en el remate sobre su rival. Ese sentimiento de superioridad, de control sobre el oponente y la situación, era algo que no tenía hace tiempo. Fue el volver a encontrar su confianza de antaño y el saberse de nuevo ganador.  Después de la última parada en pits la victoria estaba toda en sus manos y él la concretó con autoridad. "Ejecutamos todo bien hoy," dijo Montoya. Y si, incluído Ambrose.

Este lunes en Motores RCN escuchen todas las reacciones desde Watkins Glen, con las voces de Montoya, Pattie y Ambrose. El programa estará al aire por Antena2 a las 6 de la tarde de Colombia y se puede escuchar también en este enlance haciendo click en Antena2.

Se plantea una carrera interesante este domingo en Watkins Glen, con una formación de partida en la que Carl Edwards dió la sorpresa, logrando su primera pole en un circuito permanente en la Copa Sprint de NASCAR. Ya el viernes en las prácticas Biffle había dado el aviso de lo que se podría esperar de los autos del Roush Fenway en una vuelta rápida, pero un giro conservador de su parte y uno bien agresivo y al límite del "primo" les permite enviar a su jefe otra inyección de ánimo en su lecho de recuperación tras su accidente aéreo de hace dos semanas. Fueron tres décimas y media el márgen por el que Edwards superó la referencia previa, que estuvo en manos de Juan Pablo Montoya durante buena parte de la sesión.

Al final Jamie McMurray desbancó a su compañero de equipo en el Earnhardt Ganassi de la primera fila por menos de una décima de segundo. Fue un poco sorpresivo pues sus estadísiticas en clasificación en esta pista no eran muy buenas en el pasado, a pesar de que en Sonoma si había logrado una pole en el pasado. Tampoco se había visto especialmente rápido durante las prácticas del viernes, pero dió una nueva muestra de que pasa por un buen momento. A McMurray le gusta entrenar en karts y  ha competido a alto nivel en los Estados Unidos. De hecho en las 24 Horas de Daytona de este año no desentonó en el prototipo de la serie Rolex al lado de coequiperos con mucho más bagaje que el suyo en circuitos.

Fuera de la pista llamó hoy la atención la presencia de Chip Ganassi, quien se reunió con Montoya y su equipo en privado. Seguro lo ocurrido la semana anterior en Pocono fue tema, pero como líder Ganassi en esto tiene más un papel conciliador que inquisidor. Él sabe muy bien que este fin de semana es de oportunidad, más aún cuando tiene a sus dos autos entre los tres primeros. McMurray puede este domingo obtener un resultado que le permita mantener viva la opción del Chase, mientras que Montoya es el tipo para pensar en ganar la carrera. Una es la carta de campeonato que quieren mantener viva, la otra la de victoria en un fin de semana que podría ser de triple celebración para el equipo tras el séptimo triunfo de la temporada en la Rolex Grand Am este sábado en Watkins Glen, con un muy buen trabajo de Memo Rojas recuperando la punta con una vuelta rápida antes de su detención en pits, tras haber perdido el liderato en el tráfico. El domingo en Mid Ohio aspira Ganassi también al triunfo en la IndyCar, donde Dario Franchitti parte en la primera fila.

Los Stewart, Ambrose, Busch, Harvick y Hamlin entre otros, serán grandes obstáculos para que Ganassi logre su segundo triunfo del fin de semana, pero como lo contaba el viernes, en los entrenamientos en los que se trabajó a la hora de la carrera y con puesta a punto para la competencia, Montoya fue superior. Llevan tocando la puerta de Victory Lane ya un buen tiempo el colombiano y su equipo, pero la mala suerte, estrategia o errores, los han dejado en el borde de descorchar la champaña, o de rocear el Gatorade mejor. ¿Se abrirá esa puerta este domingo? Véanlo por SPEED a partir de las 12m de México y Colombia, 12:30 de Venezuela, 1:00 pm de Chile y República Dominicana, 2:00 pm de Argentina.
 

Mis últimas visitas a Watkins Glen habían tenido como denominador común la lluvia en alguno de los tres días de acción en la pista, pero este fin de semana parece que no será así y las temperaturas de este viernes han sido bien agradables. Uno de los locales me ha dicho que el pronóstico del tiempo no ha variado en la última semana, lo que resulta una señal favorable. Las dos sesiones de práctica del día vieron condiciones cambiantes sin embargo, ya que en la primera sobre el mediodía las temperaturas estuvieron más altas que en la tarde, cuando las nubes contribuyeron a una mejora en el agarre y por consiguiente en los tiempos.

Greg Biffle, todavía oliendo a la champaña de Pocono, fue el más rápido en las dos sesiones del día y probó ser el mejor en velocidad en una sola vuelta. Ya encadenando varios giros no fue tan clara esa superioridad, pero sin duda los registros que dejó en el tablero son una confirmación más de la recuperación del Roush Fenway Racing y la marca del óvalo azul. Fueron 148 las milésimas que lo dejaron por delante de Juan Pablo Montoya, quien en la primera sesión del día, que fue cuando trabajó en puesta a punto de carrera, pareció no tener rivales en tandas de cuatro o cinco vueltas seguidas. En la segunda práctica solamente dió dos vueltas rápidas y no hubo parámetro para comparar con las secuencias de Ambrose, Stewart o Burton, en la sesión final.

Brian Pattie estaba muy sonriente al final del día y todo el equipo pareció por momentos pegado a las pantallas de cronometraje, viendo que de nuevo tienen un desempeño que los puede colocar en posición de disputar la victoria en las 90 vueltas de este domingo. Montoya no parecía sin embargo fiarse del todo tras lo visto en la primera sesión, aunque respiraba un optimismo precavido al final del día. Tendrá el turno 9 para la clasificación de este sábado en la mañana, lo cual de nuevo lo coloca en la posición que tuvo ya en Indy, donde logró su segunda pole position de la temporada. Históricamente no ha clasificado tan bien en esta pista, en donde un décimo lugar el año pasado es lo más adelante que ha logrado colocarse en la parrilla. Es bien posible que eso mejore esta vez.

Fuera del auto Montoya se vió hablando con varios miembros de su equipo, limando las asperezas que quedaron tras lo ocurrido la semana anterior en Pocono, donde como ya todos sabemos, hubo una discusión por la radiocomunicación entre Pattie y el colombiano, pero que todo el equipo escuchó y que a algunos miembros no les habrá caído nada bien. No ha sido la primera y probablemente tampoco será la última vez que pase. En medio de la altísima presión de una carrera, controlar los ánimos es difícil y la boca a veces se vuelve la válvula de alivio del Montoya. Durante la semana, según una fuente al interior del Earnhardt Ganassi, los dos hablaron sobre lo ocurrido y han pasado la página.

El equipo sabe que esta carrera trae consigo una buena oportunidad para con un resultado dar un giro a la serie de infortunios que el equipo ha vivido en las últimas fechas y que se hacen incontables cuando se mira la temporada por el retrovisor. Frecuentemente en Watkins Glen el ganador no es necesariamente quien se ha mostrado como el más rápido en las prácticas, pues además de velocidad hay que combinar eficiencia en el consumo de combustible, una estrategia acorde y no cometer errores ni abusar del pedal del medio en la pista catalogada como las más dura sobre el sistema de frenos de toda la temporada. En ese particular hay que decir que Pattie ha trabajado en soluciones interesantes, exportando algo de tecnología de la Fórmula Uno, la cual sigue sobretodo en lo técnico. De nuevo hay que darle el crédito por poner en la pista autos rápidos, llenos de detalles interesantes y únicos como en el chasis 1014, uno totalmente nuevo para este fin de semana.


Algunas notas rápidas:

En otros temas, el equipo Richard Petty ha confirmado que AJ Allmendinger seguirá con el equipo por varios años más, algo que le viene muy bien a un piloto al que justamente la continuidad le ha dificultado las cosas desde su llegada a NASCAR.

También se habló este viernes en torno al calendario para el próximo año, que al parecer tendrá como gran novedad la inclusión de Kentucky a costa de la pérdida de una de las carreras de Atlanta, que desde 1960 siempre había tenido dos fechas, inclusive 3 en 1961. Chicagoland Speedway abrirá el Chase en 2011 y Fontana aparentemente perderá su lugar en las últimas 10 fechas el próximo año, justamente abriéndole el espacio a Chicago.

Declaraciones interesantes hubo de parte de Kurt Busch, quien parece aún no pasa la página de lo ocurrido con Johnson en Pocono, a pesar de que los dos hablaron el lunes, después de que Johnson le dejara un mensaje al de Penske el mismo domingo. Tienen un imán esos dos.

Hablando de los de Hendrick anduvieron perdidos en prácticas, en especial Gordon, quien había probado en esta pista en Junio y se esperaba que sacara provecho de ello. La llanta que ha traído Goodyear resulta ser no exactamente lo que ensayaron en esa ocasión y eso parece los tiene aún lejos del óptimo enfretando la clasificación. Gordon inclusive corroboró sus impresiones cuando cedió el volante de su auto a Scott Pruett, quien podría reemplazarlo pues espera convertirse en padre por segunda vez en cualquier momento.

Al final del viernes se cumplió la clasificación de la Rolex con pole, la tercera del año, para Memo Rojas. Están volando el cuate y su equipo. Bien por ellos.

En la Nationwide Jacques Villeneuve fue el noveno más rápido en prácticas, Nelsinho Piquet dió más vueltas que cualquiera y terminó 22, mientras el boricua Victor Gonzales fue 29 entre los 43 que rodaron en la sesión de dos horas. Igual que la Rolex, corren este sábado y lo podrán ver todo por el canal SPEED.

Espero que hayan disfrutado las fotos que subí en mi twitter durante el día. Un ángulo diferente de lo que se ve en los garajes de NASCAR en este escenario único.
Recuerden desde ya que la carrera de este domingo será a las 12m de México y Colombia, 12:30 de Venezuela, 1:00 pm de Chile y República Dominicana, 2:00 pm de Argentina, de nuevo por SPEED.

La semana pasada en Indianápolis Greg Biffle fue sin duda uno de los principales aspirantes al triunfo y aunque tal vez no contó con el mejor auto, sí tuvo uno que en un momento de la carrera lo puso casi al mismo nivel de desempeño de Juan Pablo Montoya, la referencia por segundo año consecutivo en el Brickyard. Al igual que Brian Pattie, su jefe de equipo Greg Erwin pidió cambiar cuatro llantas en la última detención en pits en esa carrera, algo que les pudo haber costado la victoria a pesar de que al final del día salvaron un buen tercer lugar. Pattie y Erwin se montaron en el mismo bus en términos de estrategia la semana anterior y perdieron, si bien la decepción fue mucho mayor para el equipo 42.

Rápido avance a la vuelta 17 de este domingo en Pocono: Erwin pide dos llantas para Biffle en la primera detención bajo bandera de precaución. En ese momento iban en el puesto 19 y salieron de pits en el segundo lugar. Si bien en el reinicio perdieron varias posiciones, lograron prácticamente consolidarse entre los 10 primeros de ahí en adelante, después de que apenas empezando la carrera el auto 16 del Roush Fenway hubiese rozado el muro. De nuevo rápido avance a la última detención en pits de la carrera, a poco más de 20 vueltas del final: Biffle de nuevo cambia dos llantas y se coloca segundo en el reinicio defitinitivo, después del cual logra dar cuenta de Sam Hornish Jr, quien le apostó a que la lluvia prevaleciera, algo que no se dió. Al auto 16 lo volvieron a ver sus rivales en Victory Lane.

Después de la carrera Erwin explicó todo el razonamiento para el cambio de dos llantas que los puso en posición de ganar y luego agregó: "Además así nos ganaron la semana pasada." Biffle luego dijo en inglés: "Monkey see, monkey do," una expresión que básicamente indica que era de lógica e instinto para ellos haber optado por ese cambio de dos, tras lo ocurrido el fin de semana anterior en Indy. Eso a pesar de que quedaban más de 20 vueltas para el final, es decir más de 60 curvas. "Me sorprendió que Gordon y otros cambiaran cuatro," agregó Biffle. "Pero probablemente ellos no habían cambiado dos llantas antes, como nosotros, y no sabían lo que pasaría con el balance del auto si lo hicieran"... "Como nos pasó a nosotros en Indy," agregó Erwin.  Lección aprendida.

Sin embargo también dijo Biffle que lo de dos llantas no es algo que se pueda generalizar, pues depende de la pista, qué tipo de trazado es, qué tan difícil puede ser pasar, etc. Es decir, no es que se pueda hacer la misma apuesta siempre esperando que funcione, ni tratándose de dos, ni tratándose de 4 llantas.

En el remate se vió también que no todos los que optaron por una misma estrategia tuvieron el mismo resultado. Por ejemplo Tony Stewart logró remontar hasta el segundo puesto después de haber cambiado cuatro, mientras Jeff Gordon, líder antes de la última entrada a pits, no logró hacer tanto progreso. Igual con Montoya, quien era segundo detrás de Gordon, después de que la suerte los colocara en el liderato de la carrera en la tercera bandera de precaución del día.

En aire limpio el 42 de nuevo fue otro y en ningún otro momento de la carrera el colombiano estuvo tan corto de palabras en la radiocomunicación. Pasó de repente de un posible top-10 a un probable top-5, con posibilidad de eventualmente dar la pelea por la victoria. El lugar de atención en pits de Gordon estaba justo antes que el de Montoya, es decir que Pattie podía ver lo que Steve Letarte iba a hacer con su estrategia. En igualdad de condiciones iba a ser difícil ganarle al 24 porque ya se había visto en pista, pero aún así la decisión de Pattie fue cuatro llantas. Si hubiese dicho dos y no hubiese funcionado, creo que todos habríamos entendido.

Montoya habló el viernes en cuanto a que con su equipo tenían que aprender cuando cambiar dos llantas y cuando cambiar cuatro y que lo de Indy lo iban a tomar como una lección. El resultado de la carrera de este domingo, muestra quién aprendió y quien no.

Por último, fue reconfortante ver a Elliot Sadler hablar con tanta serenidad después de semejante impacto tan fuerte. El que el motor se hubiese desprendido del chasís en el impacto demuestra que el auto absorbió buena parte de la energía del impacto, de tal forma que Sadler pudo salir de lo que quedó de su máquina por sus propios medios, si bien un poco corto de respiración y con dolor en el torso. Quien se sintió mal por esto, sin duda, fue el campeón Jimmie Johnson, quien dominó la primera mitad de carrera pero se convirtió en villano en la segunda después de haber tocado a Kurt Busch y haber generado, no de manera intencional, los choques tanto del auto de Penske como el de Sadler, quien fue víctima de la reacción en cadena.

Se viene Watkins Glen la próxima semana, otra carrera donde la estrategia puede llegar a ser crucial, pues como en Indy o Pocono, es bien difícil hacer sobrepasos. Ambrose, Stewart, Montoya y Gordon estarán entre los favoritos, todos buscando su primera victoria de la temporada. Estos cuatro tienen en común su buena velocidad en los circuitos permanentes pero uno de los grandes diferenciadores el próximo domingo será la labor de su equipo en los pits. Veremos.

Por cuarta vez este año en la Copa Sprint Juan Pablo Montoya partirá desde la primera fila, esta vez al lado de Tony Stewart y una semana después de haber logrado la pole en la Brickyard 400, carrera que por como terminó para él, fue motivo de muchos comentarios de parte de todos los blogueros,  a quienes agradezco sus opiniones durante la semana. Por supuesto todos hemos querido saber cómo Montoya digirió el que por segundo año consecutivo se le negara el triunfo en la que es considerada como la segunda carrera más importante de la Copa Sprint, después de haber sido dominante desde las mismas prácticas.

Tras obtener el segundo lugar de partida para las 500 Millas de este domingo en Pocono, esto fue lo que dijo Montoya en la sala de prensa frente a los interrogantes de la prensa especializada. Inició hablando sobre lo que fue su vuelta de clasificación, que fue mucho mejor de lo que él anticipaba. "La verdad me sorprendió," dijo el Colombiano. "Habíamos sido como octavos en práctica y en la última vuelta que hice el carro se sintió muy bien. Ya en la clasificación pensé que no le  saqué todo del carro y cuando pasé la meta estaba esperando que me dijeran puesto 15 o algo así, pero me dicen 'P1'. Yo les pregunté si me estaban hablando en serio. Eso me dejó contento. El carro cambió mucho y estamos probando algunas cosas diferentes que parecen estar funcionando."
Habló con Tony Stewart en los pits después de su vuelta de clasificación. ¿Qué le dijo?
"Él vino y me dijo 'No se preocupe por la semana pasada, está bien'. Él estaba tratando de darme ánimo y fue agradable."
¿Cuánto tardó en digerir lo de la semana pasada en Indy?
"Como quince minutos. La verdad no quise hablar con nadie de la prensa porque estaba disgustado y cuando uno está así a veces dice cosas de las que luego se arrepiente. Como equipo ganamos y perdemos juntos y es chistoso pero cuando le pegué al muro terminé ayudándole al equipo a ganar la carrera.
Creo que si hubiésemos cambiado dos llantas, todos los demás habrían cambiado cuatro y probablemente nos habrían ganado también. No sé. Yo prefiero 20 carreras así que estar rodando de 15 todos los fines de semana. Es triste, ya estamos lejos del Chase. Alguien dijo que estrellé el carro solamente porque estaba de mal genio y la verdad es que estaba tratando de mantenerme."
¿Qué habló con Brian Pattie después de la carrera?
"Le mandé un mensaje de texto y le dije 'mire, estamos en esto juntos. Usted me dió un muy buen carro, osea que si no fuera por ustedes yo no habría estado en posición de ganar, así que tranquilo. Pasemos la página que el próximo domingo hay otra carrera. Algún día caerá en nuestras manos'.  Es duro pensar que hemos sido muy rápidos en Indy en los últimos tres años pero una vez me equivoqué yo y la otra hubo una decisión que no fue la ideal. El año pasado cuando yo me equivoqué, Brian no me dijo nada. 'No se preocupe,' fue lo 'unico. Al mismo tiempo, sé que no  gano nada poniéndome de mal genio. Es una lástima que en el tráfico no hubiésemos podido hacer nada porque el carro estaba muy suelto entrando a las curvas. Carl Edwards se metió por dentro a pasarme, yo tuve que corregir y cuando lo hice, supe que no iba a salir bien de la curva."
¿Para usted Indy era ganar o chocar?
"No, yo iba sexto al final. Arranqué y estaba al lado de Biffle y él hizo que el carro se me soltara en la curva dos. Yo me dije 'haga lo que pueda'. Yo estaba tratando de hacerlo pero es que el carro en tráfico era muy diferente. Cometí un par de errores y perdí como dos posiciones, pero yo estaba bien. Apenas reiniciamos y entré a la curva dos, supe que era muy improbable que ganara la carrera. Habría sido bueno marcar algunos puntos decentes pero cuando traté de ir por fuera con Edwards y tuve que corregir, sabía que iba a terminar tocándome con él o pegándole al muro. Fue lo segundo."
¿Habría estado tan molesto el domingo pasado si la carrera hubiese sido en otra pista, no en Indy?
"En realidad no. No me importa. Para mí vale lo mismo ganar en Martinsville o en Indy, y no tengo nada contra Martinsville, todo lo contrario. Cuando corro no digo 'Este es Indy, esta es la que tengo que ganar!'. No es así. Cuando gané en Mónaco en la Fórmula 1 si me emocioné mucho porque esa es la carrera que siempre quise ganar desde que era niño. Ayrton Senna dominaba ahí, yo lo seguía mucho a él y siempre fue divertido verlo. Ese era un objetivo que yo tenía, ganar en Mónaco. Pero como piloto uno solamente quiere hacer lo mejor posible cada semana y ver qué pasa."
¿Cómo ve las cosas para este domingo?
"Espero que no cambie esto por lo que voy a decir, pero nosotros nunca vamos muy bien acá en Pocono y sin embargo Brian toma buenas decisiones y por lo general terminamos con muy buenos resultados. Siempre tenemos suerte con las decisiones de estrategia. Ojalá podamos correr cerca de la punta. Vamos a ver qué pasa. Estamos probando cosas diferentes.
Una de las cosas buenas de no estar en posición de entrar al Chase, es que como equipo vamos a poder probar muchas cosas y lo de la semana pasada lo asumimos como una lección. Tendremos que aprender cuando cambiar dos llantas. En Phoenix este año, estuvimos entre los tres primeros todo el día, luego hubo cinco que cambiaron dos llantas y ninguno de los que íbamos adelante ganamos la carrera. Hay que aprender de esas cosas. Para ganar carreras, hay que perder muchas y creo que no nos hemos dado suficientes oportunidades de ganar. Algún día será."

Hablando de este domingo, hay una mediana probabilidad de lluvia, como ya lo hemos vivido en varios ocasiones en los últimos años en el triángulo de Pocono. Mañana la cita es a las 12m de México y Colombia, 12:30 de Venezuela, 1:00 pm de Chile y República Dominicana, 2:00 pm de Argentina, por SPEED.

"Mala decisión. Mi error. Debimos haber cambiado dos llantas." Esas fueron las únicas palabras de Brian Pattie, jefe de equipo de Juan Pablo Montoya después de haber perdido por segundo año consecutivo una carrera que de nuevo tenían prácticamente en el bolsillo. Esta vez no fue la velocidad en pits. No hubo penalización tampoco. Nada en lo que se pueda decir que se equivocó el colombiano, quien hizo todo lo que pudo por enmendar la falla del año pasado en este mismo escenario.

Pattie la jugó como lo había planeado desde un principio ante la eventualidad de una posible bandera de precaución a pocos giros del final, aunque de hecho no eran tan pocos, casi 20 cuando salió por quinta vez. El auto 42 lideraba por más de tres segundos cuando aparecieron las luces amarillas, poniendo casi todo en manos del equipo, pues no solamente había que decidir si cambiar dos llantas o cuatro, sino además hacerlo sin el menor error. Las notas de Pattie daban predilección por cuatro, algo que confirmó luego Kevin Manion, jefe de equipo de Jamie McMurray, quien dijo que en la reunión de equipo previa a la carrera él también pensaba que cuatro llantas nuevas, y no dos en la última detención, serían claves para pasar la meta primero.

Inmediatamente después de ese servicio final en pits en el que cambiaron cuatro llantas, Montoya cuestionó la decisión de su jefe de equipo, pero Pattie le recalcó que quedaban muchas vueltas para el remate. Finalmente aceptó que debería intentar recuperar 6 posiciones en 18 vueltas, en una pista en la que hacer sobrepasos es realmente complicado en un auto NASCAR. Parecía dado a la tarea, pero vino luego un mal reinicio, lo pasó Greg Biffle, quien por momentos pareció ser tan rápido como él, y luego no lograba avanzar ni mantener su posición. En la radiocomunicación la frustración era expresa en la voz del colombiano, quien poco después, terminó chocando contra el muro en la curva cuatro en un final de horror para lo que debería haber sido una filme romántico.

Chip Ganassi después de la carrera dijo que Montoya y Pattie le ayudaron a ganar la carrera a su equipo. Valoró lo que hicieron y el haberle permitido a él jugar a la fija. Si era cara o sello, Ganassi jugaba a cara con Montoya y a sello con McMurray. No tenía como perder. Además sus equipos estaban uno al lado del otro en pits y ambos tenían la información de como iban a jugarse su última carta estrategíca. Una vez estuvo sobre la mesa la carta de Pattie, Manion pudo escoger y jugar una más alta. Aunque por un momento Kevin Harvick estuvo a punto de romper la continuidad del libreto, al final todo se dio y McMurray recobró la punta en el reinicio final. Gracias al accidente de Montoya, su compañero de equipo tuvo una nueva oportunidad de ganar la carrera. Y lo hizo, dándole a su jefe el honor de ser el primero en triunfar en las tres carreras más importantes del automovilismo americano, además en una misma temporada.

Sin embargo fue ágrio también en el post carrera Ganassi: "Qué le diría a Juan y a Brian? Que debieron haber cambiado dos," haciendo alusión a la decisión estratégica de llantas que les pudo haber costado la carrera. Lo único mejor que le habría podido haber pasado a Chip es que sus autos terminaran primero y segundo. Sin embargo una victoria en Indianápolis le hace olvidar a cualquier todo lo malo que haya pasado antes de eso. Lo de Montoya quedará como anécdota; el triunfo de McMurray y Ganassi, escritos en la historia del escenario que mayor significado tiene para este hombre de Pittsburg, quien este domingo además celebró por partida doble, pues a la hora de escribir esto, su piloto Scott Dixon era el ganador de la carrera de la IndyCar en Edmonton, a pesar de haber pasado la meta detrás de Helio Castroneves, quien fue sancionado.

Las teorías de conspiración de algunos de mis seguidores en twitter dicen que el equipo sacrificó la carrera de Montoya en favor de McMurray. No creo que sea así. Brian Pattie lo admitió con su corta pero muy clara declaración después de la carrera y su estrategia no carecía de sentido. Una nueva bandera de precaución habría favorecido aun más sus opciones y ni hablar de uno o varios green-white-checkered. Los jefes de equipo tienen todas las estadísitcas históricas y Pattie las estudia juiciosamente para poder estar armado a la hora de tomar la decisión clave. Sin embargo no siempre la información pasada es suficiente y a veces el instinto o la suerte pueden prevalecer.

En unísono prácticamente dicen también en mi twitter que cambien el jefe de equipo de Montoya, pero él mismo es responsable en primer lugar de que su piloto hubiese podido optar al triunfo, pues es quien está en cabeza de toda la gestión del vehículo y el equipo 42 dentro y fuera de la pista. Se equivicó con esa decisión y estoy seguro de que nadie lo lamenta más que él. Si los seguidores del colombiano sufren con esta difícil temporada, Pattie la padece. Si pecó de algo este domingo fue de conservador, de precavido, esa misma característica que fue importante para que el año pasado el auto 42 estuviera entre los doce mejores de la temporada.

Personalmente creo que Pattie debió haber tratado de mantener lo que le había funcionado previamente para Montoya, es decir el aire limpio. A pesar de que el colombiano tuvo que hacer una entrada a pits fuera de lo programado por problemas con la llantas delantera derecha en la primera parte de carrera, el auto 42 corrió casi toda la competencia sin tráfico por delante. No fue así después de la última detención, cuando toda esa superioridad quedó anulada en el aire turbio de otros seis rivales, similar a lo que ocurrió el año pasado después de la penalización. Sin embargo es fácil decir esto fríamente con los hechos y los resultados en la mano, diferente al calor del momento de la decisión clave en el que además de pensar en lo que más conviene para el piloto, hay que considerar lo que pueden hacer los rivales.

Día frustante este domingo, pero no el final del camino. Montoya ya mañana habrá pasado la página y seguirá buscando eso que no llega aún pero que cada vez está más cerca. El año pasado faltaron 36 vueltas para poder besar los ladrillos. Esta año fueron 21.

Dentro del historial de Juan Pablo Montoya en Indianápolis estaba haciendo falta esa primera pole position que consiguió este sábado, confirmando lo que había mostrado previamente en los entrenamientos del viernes de esta válida 20 de la Copa Sprint. En cuatro participaciones en la Brickyard 400, el colombiano ha conseguido ya tres veces partir desde la primera fila, algo que simplemente confirma esa conexión especial que hay entre él y las cuatro curvas de 90 grados que hacen este escenario único en su configuración. Una pole en Indy no es lo mismo que una en Loudon o en Talladega. Estamos hablando del escenario con mayor historia en el automovilismo americano y de una carrera que probablemente solo la superan las 500 Millas de Daytona en términos de importancia para la categoría. Para Chip Ganassi también es un lugar muy especial Indy y por ello hoy estaba tan contento como si hubiese ganado una carrera.

En la rueda de prensa posterior a la cñasificación, Montoya recordó ese intercambio de autos que hizo con Jeff Gordon en 2003 pero en el trazado de Fórmula Uno de Indy, cuando él condujo por primera vez un auto de Copa Sprint y Gordon el BMW Williams FW25. "Cuando hicimos el intercambio ellos querían hacerlo en el óvalo y yo les dije que por nada del mundo iba a manejar el carro de NASCAR ahí. Véanme hoy; estoy acá en la pole," dijo Montoya. Y es que ser rápido en un IndyCar en el óvalo no es tan difícil como puede ser el saber llevar el peso y las reacciones más lentas de un auto de Copa Sprint, uno que pareciera contrahecho para esta pista. Todo para subrayar que realmente esta pole tiene más de piloto que si hubiese sido en otro óvalo. Por supuesto el auto también tiene que estar y en eso hay que dar crédito absoluto a Brian Pattie y su grupo.

Tras la clasificación hubo dos sesiones de práctica más, en las que se pudo ver que hay varios que llevan un muy buen auto para la carrera. En los mejores promedios de 10 vueltas consecutivas, se destacó en la tercera práctica Denny Hamlin como el más rápido, seguido por Montoya, mientras en la cuarta fue Jimmie Johnson, seguido por Ryan Newman. Montoya fue noveno en ese ranking y admitió luego que tal vez no tiene el auto más rápido para la competencia. Sin embargo el mismo Johnson, ganador de las dos últimas Brickyard 400, dijo ayer que el aire limpio es crucial en esta pista y que quien logre estar adelante tendrá una ventaja importante a su favor. Ahí entra a jugar esa pole que Montoya intentará hacer valer en la primera parte de carrera, antes de ponerla en manos de su equipo de pits cuando llegue la primera detención. Todo el grupo que gestiona el auto 42, piloto incluído, será puesto a prueba de nuevo y estarán bajo el microscopio.

Hoy tuve la oportunidad de dialogar con Ron Dennis, exjefe de Montoya en McLaren y quien está en Indy trabajando en una iniciativa que tiene su compañía McLaren Electronic Systems. NASCAR está trabajando en la migración hacia la inyección electrónica, que por simples lineamientos internacionales con la industria a la que se debe, tiene que darse pronto, inclusive el próximo año posiblemente. MES fabrica las unidades de control electrónico para todos los equipos de Fórmula 1 en la actualidad, así como en la IndyCar, y ahora Dennis ve la oportunidad de entrar en la categoría más importante en suelo americano. En esta primera visita a NASCAR  estuvo por supuesto lleno de elogios por una categoría que él mismo descalificó públicamente después de que Montoya anunciara que lo dejaba a él en 2007 para unirse a esta. Admitió que le sorprendió el nivel de sofisticación y que le gusta la forma como la categoría es gestionada.

Le pregunté por Montoya, con quien se vieron por última vez en 2006 en este escenario, cruzando palabras por teléfono en una sola ocasión después de eso, cuando el colombiano le informó de su contrato con Ganassi para la entonces Copa NASCAR Nextel. Esto me dijo hoy Dennis sobre Montoya. "Considero a Juan como un amigo. No tengo más que pensamientos positivos... bueno algunos negativos también, pero la mayoría positivos. En la vida algunas cosas fucnionan, otras no. Yo siento aún que él debió quedarse en la Fórmula 1 pues todavía tenía lo mejor dentro de si para dar. Sin embargo estaba convencido de que lo suyo era el automovilismo americano y aunque en un principio encontró las cosas más difíciles de lo que se imaginaba, parece que ahora está haciendo el trabajo. No sé si trató de hacer su mejor esfuerzo hoy para impresionarme, pero lo logró."

Mañana la cita es a las 12m de México y Colombia, 12:30 de Venezuela, 1:00 pm de Chile y República Dominicana, 2:00 pm de Argentina, por SPEED.

Este sábado antes del mediodía conoceremos si la velocidad mostrada por Juan Pablo Montoya durante las prácticas del Brickyard 400 en Indianapolis pudo ser traducida en el primer resultado importante del fin de semana, uno que puede ponerlo un poco más cerca de ese anhelado primer triunfo en un óvalo que por unas fracciones se vió frustrado el año pasado. El auto 42 conducido por el colombiano comandó con total autoridad las sesiones de pruebas vespertinas, en el escenario que tal vez mayor historia reúne sobre su carrera, desde el punto alto de haber ganado las 500 Millas en su debut en el 2000, pasando por haber perdido su opción de título en la F1 en 2003 y por su última carrera en la máxima en 2006. Eso antes de debutar con un segundo lugar en su primer Brickyard al año siguiente y de la rabia de haber dejado en los pits una victoria que estaba en el bolsillo en 2009.

Montoya estuvo en el mes de Abril en Indy como parte de los pilotos que probaron llantas para Goodyear, y a pesar de un motor roto, los resultados en términos de velocidad fueron muy buenos. Este viernes lo corroboraron y todo parece estar dándose de acuerdo al llibreto de Brian Pattie y de su piloto. El nuevo chasis 1011, el mismo con el que probaron entonces, no iba del todo perfecto este viernes, pero aun así y en gran parte gracias a ese feeling especial que Montoya tiene con este mítico trazado, fue insuperable frente al cronómetro en la preparación de la clasificación. Será el séptimo piloto en salir  a pista a cumplir con su vuelta lanzada, algo que debe ser favorable pues se espera que conforme pasen los turnos, la pista se irá calentando más a la vez que se acerca el sol de mediodía, uno que durante el viernes fue radiante. Tampoco será determinante si no se logra la pole, pero sí puede ser un impulso importante. Hay buena vibra en el equipo 42; ojalá continúe hasta la tarde del domingo.

En http://audio.rcn.com.co/motores/viernes.mp3 pueden escuchar una entrevista con Juan Pablo Montoya en la que él me reclama en público por lo que escribí en este espacio tras la carrera de Chicago, en especial, sobre lo que pasó con Mark Martin. No escribí nada que no fuera verdad, solo que él recibió después un mensaje de texto del veterano del Hendrick en el que básicamente le pedía disculpas por haber actuado como lo hizo con él en el postcarrera. Ese mensaje me lo mostró  este viernes y luego hablé con Martin para que él me contara como pasó todo lo que no vimos en la pista mientras peleaban por el puesto 15. Admitió que le hizo estrecho el espacio a Montoya y recordó que el colombiano tiene un fusible pequeño, que se quema más fácil que el suyo. Los años le han dado un fusible que aguanta más picos de corriente, pero también me dijo: "Cuando se me funde, exploto." Así pasó y también ante la pregunta de un periodista americano sobre el intercambio en Chicago, dijo que efectivamente como se lo dijo Montoya, tenía que haber corrido más inteligente. Y no lo dijo en forma sarcástica, algo que subrayó.

Paso la página.

Este fin de semana habrá una posible reunión interesante en Indy, entre dos retirados de McLaren: Montoya y su antiguo jefe Ron Dennis. El ex-capo del equipo de Woking, es invitado de Zak Brown, cabeza de la agencia JMI, que le ha conseguido algunos patrocinadores a su escuadra de la máxima en el pasado. ¿Se encontrán con Montoya? Probablemente. En este mismo escenario fue donde se vieron por última vez las caras en 2006, en lo que fue la última carrera del colombiano vestido de plata y también su despedida intempestiva de la Fórmula Uno, pues a los pocos días anunciaría su nuevo contrato con Chip Ganassi para correr en NASCAR.

Siguiendo con la Fórmula 1, el excampeón del mundo Jacques Villeneuve parece aun indeciso en torno a lo que quiere de su carrera. Mientras trata de clasificarse para la competencia de este domingo, que sería su tercera en la Copa Sprint más de dos años después de la más reciente, parte de su mente está en un proyecto para formar un nuevo equipo de F1. Por ahora se conocen pocos detalles al respecto y el canadiense no quiso ahondar en el tema públicamente cuando se lo pregunté en rueda de prensa. Villeneuve tiene ahora demasiado entre las manos. Ojalá de aquí a seis meses tenga algo concreto pues por ahora parece estar disparando en todas las direcciones a ver qué caza. Busca a toda costa mantener viva su carrera como piloto, cuando toca la puerta de los 40 años.

Por otro lado Carl Edwards sigue dando de qué hablar con el tema de su incidente con Keselowski. A pesar de la penalización que se la ha impuesto por parte de NASCAR, tras el choque en Gateway en la carrera de Nationwide la semana anterior, él insiste en que si estuviera de nuevo bajo las mismas circunstancias, tal vez actuaría igual. Agregó que el que haya existido acción hacia Keselowski demuestra que él no es el único villano en esta película que los dos han armado. El de Penske por su lado dice que no ha hecho nada malo a pesar de que también fue puesto bajo observación por el resto del año como Edwards.

Más sobre Penske: Sam Hornish Jr parece tener un futuro incierto en este momento. Su equipo aún no tiene patrocinio para su auto y es posible que se quede sin sillla en 2011 el triple excampeón de la IndyCar. Mientras tanto el que si tiene resuelto su futuro a mediano plazo es David Reutimann, quien renovó por dos años más con el Michael Waltrip Racing tras su victoria en Chicago hace dos semanas. Ya se veía venir.

Pronto más desde Indianapolis.

Quien apostó a una victoria de David Reutimann este sábado en Chicagoland probablemente debe estar disfrutando de un premio grande a esta hora, pues dudo que figurara como uno de los principales opcionados a llevarse el triunfo en esta válida 19 de la Copa Sprint de NASCAR. 42 carreras atrás había resultado ganador en una carrera recortada por lluvia en Charlotte, producto de una estrategia que con mucho de suerte le permitió celebrar. Esta vez fue diferente y con velocidad llegó hasta la punta, sobrepasó a Jeff Gordon y luego desapareció en el horizonte de sus rivales. "Tuve que escuchar muchas cosas sobre mi primera victoria en una carrera recortada por lluvia, que decían no merecíamos. No sé que dirán sobre esta," apuntó un emocionado Reutimann. Es un buen tipo, de esos que le caen bien a todo el mundo y sin duda se merece este triunfo que lo deja a 96 puntos del Chase, a falta de 7 carreras para el corte.

Carl Edwards fue segundo y demostró que su equipo está recuperando el desempeño de antaño, gracias en parte a un trabajo en llave con la gente del Richard Petty Motorsports, en especial con Kasey Kahne y su grupo, que también corren para Ford. Edwards usó algunas partes este fin de semana que fueron producto de los intercambios con el RPM y definitivamente les permitieron dar un paso adelante. Hace más de un año Edwards no conseguía estar tan cerca de terminar con su racha perdedora, que data de la final del 2008 en Homestead. Fue en general una buena carrera para los de Roush, aparte de la falla en el motor FR9 del auto de Biffle. Tras Edwards Gordon terminó tercero y admitió que Reutimann y su equipo los vencieron con desempeño, aunque cambios en la puesta a punto en la última detención en pits no funcionaron y en lugar de ponerlo en posición de recuperar la punta, le hicieron ceder ante Edwards  en el remate. Sigue sin triunfos Gordon este año aunque se ubica segundo en el puntaje, posición que no mantiene en el escalafón virtual del Chase pues otros que él supera en el acumulado, lo aventajan en número de victorias.

Jimmie Johnson pudo haber celebrado este sábado, a parte de su nueva paternidad, una victoria más en el previo del Chase pero cometió un par de errores que acabaron con sus opciones de triunfo después de haber liderado las primeras 92 vueltas de carrera. Primero estuvo a punto de perder el control de su auto cuando intentaba entrar a pits por segunda ocasión bajo bandera verde. Debió abortar su plan, dar una vuelta más y luego si entrar al carril de pits. Allí le cedió la punta al hombre de la pole, Jamie McMurray, quien por su lado también lideró más de una cuarta parte de la distancia. Johnson luego perdió el control de su auto cuando intentaba recuperarse vueltas más tarde, haciendo un trompo que aparentemente afectó su auto por el resto de la carrera. Truex pareció ayudarle a perder el control, pero en definitiva no lo tocó, si bien le afectó el flujo de aire en un punto crítico. Más adelante Johnson tocó el muro, tuvo un daño en la llanta delantera derecha y una entrada a pits bajo bandera verde no programada que lo puso dos vueltas abajo. Terminó 25, una vuelta atrás.

El puntero del campeonato Kevin Harvick fue otro de los pilotos importantes que encontró problemas, primero de balance en el auto y luego de presión de combustible. Aún después de haber perdido 16 vueltas y terminar de 34, continúa al frente del acumulado.

Para Juan Pablo Montoya la carrera de nuevo apuntaba a que había con qué terminar entre los 10 primeros, ya que rodó en posiciones de un solo dígito mientras tuvo un auto decente. Sin embargo una aparente rueda trasera izquierda suelta tras una detención no le ayudó, si bien pareció poder recuperarse para terminar entre los 15 mejores al final. En últimas no fue así pues en duelos con AJ Allmendinger y Mark Martin terminó cediendo un par de casillas en el remate de carrera. Con Martin corrieron, según dijo Montoya después de la carrera, más fuerte de lo que él esperaría y en la radio el colombiano manifestó su desagrado con la forma como le luchó agresivamente el veterano a su modo de ver. En la vuelta de desaceleración tras pasar la bandera a cuadros, los autos 5 y 42 hicieron contacto y luego Martin parqueó su máquina cerca del camión del Earnhardt Ganassi en la zona de garajes y discutió con Montoya. Aseguró a algunos periodistas que el colombiano le dijo que tenía que aprender de él a correr inteligente, pero insinuó que no iba a tolerar algo así. Martin, el que no pelea con nadie, está ahora peleado con Montoya.

Más allá de quien tenga la razón entre los dos, creo que tras los incidentes que ha tenido en las últimas semanas, es el colombiano quien está quedando como el malo de la película infortunadamente. Entrar en un conflicto en público con uno de los pilotos más queridos por la afición, es lo último que necesita y pienso que esto es producto de la frustración de saber que tiene un auto competitivo, pero que por x o y razón no logra recientemente hacer valer con su equipo a la hora de la verdad. Montoya siempre ha sido así, irreverente, explosivo y alguien que no se queda de brazos cruzados cuando siente que le juegan fuerte, algo que le ha hecho ganar seguidores, pero también detractores. El año pasado, producto de esa política conservadora que llevaron camino al Chase con Brian Pattie, vimos a un Montoya más bajo control en esos momentos álgidos. Ese "Big Picture" que mencionaba insistentemente Pattie no dejaba que su piloto se saliera de casillas y es algo que debe intentar visualizar nuevamente, así ese cuadro no corresponda exactamente a lo que él y su equipo querían para esta temporada.

La próxima semana no tendremos Copa Sprint, así que no habrá entradas en mi blog, a no ser que algo extraordinario ocurra. Se espera que antes de Indianapolis Connie, la esposa de Montoya, de a luz el tercero hijo de la pareja, una niña que llevará por nombre Manuela.  Ojalá ese momento tan especial, sumando al descanso de este agitado trote semanal, le permitan llegar con mente fresca a una carrera en la que muchos esperamos verlo como protagonista de primer orden.

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